El armario de Hitler y las mentiras e infamias del Mein Kampf
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En este año, 2019, se cumplirán 130 años del nacimiento de Adolf Hitler, y aún no podemos pronunciar su nombre sin sentir escalofríos. Y es que aunque el nazismo sea uno de los temas más analizados de la Historia, seguimos sin comprender el fenómeno. Es decir, que el furor de las masas, la obediencia ciega a su líder a pesar del odio vomitado contra los judíos, las aberraciones cometidas y la magnitud de la tragedia, siguen siendo un misterio. Inexplicable desde el punto de vista de una persona sana, mental y moralmente. Por eso, siempre será actualidad.

Hitler homosexual reprimido
Hitler en los Alpes

Desde la perplejidad surgen eternas preguntas. A saber, ¿cómo fue posible tanto horror en la nación más culta de Europa? ¿Cómo un don nadie, sin ninguna perspectiva de futuro (1), sedujo a tantas personas y llegó a dirigir el destino del mundo? Pero pensar que Hitler sea, como se ha llegado a afirmar, la manifestación de la filosofía de Nietzsche (2) es un craso error. El señor Nietzsche no era antisemita. En sus propias palabras:

«los judíos son, sin ninguna duda, la raza más fuerte, más tenaz y más pura que vive ahora en Europa»…(3)

¡Jódete, Hitler! Además, la teoría del Superhombre de Nietzsche no tenía nada que ver con la supremacía aria (4). Pero ése, es otro tema con el que no os voy a calentar la cabeza. Ahora, vayamos por partes, como diría Jack el destripador.

Hitler, un homosexual egodistónico

Psiquiátricamente, egodistónico es todo aquél que no se acepta a sí mismo y tiene conflictos con su imagen. Sabemos de sobra que Hitler era un demente. Un loco con ideas delirantes, que sacó de quicio a Alemania. Como dice el refranero español, “un loco hace cientos”…

Ahora vamos a desentrañar su alma, negra y podrida, y su impostura como prohombre, sin hacer historia-ficción. Hay un hecho importante en su biografía, aunque esto en absoluto determine su personalidad fría, sádica y autoritaria: Hitler era homosexual (5). Todos los que le rodearon comentaban sus gestos afeminados (6). Este dato, esta identidad sexual, no es hoy en día ni enfermedad ni delito, gracias a Dios. Pero cuando se es el dictador de un país tan masculino como era la Alemania del III Reich, se pasa muy mal. Así que el hombre hizo todo lo que pudo por disimular. Por ejemplo, por más absurdo e incoherente que parezca, fue el Führer quien inventó la muñeca hinchable, para que sus soldados de la Wehrmacht se aliviaran, durante la Segunda Guerra Mundial (7).

muñeca hinchable nazi
Nazis flipando con la dichosa muñeca

¡Maldito reprimido!

Freudianamente hablando, no hay nada peor que reprimir los instintos y avergonzarse de sí mismo. Todo esto, le produjo a Hitler un terrible resentimiento y un gran complejo de inferioridad, que superaba con altas dosis de narcicismo y erigiéndose como salvapatrias. Así, se reinventó como semidiós, para mitigar tanta frustración personal, a la vez que borraba su pasado. Sobre todo, su juventud, cuando era la loca de “Adi”, durante la Primera Guerra Mundial (8). Pero el pasado es un muerto que siempre sale a flote…

Lo peor de todo fue que para reafirmarse como macho man y acallar los rumores sobre su sexualidad, cuando fue nombrado canciller (9), persiguió bestialmente a los homosexuales. La Gestapo elaboró “listas rosadas” para detener e internar a todos ellos en campos de concentración. Y asesinó a cientos de miles en el Holocausto (10). ¡Qué canalla!

