Hitler y la Lanza del Destino
La obsesión de Hitler por la Lanza Sagrada de Cristo
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Hitler, conocido por ser un hombre de mente abierta, generoso, amable y sobre todo, muy humanitario (se nota que es ironía, ¿no?), tenía numerosas obsesiones. ¡Hasta Hitler tuvo una doble vida! Y todas ellas no estaban destinadas al exterminio de los judíos. Ni a hacerse con el mundo o elevar a la raza aria. También tenía ideas como poseer ciertas obras de arte e, incluso, objetos religiosos. Uno de ellos, es del que van a tratar las siguientes líneas: la Lanza del Destino Sagrada, Lanza Sagrada o Lanza de Longinos con la que atravesaron a Cristo en la cruz.

¿Qué es eso de la Lanza del Destino?

Lanza sagrada o lanza de longinos con la que atravesaron el costado de Cristo, una de las reliquias más buscadas
La crucifixión de Fra Angélico (1440). Monasterio de San Marcos, Florencia. Fuente

Este objeto religioso es el que, tal y como afirma la Biblia, atravesó el costado de Cristo durante la crucifixión. La escena es la siguiente: un soldado romano, de nombre Longinos, se acercó a la cruz de Jesús, el cual ya estaba muerto. En vez de romperle las piernas para acelerar su muerte, decidió atravesar su costado con su lanza. Así, del cuerpo salieron agua y sangre, que le salpicaron la cara (1). Desde este momento, la Lanza del Destino se convirtió en un objeto sagrado.

Desde entonces, y hasta el siglo IV, la historia de la reliquia no es del todo clara. Hasta que llegó a santa Elena, madre del emperador romano Constantino. Según la tradición, esta llevó a cabo una excavación en el lugar que identificamos como el sitio donde Cristo murió. Ahí halló no sólo su cruz, los clavos y la corona de espinas, sino también la Lanza Sagrada.

La Lanza Sagrada, sinónimo de poder

Durante la Edad Media y la Edad Moderna (2), las crónicas nos afirman que la Lanza del Destino pasó por las manos de célebres reyes y emperadores. Algunos de ellos son, por ejemplo, Carlos Martel y su nieto Carlomagno. También Otón I, Federico II, Carlos I de España, etc. Todos ellos directamente relacionados con el llamado Imperio germánico.

A lo largo de la Historia, se ha forjado una leyenda alrededor de esta Lanza Sagrada. Esta reza que quien la posea, tendrá en sus manos el destino del mundo. Y, además, que nunca podría perder una batalla (3). Cabe destacar que la leyenda funciona en teoría. En la práctica no, porque muchos de ellos perdieron grandes batallas (4).

Que estos hombres la hayan poseído era, simplemente, una forma de legitimar sus reinados. Hay que tener en cuenta que estamos en la Edad Media y Moderna, periodos en los que el cristianismo ocupa el centro del universo. Así, la Lanza del Destino pasa a ser el símbolo divino del poder germánico. Muy místico todo…

La Lanza del Destino o Lanza Sagrada de Longinos Viena. Con ella, según la Biblia, atravesaron el costado de Cristo, una de las reliquias más buscadas
La Lanza Sagrada de Longinos, conservada en Viena. Fuente

La curiosidad de Hitler

Llegada la Edad Contemporánea, la Lanza del Destino perdió su significado místico. La expusieron en el Palacio imperial de Hofburg (Viena), como muestra del tesoro de los emperadores austriacos. Es ahí cuando, un mozo de 23 años, en 1912, la contempló. Su nombre: Adolf Hitler. Desde ese momento, se obsesionó con la reliquia. Así, comenzó a estudiarla y a ansiarla; por su idea de dominar el mundo, básicamente.

Ahora bien, ¿por qué esa obsesión de Hitler por la Lanza del Destino? Hitler no deseaba la Lanza Sagrada por ser un fiel católico de misa diaria, ¡ni mucho menos! De hecho, Hitler odiaba el cristianismo, ya que consideraba que este era una consecuencia del judaísmo. Y todos sabemos que Adolf y cualquier cosa que oliera a judaísmo… como que no. Su obsesión por la Lanza Sagrada de Longinos responde, principalmente, a sus delirios de grandeza y a esa creencia mística que envolvía al objeto sagrado (5). Además, no dejaba de ser una reliquia que habían tenido muchos de los grandes gobernadores germánicos que él más admiraba. Y si ellos la habían tenido, pues él también, y ya de paso, se legitimaba como un verdadero líder germánico (6).

