Dolmen y menhir prehistoria
Lo secretos del dolmen y el menhir, construcciones megalíticas
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Durante la Prehistoria, los trabajos estaban mejor distribuidos de lo que parece… Unos se dedicaban a labrar el campo, otros criaban los primeros animales domésticos o apañaban casas y sistemas primarios defensivos para los poblados. Los había dedicados a procesar materiales para fabricar herramientas y útiles y algunos construían megalitos, fue la época dorada del dolmen y el menhir.

dolmen-menhir-megalitos
Pepe orgulloso enseña lo que ha construido. Fuente

Primeras construcciones

Los más privilegiados se dedicaban a “traficar” con el sudor y el trabajo del resto. Así obtenían otro tipo de beneficios. No podían pedirle más a la vida; bueno, quizás  faltaba algo grande y voluminoso. Algo que ayudara a acoger rituales importantes que sucedieran en la vida: como  la muerte. Alguna cosa grande, que se pudiera ver desde el horizonte, que demostrase el poderío de los moradores del poblado y que hiciera temblar a cualquier enemigo. Lo llamaremos “megalito”…

La piedra grande, ande o no ande: los megalitos

Vayamos por partes. En nuestro particular “catálogo de novedades de temporada” partiremos de unas construcciones muy simples. Una piedra o un conjunto de piedras hincadas horizontalmente (1) presidiendo un territorio especial, así nació el menhir Otras veces formaban una construcción parecida a una casa, con sus tres paredes de roca (2) y un tejado. También tenían una “puerta de acceso” y un pasillo, en el caso del dolmen.

Algunos de ellos incluso quedarían ocultos debajo de un montículo de tierra. Esto hacía imposible saber que debajo de sus pies había una gran construcción (3). Además, se convirtió en  la  moda que se impuso por toda Europa. En parte de algunas culturas del Mediterráneo se copió con algunos matices (4). ¿Y qué me decís de su cronología? Cuestión ésta de no fácil respuesta. En la Península Ibérica es un fenómeno que se vivió muy intensamente hasta la llegada de los romanos (5).

La comunidad que construye unida jamás será vencida

Otra característica que definía las construcciones de megalitos era el trabajo colectivo. Todos trabajaban y colaboraban en mayor o menor medida. Porque, ¿quién es el valiente que se atrevería con una sola de esas piedras sin acudir al vecino o a su “comunidad de vecinos”? Así que, para poder explicar en qué consistió el proceso de construcción de estas imponentes edificaciones, los megalitos, dejad que me inspire mirando algunos planos.

El proceso constructivo de un megalito

dolmen, como se construyen estos megalitos
Proceso de idear y llevar a cabo la construcción de los megalitos. Fuentes

Comenzaba en la cantera donde se extraían los grandes bloques de piedra. De allí se transportaban sobre troncos y ramas hasta el lugar elegido para levantar el monumento, el  menhir o el dolmen. En este lugar se dejaban caer los bloques verticales en un estrecho hoyo previamente excavado. Después se ajustaban hasta dejarlos en posición vertical. Luego se rellenaba el hoyo para fijarlos y que después no se movieran.  En el caso de los menhires, el proceso quedaba terminado.

 

Forzudos para ir un paso más allá del menhir, el dolmen

Sin embargo, para levantar un dolmen se continuaba con un proceso más complicado que el Teorema de Pitágoras. Este consistía en colocar el bloque o bloques horizontales. Para ello, el capataz de la obra hacía colocar terraplenes a ambos lados de las grandes piedras hasta alcanzar la misma altura que estas. A través de estos terraplenes, se deslizaba el bloque horizontal, hasta dejarlo colocado correctamente. Y tras todo este largo y costoso proceso, se concedía célula de habitabilidad, es decir, quedaba listo para su uso. No sin antes dejarlo cubierto de tierra; y ya tenías hecho un dolmen.

Verdades y mentiras de un antiguo cuento; el origen de los megalitos

La historia pudo comenzar a la manera quijotesca:

“En un lugar de Europa de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo hubieron unas construcciones de grandes dimensiones que nuestros ancestros erigieron”.

Pero queridos lectores estaríamos contando la Historia de un modo parcial. Sentémonos a reflexionar sobre este asunto. Por lo que se sabe, las construcciones más antiguas las encontramos en la fachada atlántica de Europa occidental. 