ángel Frankfurt homenaje homosexuales asesinados holocausto nazismo
El Ángel de Frankfurt,, homenaje a todos los homosexuales asesinados. Fuente

El mendigo chapero de Viena

Hitler era un marginado social, un auténtico cantamañanas. Un fracasado. Austriaco (11) de nacimiento, hijo de un funcionario de aduanas que hizo lo posible para que su hijo estudiara. Pero su gozo en un pozo: fue un mal estudiante que cateaba y repetía cursos. No acabó la secundaria siquiera. Quiso estudiar Bellas Artes en Viena, y tampoco aprobó el examen de ingreso. Tenían razón sus examinadores (12): un monstruo nunca puede crear nada bello.

Y de pronto, se vio abandonado a su suerte: huérfano, sin oficio ni beneficio, y sin dinero. Con apenas 20 años, llegó a dormir en un banco en la calle, e incluso a pedir limosna y vivir en un albergue de mendigos. Todo el mundo sabía que en esos lugares se ejercía la prostitución masculina. Así que, con total seguridad, ¡nuestro Adi fue puto! Un gigoló que se vendía a viejos bujarrones, para sobrevivir (13). Esto era un secreto a voces, silenciado oficialmente. ¡Si hasta el canciller austriaco (14) y el mismísimo Mussolini conocían esta mancha negra en su expediente, estas perversiones de juventud!

Hitler chapero gigoló puto
Hitler chapero

Una rata con uniforme

A Hitler le encantaba la bohemia. Pintaba postales que no vendía. Y aunque es cierto que disfrutaba estando rodeado de varones, fue prófugo del servicio militar obligatorio en Viena (15). No le apetecía en ese momento el orden y la disciplina de la vida castrense. Más tarde, fue obligado por las autoridades a comparecer ante la caja de reclutamiento de Salzburgo y declarado “inútil para la milicia” (16). Es decir, un cuerpo escombro total.

Y se largó a Múnich (Baviera, Alemania), ciudad que en aquéllos tiempos era “el Dorado para los homosexuales” (17). Además, odiaba “la Babilonia de razas” (18) que era Viena. O sea, en Múnich le esperaba la felicidad, pues había menos judíos y más gays, ¡bien!

Pero seguía sin empleo, así que se presentó voluntario al ejército bávaro en 1914, al estallar la Primera Guerra Mundial. En un principio, también fue rechazado, pero insistió porque necesitaba comer caliente. Finalmente, fue admitido y destinado al Regimiento List. En ese momento, se abrieron las puertas del infierno…

El Regimiento List: “en la guerra, todo agujero es trinchera”

En aquél regimiento se lo pasó en grande mariconeando de lo lindo con los soldados. Sus camaradas recordaban cómo disfrutaba en la litera con sus amistades masculinas y yaciendo en pajares con sus amantes truchas (19). Y lo que se rieron una vez, cuando le pintaron su (asqueroso) miembro viril con betún, mientras dormía (20). Prefiero no imaginarme la escena. Aunque tampoco creo que fuera como la del negro de whatsapp… Lo que está claro, es que para sus compañeros del Regimiento List,  Adi tenía fama de “enemigo de hembras” (21).

regimiento list adolf hitler cobarde retaguardia
El Regimiento List. Adi, abajo a la izquierda.

Así, nada tuvo que ver con las armas (22). Solo era un correveidile, que llevaba recados de un sitio a otro. Y siempre en la retaguardia, como buen cobarde. No tuvo heridas ni baño de sangre. Nada de luchar en el frente (23). Eso sí, daba la chapa a sus compañeros con mucha verborrea. Pero, para más recochineo, ¡en esa época era comunista (24)! Y también le llamaban “el rojo Hitler” (25).

El documento Mend

Al finalizar la guerra, Hans Mend, uno de sus compañeros del cuartel, se fue de la lengua contando “hazañas bélicas”. Vio el ascenso meteórico de Hitler, dentro del partido nazi, y quiso sacar rédito de ello. El Führer fue extorsionado y hasta llegó a comprar su silencio por un tiempo. Pero le costó caro: fue liquidado, como todos los que conocían el pasado de Hitler. Hans Mend  se atrevió a publicar ciertas intimidades en una revista (26). E incluso se entrevistó con un profesor de filosofía (27) que elaboró un escandaloso documento (28), custodiado por el Servicio Secreto Militar. El documento Mend es el selfie que Hitler nunca se hizo.

