Os vamos a hablar de los monstruos de la mitología griega. ¿Y si la humanidad se reflejara en los monstruos que nos acosan en sueños?  Porque, ¿hay algo más humano que el miedo?  Ese sentimiento que nos hiela la sangre y, ¿por qué negarlo?, nos inmoviliza cuando la falta de luz nos impide ver lo que tenemos enfrente.  Quizá no haya nada o, puede que tras la penumbra, nos aceche una criatura que desea darnos un susto de muerte.  Qué inquietante puede ser la ignorancia…

A los amantes del terror les resultará raro que los protagonistas de sus películas favoritas oculten un pedacito de historia.  No deja de ser cierto que, detrás de cada Frankestein, hay un pequeño Prometeo (1), y cada vampiro esconde en su interior el rastro de una Empusa y su variante sangrienta, las Lamias (2).  Pero hoy no venimos a hablar de monstruos modernos, que va…  Hoy nos centraremos en los primeros monstruos que vieron la luz: los monstruos de la mitología griega.

Centauro ninfa monstruos de la mitología griega
Centauro raptando a una ninfa. Fuente: Wikipedia.

Y es que, por descontado, los monstruos de la tradición clásica pensarían igual, y estarían deseando que algún desprevenido de la época cayera en sus redes.  Pero, si bien conocemos los relatos de donde proceden todas las criaturas que nos causan pesadillas actualmente, los monstruos de la mitología griega son harina de otro costal.

Monstruos de la Milotogía Griega: el sueño de la razón produce monstruos

El griego promedio no se tendría que preocupar de un apocalipsis zombie, pero su mente la ocupaban otros miedos más básicos, más de andar por casa.  Las criaturas más aberrantes que sus mentes podían formar unían rasgos de animales con los humanos.  Y, aunque no todas estas mezclas daban como resultado un ser terrorífico, no podemos negar que cruzarse, sin ir más lejos, con un hombre con cabeza de toro, le haría temblar a cualquiera.

monstruos de la mitología griega seres mitológicos
Grabado de seres mitológicos. Fuente: digi.ub

Pero, ¿y si detrás de estas bestias mitológicas se escondiera algo más?  ¿Y si, como decimos, la humanidad se reflejara en los monstruos que aparecen en cada época?  Después de todo, los mitos no fueron otra cosa que cuentos en origen (3).  Incluso un dios, o en este caso un monstruo mítico, debe venir de algún sitio.

Puede que los seres de pesadilla, no solo sean algo a lo que temer.  Quizá detrás de las historias que daban cobijo a estas criaturas, hallemos una guía de cómo se vivía en la Antigua Grecia.  Olvidémonos, por tanto, de estos seres fantásticos y pongamos los pies en la tierra.  Dirijamos un momento nuestra atención al monumento griego por excelencia: el Partenón de Atenas.

El señorío de aquellos que vencieron las batallas

Si nos fijamos en su construcción, puede que nada nos llame especialmente la atención.  Vale, sí, es un ejemplo del canon arquitectónico de la época (4) y su historia es apasionante.  De hecho, podemos dar gracias de que todavía esté en pie, teniendo en cuenta la dura existencia que ha tenido este templo de la diosa griega Atenea (5).  Nos lo deberíamos apuntar para otra ocasión.

Pero más allá de su sobria construcción de orden dórico (6), centrémonos en su decoración.  Lo más destacable de este monumento son, sin duda, los relieves que se podían encontrar en sus frisos y metopas, realizados por el escultor Fidias.  Los “adornicos” de las fachadas, vamos.

Los frisos, por un lado, recogían escenas que podríamos catalogar como divinas.  A un lado, el nacimiento de Atenea, y al otro, el mito de la competición entre ésta y Poseidón, el dios de los mares, por el patronazgo de Atenas (7).  Pero las metopas trataban temas bélicos (8), momentos en los que Grecia las pasó canutas, en mayor o menor medida.

Últimos ejemplares
Metopas del Partenón monstruos de la mitología griega gigantomaquia Centauromaquia Amazonomaquia Guerra de Troya
Metopas del Partenón. Fuente: domuspucelae

Estos últimos bajorrelieves abarcaban los episodios de la Gigantomaquia, la Centauromaquia, la Amazonomaquia y la Guerra de Troya (9).  Estamos, pues, delante de imágenes de combates míticos en los que se decidiría el destino de Grecia.  Pero llama especialmente la atención que los estudiosos cataloguen estas escenas como símbolos de la lucha de los griegos contra los bárbaros (10).

Los Monstruos de la Mitología Griega. Están locos estos… ¿griegos?

