Si una figura destacó en el movimiento humanista británico, desde luego tuvo que ser Tomás Moro. O Thomas Moore, para los más anglófilos. Fue escritor, político, teólogo, jurista, filólogo, amante de las lenguas clásicas y profesor. Una lista de profesiones que parece irreal. Aún más si tenemos en cuenta su muerte, a los cincuenta y siete años de edad, decapitado por órden del monarca inglés Enrique VIII. Y es que el escritor utópico prefirió mantener sus ideales antes que conservar su cabeza. A continuación descubriremos la interesante y ajetreada vida de este humanista, y la serie de decisiones que le llevaron a su trágico fin.

Tomás Moro biografía

La vida de Tomás Moro, interdisciplinariedad personificada

Sir Thomas More nació en la ciudad de Londresm a finales del siglo XV.  El político, filósofo y jurista vino al mundo en el seno de una familia de comerciantes y magistrados.  Al dar prontas muestras de su insólito intelecto, su padre, juez de la ciudad, decidió enviarlo a la escuela de Saint Anthony. Con tan solo trece años de edad entraría al servicio del obispo de Canterbury John Morton (1). Este le financiaría sus estudios en la Universidad de Oxford, al asombrarse de sus grandes aptitudes intelectuales, especialmente en dialéctica (2).

Moro abandonaría la Universidad de Oxford antes de graduarse. Y, a comienzos del siglo XVI, entablaría amistad con el humanista y teólogo Erasmo de Rotterdam, quien le sirvió de gran inspiración hasta el punto de que estuvo impulsado a ingresar al igual que este en la orden franciscana. Finalmente, decidió que la monasterial no era lo suyo y finalizó los estudios que había iniciado. Así, se graduó, en 1505, en derecho (3).

En ese mismo año inició su carrera política, convirtiéndose en miembro del Parlamento inglés, donde se dedicó a dar mucha caña. Tuvo numerosos enfrentamientos con el monarca Enrique VII, debido a la subida cada vez mayor de impuestos que este imponía sobre sus súbditos. Moro, gracias a su arsenal dialéctico y gran conocimiento político y en leyes, consiguió reducir estas cargas fiscales (4), siendo todo un héroe del momento. 

Cuando Enrique VIII subió al trono, su relación con la corona mejoró notablemente. Al menos, en un primer momento, antes de que la Reforma Anglicana calentase el ambiente. De este modo, trabajó como embajador de los Países Bajos y formó parte del Consejo del rey (5).

El Renacimiento no es sólo cosa de italianos…

Viendo la prominente trayectoria de este autor, no es de extrañar que Tomás Moro haya sido considerado un referente humanista. Si bien tendemos a asociar los conceptos de “Humanismo” y “Renacimiento” con Italia, estos se extendieron llegando también a las Islas Británicas. El modelo ideal de hombre en este momento debía compaginar en sí, de forma armoniosa, facultades físicas, intelectuales y espirituales (6).

Moro, con sus conocimientos y devoción teologales, su carrera política y sus numerosísimos escritos de literatura y filosofía encarnó a la perfección el prototipo de hombre del Renacimiento

Utopía de Tomás Moro

Si por algo pasó a ser conocido Tomás Moro en la historia, fue por la publicación de su obra Utopía, en 1516. Con la publicación de Utopía, Moro realizó una crítica del orden social, político y religioso y propuso un modelo ideal de comunidad . ¿Cómo era la sociedad ideal para una persona religiosa y letrada del siglo XVI? Desde luego, Tomás Moro dio alguna que otra sorpresa con la publicación de esta obra. En ella se tratan aspectos que, más de cinco siglos después, siguen siendo de mucha actualidad.

En Utopía la razón y su uso tienen un papel fundamental, así como la agricultura y los valores familiares. Todos los habitantes viven muy ocupados en su día a día, ya que Moro organizó las 24 horas al milímetro. Seis horas se dedican al trabajo (lo suficiente para asegurar “la provisión y abundancia de todas las cosas”), teniendo en cuenta las comidas y las ocho horas de sueño. A mayores, los utopienses cuentan con tiempo libre que suelen aprovechar yendo a clase para ampliar sus conocimientos. Y es que el aprendizaje para los habitantes de esta idílica isla era el mayor de los placeres (7).

Así que nada de Netflix o tirarse a la bartola. Tras la cena se dedican a la música, a la conversación o al juego. Pero cuidado, estos juegos por su puesto no eran lúdicos, como “batallas de vicios y virtudes” o “luchas de números”. Desde luego la diversión en esta sociedad estaba asegurada (8).