Este informe desenmascaraba a Hitler. Le dejaba con el culo al aire, nunca mejor dicho. Y claro, los cabecillas de la Resistencia alemana al nazismo estaban al tanto de su homosexualidad y querían aprovecharlo. Tenían en su poder una bomba informativa capaz de destruir al falso ídolo, pues Hitler era justo lo que él perseguía. Lo cierto es que todo el que conocía su doble vida era asesinado sin piedad, como era el caso de Ernst Röhm (29). Era el brazo armado del partido nazi y un conocido homosexual. Sabía demasiado y Hitler temía una conspiración. Al ser su amigo personal, tuvo el detalle de ofrecerle la alternativa del suicidio, pero lo rechazó (30). También liquidó al almirante Wilhem Canaris (31), el veterano de guerra que con dos cojones quiso asesinar a Hitler. Dio su vida por salvar a mundo. Un héroe.

El Mein Kampf y Rudi Hess

El Mein Kampf  (Mi lucha) es una bazofia: mal escrito y lleno de mentiras e infamias. Por eso se debiera haber titulado Mein Scheisse, es decir, Mi mierda.

Mein Scheiße Mein Kampf
Mein Scheiße («mi mierda»)

Fue gestado en la cárcel, tras la chapuza de golpe de estado que dio en una cervecería de Múnich (32). Y allí, para no aburrirse, redactó la Biblia nazi. O mejor dicho, lo escribió su admirador y compañero de celda Rudolf Hess, pues lo apoyó a muerte en esta intentona golpista. Además, todo el mundo sabe que Hitler escribía con demasiadas faltas de ortografía y Hess era su secretario personal: mucho más culto que él, ya que estudió Ciencias Políticas y Economía.

Lo cierto es que entre ellos hubo un nexo muy profundo. De hecho, el Führer se refería a él siempre como “mi Rudi” (33). Era su favorita. No es casualidad que todos los del partido le llamaran Fräulein Hess (34), esto es, “señorita Hess”… Así que Rudi se casó (35), para guardar las apariencias y no ser acusado de relaciones homosexuales contra natura. Pero su mujer estaba muy celosa (36). Rudi y Adi pasaban mucho tiempo juntos y se escapaban solitos a recónditos lugares de los Alpes bávaros, antes de los grandes discursos.

Adolf Hitler y Rudolf Hess
Rudi y Adi juntitos

Mentiras, infamias y estulticia

El Mein Kampf es un inconexo panegírico escrito a dos voces. Una burda mentira. Para empezar, Hitler describe a su padre como un hombre adorable. Nada más lejos de la realidad, pues era un mujeriego borracho, que cuando de noche llegaba a casa repartía hostias a toda la familia (37).  Decía tener “calificaciones extremas” (38) en el colegio, cuando era un vago y sacaba insuficientes. Y como hemos visto, no demostró su valor: tampoco fue un héroe de guerra. Consecuentemente, no se entiende que recibiera una medalla, la Cruz de Hierro, siendo un currante en correos, un soldado vulgar (39).

Y la mentira/infamia más grave… “al defenderme del judío lucho por la obra del Supremo Creador” (40). ¿Un apóstata, alguien que reniega de la fe cristiana, hablando de Dios? ¿Qué Dios justo y bueno necesita la ayuda del anticristo para perpetrar semejante crimen y derramar la sangre del pueblo de Israel?

Al menos, Rudolf Hess, tras su sospechoso vuelo nocturno a Escocia (41), fue juzgado en Núremberg y cumplió 41 años de condena en el penal de Spandau. Demostró más hombría que el resto de los líderes nazis.

Los armarios humanos de Hitler: Geli Raubal y Eva Braun

En las dictaduras, la vida es en blanco y negro. No hay color, ni arco iris que valga. Por eso, el que no era hetero necesitaba un armario. Los de Hitler tenían nombre: Geli Raubal y Eva Braun. Con ellas solucionaba el problema de su reputación. Además, se castigaba con la pena de muerte a todo aquél que afirmara la homosexualidad de Hitler (42).