¿Bárbaros en Grecia?  ¿La cuna de la democracia y de la figura del ciudadano?  No nos estamos equivocando.  Esto no fue un invento de los romanos y su expansionismo territorial.  Efectivamente, los griegos también tuvieron sus encontronazos con otros colectivos a los que se enfrentaron, y a los que catalogaron como “bárbaros” por no ceñirse a su estilo de vida.

Pero, ¿qué sentido tiene mostrar a los enemigos de los griegos como gigantes, o como seres mitad hombre y mitad caballo?  ¿Es sólo una intención de realzar el poder de Grecia (11) ante las adversidades más duras, representadas en estos seres?

Es aquí donde retomamos la pregunta que nos hacíamos en un inicio.  ¿Y si la humanidad se reflejara en los monstruos?  Es decir, ¿y si estos monstruos de la mitología griega realmente hicieran referencia a episodios y escenas reales de la Grecia Arcaica?  Esto ya va cogiendo forma, pero metámosle directamente el dedo en el ojo al cíclope y veamos algunos ejemplos que nos pueden ayudar a entenderlo todo mejor.

LAS BATALLAS ÉPICAS DE LOS RELIEVES DEL PARTENÓN REPRESENTAN LA LUCHA DE LOS GRIEGOS CONTRA LOS BÁRBAROS

Attack on Titans, o la Gigantomaquia griega

Volvamos para ello a las imágenes del Partenón.  La Gigantomaquia, la lucha de los dioses olímpicos contra los segundos hijos de Gaia (12).  Una batalla que, si nos centramos en los mitos, ganarían Zeus y los suyos, y que daría sentido, entre otras cosas, a la existencia de volcanes, sepulturas míticas de estos amenazantes enemigos (13).  ¿Y si detrás de esta narración fantástica se escondiera realmente un enfrentamiento bélico real?

Una invasión de bárbaros extranjeros (14) que perturbara el ideal griego construido hasta el momento.  El tamaño de los gigantes no tendría por qué representar que estos invasores eran más largos que un día sin pan, sino la ingente cantidad de enemigos a los que los griegos de la época se tuvieron que enfrentar (15).

"El Coloso", de Francisco de Goya
“El Coloso”, de Francisco de Goya. Fuente: mitologia.fandom.

Mujeres al borde de un ataque de griegos

Siguiendo este hilo, volvamos nuestra vista a la Amazonomaquia, la guerra contra la tribu de las Amazonas (16).  No es nada nuevo que, en los orígenes del ser humano, las primeras religiones profesaban una ideología matriarcal (17).  La mujer era el único ser que podía traer nueva vida, símbolo de fertilidad, de sabiduría, de respeto.  En serio, ¿qué ha pasado para que ahora se las maltrate?  Con lo bien que empezaron las cosas…

Las amazonas en combate
Las amazonas en combate. Fuente: redhistoria.

Si lo estudiamos detenidamente, podemos ver que, esta lucha contra la tribu de las mujeres guerreras, podría no ser otra cosa que la destitución de esta antigua sociedad matriarcal, la cual dejaría paso a un sistema en el que la figura reinante y sobresaliente siempre sería un ser masculino (18).  Vaya con el patriarcado…  Pero todavía faltaría lo más impactante.  ¿Por qué ese ansia de mezclar animales de los griegos para dar forma a los monstruos de la mitología griega?

Animales fantásticos y dónde encontrarlos… por piezas

Tengamos en mente todavía la posibilidad de que la humanidad clásica se reflejara en los monstruos de la mitología griega.  Podríamos pensar que la Centauromaquia, por tanto, haría referencia a una tribu de invasores que se enfrentaron a los griegos montados a caballo (19).  Algo a lo que no estarían acostumbrados los griegos, a los que si los sacabas de la formación de la falange hoplita se perdían un poco.  Pero la cosa puede ir más allá.

Centauro
Centauro a punto de arrojar una roca. Fuente: mitologia.guru

Porque vale, con los centauros tendría sentido pero, ¿y los sátiros? ¿Y las harpías, o las sirenas?  Estas criaturas no aparecen en ningún contexto bélico, pero están representadas en el imaginario mitológico griego.  Para estos casos, podemos remontarnos incluso más atrás todavía, cuando el ser humano tenía en la naturaleza misma a sus divinidades.

En este ámbito, cada tribu tendría un dios al que venerar, un dios totémico representado por un animal (20).  En el caso de los centauros hablaríamos de la tribu del caballo, los sátiros serían la de la cabra, y así con el resto de seres de esta índole.  Pero claro, hemos nombrado también a los cíclopes.