Una obra del siglo XVI con mucha actualidad

En el capítulo siete de la obra, podemos encontrar temas enormemente actuales, con propuestas a la par enormemente revolucionarias y conservadoras. Se centrará en la consideración que la eutanasia y el suicidio tienen en la isla. La forma de Moro de entender ambos conceptos es bastante paradójica, ya que mientras la eutanasia era aceptada como algo positivo, que terminaba con el sufrimiento innecesario de las personas (algo innovador teniendo en cuenta el carácter tan devoto del autor), el suicidio es enormemente denunciado. Aquellos que lo cometían eran sentenciados de la siguiente manera: “lo tiran sin enterrar a algún apestoso pantano como indigno de ser enterrado o consumido por el fuego”. (9)

Utopía obra de Tomás Moro humanismo inglés
Ilustración de la primera edición de Utopía. Fuente: filco.es.

Ideas renacentistas que inspiraron best-sellers

Si alguien se propone leer la obra, podrá comprobar cómo varias partes de esta pueden transportarnos a escenas de El Cuento de la Criada. En especial, aquellas donde se nos describe la ropa o el papel de la mujer. Las vestimentas de los habitantes de esta idílica isla, debían  unas capas de color neutro, fabricadas en lana, que tenían una duración de dos años (sí, hasta cuánto debía durarte una prenda estaba establecido). 

El papel de la mujer y de la reproducción también viene muy regulado por las leyes de la isla. Las mujeres siempre quedan subordinadas al hombre, teniendo que ir a la casa de éste cuando se casan. El número de alumbramientos estaba también determinado. Y, si excedían al número fijado, el gobierno de esta isla contaba con un protocolo ya creado: “eligen a unos ciudadanos determinados de cada ciudad y fundan una nueva población según sus mismas leyes” (10). Desde luego, Moro no dejó ni un hilo suelto. 

También George Orwell debió inspirarse en la obra de Moro al escribir 1984, pues nos encontramos con un tremendo control gubernamental en la sociedad propuesta por el autor británico. El gobierno de Utopía desvaloriza el oro y la plata, así como los ropajes llenos de joyas u ornamentos, que se consideran vergonzosos. Los habitantes de la isla necesitaban licencias para viajar, y los viajes por ocio estaban prohibidos. 

Tomás Moro y Enrique VIII: cómo pasar de mejores amigos a enemigos acérrimos 

Ahora que ya conocemos bien la trayectoria de Tomás Moro y sus ideales sociales y políticos, vamos a adentrarnos en la relación de amor-odio que profesó con el monarca Enrique VIII.  Cuando el monarca conocido por sus complicaciones matrimoniales subió al trono, fue gran partidario de Moro. Enrique VIII le admiraba por su intelecto, y es que además, el humanista británico conquistó al rey tras de dicarle un poema el día de su coronación. Esto hizo que a partir del año 1515 Tomás Moro se convirtiera en una de las personas más cercanas al monarca, siendo consejero y embajador para éste (11).

La amistad iba viento en popa, hasta que el monarca inglés decidió que su primer matrimonio no marchaba como debía. Tomás Moro marcó su sentencia al negarse a asistir a la coronación de Ana Bolena, la nueva mujer del monarca tras su divorcio con Catalina de Aragón en 1533. Moro no estuvo dispuesto a reconocer a Ana Bolena como reina legítima, ya que esto implicaba repudiar la supremacía Papal sobre la Iglesia y sus motivos de conciencia no se lo permitieron (12).

arresto y ejecución de Tomás Moro antoine caron
Antoine Caron (1515-1593)-‘the arrest and execution of Sir Thomas More, Chancellor to Henry VIII of England in 1535’-oil on wood Blois-Musée du Châteaux. Fuente: Britannica.

Los últimos días de Tomás Moro en la Torre de Londres

El 17 de abril de 1534 fue encarcelado en la Torre de Londres (el trágico destino final de tantos personajes que contradijeron a este mismo monarca). Allí escribió los textos conocidos como “Obras de la Torre”, que empleó como forma de consuelo personal durante el duro encierro. Intentó establecer contactos con el exterior en la medida de lo posible y las cartas que se han conservado componen un íntimo testamento del autor, así como sus reflexiones más profundas (13).