Geli Raubal sobrina Adolf Hitler Eva Braun
Geli Raubal y tío Adolf – Eva Braun

Geli Raubal era sobrina de Hitler, hija de su hermanastra Ángela. Una jovencita de 17 años, alegre y llena de vida, que amaba a su “tio Adolf”, como ella le llamaba. Y al Führer le encantaba fardar de pibón ante sus camaradas del partido. ¡Parecía enamorado y todo! La llevaba a la ópera, a lujosos restaurantes, de compras, y la paseaba en su Mercedes Kompressor, por las avenidas de Múnich. Geli parecía muy feliz… hasta que se cansó. No la tocaba ni con un palo, pero tampoco permitía que ningún hombre se acercara a ella (43). Geli agarró una fuerte depresión. Apareció muerta (44) en el apartamento de Hitler en Múnich. Él estaba en un miting en Hamburgo, y ella se pegó un tiro con la pistola Walter de su tío. Tenía 23 años.

Eva Braun fue la verdadera compañera de Hitler, pues era sumisa hasta la anulación. Y juntos jugaban al amor, por convencionalismos sociales. Rubia y superficial, soñaba con ser Jane, la esposa de Tarzán, en una película, ya que era muy deportista. Trabajaba de secretaria del fotógrafo oficial de Hitler, así que tuvo el infortunio de conocerle… Hasta que asumió que su relación no era más que una farsa, sufrió lo indecible. Sus dos intentos de suicidio (45), antes del suicidio definitivo en el bunker, lo avalan.

Posdata

Hitler no solo fue el mayor criminal político de la Historia, también fue una persona tóxica y misógina. Ser homosexual no es indecente, pero es inmoral utilizar a las mujeres como tapadera, como armarios humanos. Y me aterra pensar que el Mein Kampf sea hoy un bestseller en Alemania (46). Se cumplen 130 años del nacimiento de Adolf Hitler, sí.  Y aún no sabemos si necesitaba un psiquiatra o un exorcista.


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Referencias

(1) Fromm, 1987, p. 242.

(2) Fest, 2012, p. 9.

(3) Nietzsche, 2001, p. 219.

(4) El Superhombre de Nietzsche, es un hombre «superior» moralmente hablando: porque ha conseguido superar la «moral de servidumbre», heredada desde el platonismo y perpetuada por el cristianismo, contra la que se enfrenta toda la filosofía de Nietzsche. Para saber más sobre su filosofía y, en concreto, sobre su concepto de Superhombre, leer su obra Así habló Zaratustra, publicada por primera vez en 1883: Nietzsche, 2011.

(5) Machtan, 2002, Prólogo.

(6) Machtan, 2002, p. 76.

(7) Tomás, 2008.

(8) Machtan, 2002, pp. 40 y 77.

(9) En 1933. Y llegó al poder democráticamente.

(10) Los homosexuales también fueron víctimas de los nazis. En Dachau (Múnich), primer campo de concentración construido, existe una placa conmemorativa sufragada por el colectivo LGTB. Y en Frankfurt, un precioso ángel de bronce nos recuerda los innumerables homosexuales asesinados por el terror de Hitler.

(11) Nació en la ciudad fronteriza de Branau am Inn (Austria), el 20 de abril de 1889. Hoy centro de peregrinación de hitlerianos.

(12) Los profesores de la  Academia de Bellas Artes, así como  mecenas y galeristas de Viena, eran casi todos judíos. Se vengó de ellos tras la Anschluss, es decir, la anexión de Austria en 1938.

(13) Machtan, 2002, p. 64.

(14) Engelbert Dollfuss.

(15) En el ejército imperial austro-húngaro, se castigaba duramente las relaciones homosexuales. Esa pudiera ser otra razón.

(16) Heiber, 1988, p. 29.

(17) Machtan, 2002, p. 68.

(18) Machtan, 2002, p. 67.

(19) Machtan, 2002, p. 76.

(20) Machtan, 2002, p. 94.

(21) Fest, 2012, p. 455.

(22) Machtan, 2002, p. 75.

