Las sirenas, ese fantástico y bello ser que ha formado parte de nuestra imaginación en numerosas ocasiones. Todos hemos fantaseado alguna vez con su rostro, su largo pelo, su cola de pez. Sensual y conquistadora, este ser mitológico ha sido reclamado tanto por el poeta Homero en La Odisea como por el escritor H. Christian Andersen en sus cuentos infantiles. Sin embargo, de las harpías poco se sabe, son las grandes desconocidas.

¿Sabemos todo sobre las sirenas? ¿Siempre fueron tal y como las imaginamos hoy en día? ¿Quiénes son las harpías? Si quieres saber más sobre las sirenas y las harpías, sigue leyendo este artículo…

La sirena: origen y características

El origen de las sirenas

Como en el resto de las culturas, la griega adaptó elementos de otras civilizaciones para formar la suya propia. Todo parece indicar que esto fue lo que pasó en el caso de las sirenas, ya que su origen no se encuentra en la mitología clásica como generalmente se piensa. El verdadero germen que daría lugar a estos seres fabulosos proviene de la cultura oriental, posiblemente adoptadas del antiguo Egipto o del Próximo Oriente. (1)

Por otro lado, etimológicamente hablando, la palabra sirena parece proceder del término griego seirá, que significa cuerda, haciendo referencia a la necesidad de los marineros de atarse a los mástiles para no caer en las garras de las sirenas atraídos por su canto, como hizo Ulises en su viaje a Ítaca. O del término heleno seirén, que significa abeja salvaje, aludiendo a la cera que se colocaban los marineros en los oídos como otro medio de prevención hacia los nefastos efectos del canto de las sirenas. (2)

sirenas
La Sirena de J.W. Waterhouse. Fuente.

Hijas del río Aqueloo y la ninfa Calíope, estos seres mitológicos vivían en hábitats rocosos, accidentados y de difícil acceso (3). Simbolizadas siempre como seres fantásticamente sensuales y hermosos, en un principio esto no fue así. Las primeras imágenes que tenemos sobre estas –véase la imagen inferior- las dibujan como seres de la muerte, mitad mujer mitad ave (4). ¡En vez de cola y escamas, con alas y plumas!

Ulises y las sirenas
Vasija Ulises y las sirenas. Fuente.

Características de las sirenas: bellas y peligrosas

En sus inicios, eran representadas muchas veces con instrumentos musicales o peces, haciendo alusión a sus habilidades melodiosas o al medio donde viven. Posteriormente, en el medievo, las veremos escenificadas con diversos instrumentos de belleza, tales como peines o espejos, mostrando, de este modo, su personalidad coqueta y conquistadora (5). Es entonces cuando su imagen comienza a coger los tintes necesarios para crear el perfil encantador y sensual que se tiene hoy en día de ellas.

sirenas
Sirena coqueta con espejo. Fuente.

Conocidas también como los pájaros de Hades, el dios de los muertos, las sirenas invocaban un bello canto que enloquecía a los marineros que lo escuchaban. Ningún marinero que oyese el susodicho quedaría vivo para contarlo. De esta manera, ellos mismos se tiraban a las garras de estos crueles seres para, seguidamente, ser devorados y conducidos al inframundo (6). Pero bueno, ¡que les quiten lo «bailao»! Escuchar ese canto debió de ser un verdadero privilegio, hasta que morían, claro…

En la mitología griega: ¿sirena o harpía?

Ahora que ya sabemos casi todo acerca de las sirenas, conozcamos a las harpías. Visto que las sirenas en un principio no eran mujer-pez sino seres híbridos mujer-pájaro, entramos en el debate de si estas eran iguales a las harpías -o arpías- en la cultura griega. Ciertamente, las harpías eran también seres híbridos femeninos, mitad mujer mitad ave. Sin embargo, a diferencia de las sirenas, estas son representadas de una forma mucho más repulsiva y aterradora. (7)

sirenas y harpías, sirena, arpía
Escultura funeraria de sirena. Fuente.