LAS CRIATURAS DE LA MITOLOGÍA GRIEGA PUEDEN SOMETERSE A INTERPRETACIONES REALISTAS QUE EXPLICAN SUCESOS DE LAS ÉPOCAS ARCAICA Y CLÁSICA 

Monstruos de la Mitología Griega: de ayer y de hoy, y puede que de mañana también

¿En qué saco podemos incluir a estas enormes moles de un solo ojo?  ¿O a los terribles Hecatónquiros, seres de cien brazos (21)? ¿O a la Hidra, monstruo de cabezas infinitas hasta que Hércules se puso serio y metió el fuego de por medio (22)?  La mitología griega tiene un sinfín de criaturas a las que tendríamos que dar este sentido realista.

Baste con decir, y ya para ir acabando, que los herreros, en la antigüedad, se tapaban un ojo con un parche para evitar quedar ciegos en caso de accidentes durante el trabajo (23).  Y los cíclopes fueron famosos, entre otras cosas, por forjar las armas de los Olímpicos (24).  ¿Casualidad?

"Odiseo en la cueva de Polifemo", por Jacob Jordaens
Odiseo en la cueva de Polifemo. Fuente: sobreleyendas.

¿Es posible, entonces, que la humanidad de cada época se reflejara en los monstruos que atormentaban las mentes de las personas de ese tiempo?  Visto lo visto, puede que no resulte descabellado pensarlo y meditar en qué contextos se crearon tantas criaturas que no hemos nombrado en este artículo.  Puede igualmente que, con el paso del tiempo, los monstruos que ahora solo nos asustan en películas, novelas y series, sean vistos como representaciones de la realidad que estamos viviendo a día de hoy.

¿O no es cierto que, actualmente, hay banqueros (queríamos decir vampiros) que nos chupan la sangre?  Igual que vemos en las noticias hombres-lobo que asaltan a mujeres sin piedad, y personas que pasan tanto tiempo delante de una pantalla, que no se diferencian mucho de los zombies

Monstruo mirando el horizonte. Escena de la película "Donde viven los monstruos"
“Donde viven los monstruos” Fuente: bolsamania.

En fin, ya va siendo hora de apagar las luces por hoy.  Solo nos queda deciros, ¡cuidado!, pues la noche es oscura, y según en la época en que nos pille, puede albergar verdaderos horrores.



Más artículos interesantes en Khronos Historia


Referencias y bibliografía

Referencias

(1) Tapia, 2016.

(2) Ríos, 2021, p. 62.

(3) Prat, 2013, p. 27.

(4) Ruiz-Domènec, 2019, p. 24.

(5) Ruiz-Domènec, 2019, pp. 26-28.

(6) Ruiz-Domènec, 2019, p. 28.

(7) López Melero, 2020, pp. 42-43.

(8) López Melero, 2020, pp. 44-45.

(9) López Melero, 2020, pp. 44-45.

(10) López Melero, 2020, p. 39.

(11) Ruiz-Domènec, 2019, pp. 22-23.

(12) Scott Littleton, 2004, p. 149.

(13) Scott Littleton, 2004, p. 140.

(14) Graves, 2011, p. 29.

(15) Graves, 2011, p. 29.

(16) Scott Littleton, 2004, p. 205.

(17) Graves, 2011, p. 11.

(18) Graves, 2011, p. 33.

(19) Ríos, 2021, p. 134.

(20) Graves, 2011, p. 368.

(21) Ríos, 2021, p. 182.

(22) Ríos, 2021, p. 158.

(23) Graves, 2011, p. 30.

(24) Scott Littleton, 2004, p. 139.


Bibliografía

  • Graves, R., 2011, Los Mitos Griegos, Vol. I,  Grupo Anaya Publicaciones Generales, Salamanca.
  • López Melero, R., 2020, “Dioses, Héroes y Ritos: Esculturas del Partenón”, Historia National Geographic, nº 199, pp. 34-47.
  • Prat, J. J., 2013, Historia del Cuento Tradicional, Fundación Joaquín Díaz, Urueña.
  • Scott Littleton, C., 2004, Mitología: Antología Ilustrada de Mitos y Leyendas del Mundo, Blume, Barcelona.
  • Ríos, E. J., 2021, Bestiario de la Mitología Griega, Semper Eadem Ediciones, Venezuela.
  • Ruiz-Domènec, J. E., 2019, “La Acrópolis”, Historia National Geographic – Especial Arqueología: Grecia Clásica, pp. 11-45.
  • Tapia, P. M., 2016, Frankenstein: el Moderno Prometeo. [En línea]  Disponible en https://www.desdeabajo.info/ediciones/item/28650-franskentein-el-moderno-prometeo.html  (28 de noviembre de 2020).
Artículo anteriorYōkai: espíritus y monstruos del folclore japonés
Artículo siguienteUna flor azul perdida en la pampa. La historia de la ciudad que lleva el nombre de un color.
Dando el cante desde 1993.