(23) Machtan, 2002, p. 79.

(24) Machtan, 2002, p. 79.

(25) Machtan, 2002, p. 77.

(26) La revista se llamaba Der gerade Weg (El camino recto).

(27) Se llamaba Fiedrich Alfred Schmid-Noerr.

(28) El documento Mend tiene importante valor histórico. Se trata de la vida de Hitler desde 1914 hasta 1919. Se encuentra en el Archivo Central de Baviera, desde 1986.

(29) Fue comandante de la SA, y brazo armado del NSDAP (el partido nazi).

(30) Le asesinaron durante la purga de los enemigos del Régimen, en La Noche de los Cuchillos Largos (1 de julio de 1934).

(31) W. Canaris fue jefe de la Abwehr o Inteligencia militar. El almirante participó en el complot para matar a Hitler (Operación Walkiria) y condenado por ello a la pena máxima: fue ahorcado en el campo de concentración de Flossenbürg, el 9 de abril de 1945. Ese mismo día, también ahorcaron al pastor protestante Dietrich Bonhoeffer. Al poco tiempo los Aliados liberaron el campo. ¡Qué pena que no llegaran antes!

(32) Se le conoce como el Putsch de Múnich (1923).

(33) Machtan, 2002, p. 146.

(34) Eslava Galán, 2016, p. 71.

(35) Con Frau Ilse Pröhl Hess.

(36) Machtan, 2002, p. 149.

(37) Heiber, 1988, p. 12.

(38) Hitler, 2004, p. 48.

(39) Heiber, 1988, p. 32.

(40) Hitler, 2004, p. 76.

(41) El día 10 de mayo de 1941, antes de la invasión alemana de la Unión Soviética (Operación Barbarroja) y la Solución Final (plan para exterminar a los judíos), Hess se largó a Escocia (Gran Bretaña). Llenó los depósitos de su caza Messerschmitt Bf 110 y sus maletas de medicinas (era hipocondríaco) y allí aterrizó. Cuando le detuvieron, dijo ser el emisario de Hitler para firmar la paz con los ingleses. Alemania lo negó. ¿Padecía en ese momento un trastorno esquizoide? Se pasó el resto de la Segunda Guerra Mundial prisionero en la Torre de Londres. Después de ser juzgado y condenado a cadena perpetua en Núremberg, apareció asfixiado en el penal a los 93 años. ¿Suicidio o asesinato del MI6, el Servicio de Inteligencia Secreto del Reino Unido? Demasiadas incógnitas sin despejar.

(42) Machtan, 2002, p. 228.

(43) Vich, 1995, p. 134.

(44) El 18 de septiembre de 1931.

(45) Eslava Galán, 2016, p. 49.

(46) Y lo venda Amazon, a pesar de que su dueño, el empresario estadounidense Jeff Bezzos, sea judío.


Bibliografía

  • Eslava Galán, J., 2016, La segunda Guerra Mundial contada para escépticos, Planeta, Barcelona.
  • Fest, J., 2012, Hitler, una biografía, Planeta, Barcelona.
  • Fromm, E., 1987, El miedo a la libertad, Paidos, Barcelona.
  • Heiber, H., 1988, Hitler, Salvat, Barcelona.
  • Hitler, A., 2004, Mi lucha, Ediciones Ojeda, Barcelona.
  • Machtan, L., 2002, El secreto de Hitler. La doble vida del dictador, Planeta, Barcelona.
  • Nietzsche, F., 2011, Así habló Zaratustra, Alianza Editorial, Madrid.
  • Nietzsche, F., 2001, Más allá del bien y del mal, Alianza Editorial, Madrid.
  • Tomás, J., 2008, «La muñeca hinchable de Hitler», El Mundo – Blogs, 28 de octubre de 2008. [En línea] Disponible en: https://www.elmundo.es/elmundo/2009/10/28/camaredonda/1256720596.html (14 de enero de 2019).
  • Vich, S., 1995, “Geli Raubal y Adolf Hitler”, Historia y vida, número Extra 79, pp. 134-135, Barcelona.