Las Harpías, hijas de Electra -hija de Océano-, engendraron a las Estriges, aún más horrendas que sus progenitoras. Estos terroríficos seres se alimentaban de la carne y sangre humana, destacando la de los niños. De esta forma, aunque son muy similares, la gran diferencia entre las sirenas y las harpías es que, aunque ambas tienen el alma malvada, las últimas destacan por su fealdad y su aspecto repugnante, mientras que las sirenas, por su belleza y sensualidad. (8)

Evolución de la sirena y harpías en el tiempo

Evolución de las sirenas

En la cultura clásica, existen testimonios sobre las sirenas como seres híbridos, mitad mujer mitad ave desde, al menos, el siglo VII a.C. Sin embargo, la conocida imagen de la sirena como mujer-pez no se encuentra representada en la mitología griega en ningún momento. Aun así, existen las nereidas, seres mitológicos griegos parecidos a las sirenas. En esta ocasión, formadas por una parte superior de mujer y una inferior de cola de delfín. (9)

Habrá que esperar hasta el siglo II d.C. para encontrar la imagen actual que tenemos sobre las sirenas. Esta será en la cultura romana, donde hallamos lucernae romanas (lámparas de cerámica) con representaciones de mujeres con la parte inferior de pez. Es a partir de entonces, y sobre todo en época medieval, cuando la imagen de estos seres vinculados a las aves desaparece por completo, siendo suplantada por la imagen de pez (10).

Será en la Edad Media pues, cuando se popularice la idea de que estos seres evolucionados habitan ahora en arrecifes e islas rocosas. En un primer momento, vamos a encontrar sirenas representadas con dos colas de pez, probablemente como símbolo de cada pierna (11). Esta idea evolucionaría hasta hoy, en la que la sirena es imaginada por todos como un hermoso híbrido, mitad mujer, mitad cola de pez.

sirena con cola de pez
Sirena con doble cola de pez. Fuente.

Evolución de las harpías

Anteriormente, ya describimos cómo eran las harpías en la Antigüedad. Sin embargo, lo cierto es que en su origen oriental, estos seres eran representados como seres alados profundamente bellos y dulces. Inexplicablemente, su fama pronto comenzó a cambiar, dando lugar a esa espantosa reputación que ha llegado hasta nuestros días. Podríamos decir que las harpías terminaron extinguiéndose, ya que su papel en la mitología griega desapareció completamente cuando se las empezó a representar en la cultura romana de la misma forma que a las sirenas, aunque sabiéndose que eran dos seres completamente diferentes. De esta forma, ambas figuras se fundieron en uno, siendo las sirenas las que sobrevivieron en la Historia y las harpías las que quedaron en el olvido. (12)

Finalmente, solo se salvó de las harpías su fama. La leyenda cuenta que estos seres, al ser mujeres, debían estar controladas por los hombres y que, al no cumplirse este requisito, las harpías se volvieron seres crueles, nauseabundos e incontrolables. De ahí viene su significado actual, el cual se refiere no solo a una persona, generalmente mujer, malvada y perversa, sino que, indirectamente, lanza el mensaje sexista del control necesario sobre las mujeres para que estas no se “desmadren”. (13) ¡El machismo hasta en la mitología!


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Referencias y bibliografía

Referencias

(1) Rodríguez Peinado, 2009, p. 56.

(2) Mayor Ferrándiz, 2012, p. 26.

(3) Cirlot, 2016, p. 419.

(4) Ibáñez Chacón, 2014, pp. 158-159.

(5) Rodríguez Peinado, 2009, p. 52.

(6) Mayor Ferrándiz, 2012, p. 27.

(7) Mayor Ferrándiz, 2012, p. 13.

(8) Mayor Ferrándiz, 2012, pp. 14-16.

(9) Mayor Ferrándiz, 2012, p. 27.

(10) Ibáñez Chacón, 2014, pp. 160-161.

(11) Cirlot, 2016, p. 419.

(12) AA.VV. 2011, p. 200.

(13) AA.VV. 2011, pp. 200-201.


Bibliografía

  • AA.VV., 2011, “El imaginario de la ambigüedad. Monstruos femeninos en el mundo antiguo”, Estrat Crític: Revista d’Arqueología, nº5, 3.  [En línea]  Disponible en: https://ddd.uab.cat/pub/estcri/estcri_a2011v5n3/estcri_a2011v5n3p198.pdf
  • Cirlot, J. E., 2006, Diccionario de Símbolos. Siruela, Madrid.
  • Ibáñez Chacón, Á., 2014, “La metamorfosis de las Sirenas: a propósito de un libro reciente», Revista Thamyris, nº 5.
  • Mayor Ferrándiz, T. Mª, 2012, “Monstruos femeninos de la mitología griega”, Revista de Claseshistoria, artículo nº 287.
  • Rodríguez Peinado, L., 2009, “Las Sirenas”, Revista digital de iconografía medieval, vol. 1, nº 1. [En línea] Disponible en: https://www.ucm.es/bdiconografiamedieval/sirenas (24 de abril de 2019).