Y Hitler dijo: La lanza pa’ mi

Llegados ya a 1938 Hitler había subido al poder de Alemania, y anexionaba todo aquello que consideraba alemán (7). Ese mismo año hizo su entrada triunfal en Viena, y… ¿a dónde se dirigió? Exacto, al Palacio en el que custodiaban la Lanza del Destino. Durante una hora de reloj, Hitler se quedó a solas con la Lanza Sagrada, disfrutando de ese sueño que le había obsesionado durante años (8). Por fin era suya. Ahora sólo faltaba llevársela.

Hitler y la lanza sagrada de Cristo
Adolf Hitler. Fuente

Para ello, decidió que todos los tesoros del Palacio, incluida la Lanza del Destino, debían regresar a su lugar de origen: Núremberg, ciudad espiritual de los nazis. Así, expusieron el objeto sagrado en la iglesia de Santa Catalina de dicha ciudad. De esta forma, Lanza y nazismo quedaban unidos bajo un poder simbólico (9). Los alemanes vieron este poder, en sus visitas a dicha iglesia. Además, Hitler acabaría utilizando la Lanza Sagrada en algunos de sus discursos, mostrando así su legitimidad germánica.

¿Y qué pasó luego?

Empezada la guerra en 1939 y durante sus primeros años, Hitler salió victorioso de cada batalla contra sus enemigos europeos. No sabemos si por la Lanza Sagrada de Longinos o por el poderío de su ejército. Sin embargo, a partir de 1942, cuando las tropas alemanas comenzaron a retroceder, al líder nazi le entró el pánico.

Decidió entonces proteger la Lanza del Destino y el resto del tesoro robado en Viena. Se trasladaron a un refugio antiaéreo excavado en la roca, bajo el castillo del Kaiserburg, también en Núremberg. Ante la intensidad de los bombardeos aliados, se tomó otra nueva decisión: trasladar la Lanza Sagrada y otras piezas valiosas a un lugar más seguro. El sitio elegido fue la recámara del búnker de la Planier Platz, procediendo luego a tapiar la pared (10).

Sin embargo, las tropas estadounidenses no descubrieron la Lanza del Destino hasta acabada la Guerra, en agosto de 1945. Se contó con la colaboración de algunos dirigentes nazis que se habían rendido. Más tarde, se acabó devolviendo la Lanza Sagrada a donde fue robada: Viena. Desde entonces, miles de turistas visitan la reliquia cada año, envolviéndose en su misticismo.

Al juicio de cada uno queda creer en la Historia de la Lanza del Destino o no, y considerar como verdadero su poder místico. Ahora bien, lo innegable es que los gobernantes, buenos o malos, más importantes de Europa, han ansiado y portado esta reliquia. Sin duda, su Historia y los misterios que la rodean le han dado una merecida fama. Hasta tal punto que, como pasó con Hitler, muchos se han obsesionado con ella.


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Referencias

(1) San Juan, 19, 31-36.

(2) Cabe destacar, que a lo largo de estos periodos históricos, las lanzas que decían haber atravesado el costado de Cristo se multiplicaron. Así, actualmente nos podemos encontrar con tres versiones de la Lanza Sagrada: la que se tiene como original, conservada en Viena, la del Vaticano y la de Armenia.

(3) Ravenscroft, 1994, p. 20.

(4) Algunas de estas batallas fueron, por ejemplo, la que Carlomagno, siendo ya emperador, perdió en Roncesvalles (España) contra los vascones, cuando estos le tendieron una emboscada. Otro claro ejemplo lo tenemos en Carlos I de España y V de Alemania; en su lucha contra los turcos otomanos, fue derrotado en la toma de Argel.

(5) Por otro lado, parte de la obsesión de Hitler por la Lanza, viene dada por el argumento de su obra de ópera favorita, Parsifal de Wagner. En ella, tanto el Santo Grial como la Lanza Sagrada ocupan un lugar primordial.

(6) Villatoro, 2015.

(7) Lo que él denominaba como «espacio vital» en su obra Mein Kampf, es decir, aquello que le pertenecía a Alemania por naturaleza y donde había germanoparlantes.

(8) Hernández, 2010, p. 158.

(9) Ravenscroft, 1994, p. 190.

(10) Hernández, 2010, p. 159.


Bibliografía

  • Hernández, J., 2010, Enigmas y misterios de la II Guerra Mundial, Nowtilus, Madrid.
  • Ravenscroft, T., 1994, Hitler. La conspiración de las tinieblas, América Ibérica, Madrid.
  • Villatoro, M., 2015, “Hitler y su misteriosa búsqueda de la lanza que atravesó a Cristo en la cruz”, ABC, 13 de febrero de 2015. [En línea] Disponible en: https://www.abc.es/20121102/archivo/abci-hitler-busqueda-lanza-cristo-201210311625.html (19 de septiembre de 2018).