Finalmente, el 1 de julio de 1535, fue acusado de alta traición ante una comisión especial conformada por veinte individuos en Westminster Hall. El jurado lo declararía culpable y su sentencia inicial fue la de ser colgado en Tyburn. Sin embargo, al cabo de unos días, el monarca cambió la sentencia a una más macabra, condenándolo a la decapitación en Tower Hill (14).

Su decapitación no fue suficiente para calmar la irá del monarca inglés 

Esta historia es una prueba más de que entre ex-amantes y ex-amigos, puede quedar mucho rencor. Y es que a pesar de que el cuerpo de Tomás Moro sería enterrado en la Iglesia de San Pedro ad vincula, su cabeza fue expuesta durante un mes entero en el Puente de Londres, lo que no debió ser una imagen muy agradable.

Finalmente, su hija primogénita, Margarita Ropert, sobornó al encargado de arrojarla al río para que se la entregase a la familia. Se desconoce el destino final real de la reliquia, pero se presupone que los restos de Tomás Moro coinciden con los encontrados, en 1824, en un caja de plomo dentro de la cripta de los Ropert, en el cementerio de San Dustan en Canterbury (15).

Margarita Ropert
Margarita Ropert. Fuente.

El filósofo y político decapitado por su propia conciencia

Tras esta breve aproximación a la historia de Tomás Moro, podemos concluir que si bien su obra literaria y política es de gran mérito, aún lo es más su forma de permanecer fiel a su conciencia. Plasmar nuestros ideales sobre un papel, o defenderlos de manera apasionada en una discusión es algo relativamente sencillo, ¿pero estaríamos dispuestos a morir por ellos?. Quizás las últimas decisiones de Tomás Moro sean una muestra de gran valentía, o tal vez de gran testarudez. Quizás el hecho de que existiese  una sociedad en la que un monarca pudiera desvincularse de esa manera de la fe cristiana se alejara demasiado de su Utopía para poder soportarlo…

Lo que está claro es que la vida del humanista británico no dejó indiferente a nadie.



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Referencias y bibliografía

Referencias

(1) John Morton: (1420, Dorset-1500, Knole, Kent) fue arzobispo de Canterbury y cardenal, llegando a ser uno de los hombres más poderosos de Inglaterra bajo el mandato de Enrique VII. Durante la denominada Guerra de las Rosas se mostró favorable a la casa Lancaster, final vencedora del conflicto, lo que le llevó a recibir puestos eclesiásticos menores bajo el reinado de Enrique VI por el apoyo a su casa. Sin embargo, sería declarado traidor tras la subida al poder de Eduardo IV de la casa York. Britannica, 2020.

(2) De Herrera, 2001.

(3) De Herrera, 2001.

(4) Ruiza, Fernández y Tamaro, 2004.

(5) De Herrera, 2001.

(6) Ribot García, 2016.

(7) Moro, 2006.

(8) Moro, 2006.

(9) Moro, 2006.

(10) Moro, 2006.

(11) Watson, 1994.

(12) Watson, 1994.

(13) Silva, 2007.

(14) Humanitum Iratus, 2010.

(15) Humanitum Iratus, 2010.


Bibliografía

  • Britannica, los editores de la enciclopedia, 2020, «John Morton», Enciclopedia Británica. [En línea] Disponible en https://www.britannica.com/topic/archbishop (10 de diciembre de 2022).
  • De Herrera, F., 2001, Tomás Moro, Editorial Universidad de Sevilla, Sevilla.
  • Humanitum Iratus, 2010, «Tomás Moro», Humanismo y Valores. [En línea] Disponible en http://humanismoyvalores.blogspot.com/2010/12/thomas-more-tomas-moro.html (12 de diciembre de 2022).
  • Moro, T., 2006, Utopia, Ediciones Colihue SRL.
  • Ribot García, L. A., 2016, La edad moderna (siglos XV-XVIII), Marcial Pons Historia.
  • Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E., 2004, «Biografía de Tomás Moro», Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. [En línea] Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/moro_tomas.htm (12 de diciembre de 2022).
  • Silva, Á., 2007, Tomás Moro: un hombre para todas las horas, Marcial Pons Historia.
  • Watson, K., 1994, «Tomás Moro», Perspectivas: Revista Trimestral de Educación Comparada (UNESCO, Oficinal Internacional de Educación), vol. 24, nº 1-2, pp. 181-199.
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Estudiante de Humanidades e Historia en la Universidad de Salamanca ig: @_marinaalonsoandres tw: Marina_Alonso9