Sin embargo, no es el único sitio donde los podemos rastrear con nuestro GPS. Pero, ¿cuál es su verdadero origen? En esto nadie se ha puesto de acuerdo, aunque para explicar de dónde proceden hay cuatro teorías a tener en cuenta: la tesis difusionista (6), la tesis poligenista (7), la tesis orientalista (8) y la occidentalista (9). Incluso hubo quien propuso que fueron los mismísimos extraterrestres quienes las idearon. Cada una con sus argumentos de peso y sus razonamientos bien desarrollados. Así podremos juzgar por nosotros mismos cuál es la que mejor explica el enredado galimatías que tenemos ante nosotros.

¿Pero qué son? ¿Apartamentos de lujo, cementerios o chiringuitos de verano?

menhir un tipo de megalito
Asterix en plena demostración de cómo se erige uno de estos bellos monumentos. Fuente

Ésta es otra de las cuestiones que se evita sacar en la mesa a la hora de comer ya que puede provocar más de una indigestión.

Muchos son los que abogan porque los megalitos fueron una especie de “señales de carretera” debido a su afán de visibilidad y a que nunca están camuflados. Aparecen junto a territorios fronterizos, jalonan fenómenos naturales o son simples ejes de transhumancia.

Muchos piensan que estaban destinados a cementerios. Además,  la mayoría se encontraban muy cerca de la “ciudad de los vivos”, formando verdaderos templos.

¿Origen ritual? 

En los megalitos se mezclaron ritos de fertilidad, de ultratumba, de conexión con los astros y de fecundidad de la tierra. Lo cierto es que al pasar por uno de sus corredores da la impresión de que nos dirigimos hacia “otra dimensión”. Para finalizar, podríamos hablar en términos de delimitación de la propiedad de un grupo de determinado territorio.

Entonces, la monumentalidad sirve como muestra del poder y la fuerza del grupo que la construye.  En  memoria de los antepasados y con claro deseo de mostrar su cohesión grupal.

En fin, todo esto me ha dejado un poco exhausta, pero no quiero irme sin recordaros que la monumentalidad, cronología dilatada, tipología variada y cohesión social son la esencia de los megalitos y el movimiento megalítico.


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Referencias

(1) También llamados menhirhenge o piedra hincada cuando se han colocado de manera alineada en forma de círculo. Para más información consultar Eiroa García, 2000/2009.

(2) Entonces nos referiremos al tipo crömlech, ründgraber (debido a que tiene  planta redonda y por ello la literatura germana  lo ha “bautizado”  como “casa de planta redonda”. Lo podéis encontrar en Eiroa García, 1999.

(3) Los conocidos como túmulos. Además puede haber dos variedades: la primera de ellas es la que consta de una o dos cámaras con un pasillo. Después se fueron añadiendo más elementos como un montículo de tierra para ocultarlo de las miradas indiscretas. En último lugar, también se añadió una galería, en la que el corredor no se diferencia de la cámara. En López de Calla Cámara, 2005.

(4) Nos referimos claro está a las nuragas, que son construcciones de grandes piedras de torre circular, a las que van sumando pisos hasta quedar completas . Las podemos encontrar en la isla de Cerdeña. Para más información consultad del Canto Fresno, 2005.

(5) Sobre todo en las Islas Baleares existieron las modalidades de las taulas y las navetas; el uso para las que se destinaron sigue siendo materia de estudio. Sin embargo, se aboga porque fueran una especie de “altar” en las que se llevó a cabo algún tipo de ritual en las que se involucraba a todo el grupo. Tenéis infinidad de bibliografía pero podéis empezar por Aramburu-Zabalo Higura, 1995.

(6) Se trata de una teoría dentro de la arqueología que consiste en explicar los fenómenos culturales de manera que ciertos avances o costumbres se han ido difundiendo desde un solo foco o punto geográfico.

(7) Otra teoría dentro de la arqueología que complementa lo anteriormente señalado. Trata de explicar los fenómenos culturales en términos de difusión desde distintos focos o puntos geográficos.

(8) Ya lo dice la expresión ex Oriente lux lo que equivale a decir “la luz que viene de Oriente”. Esta corriente de la arqueología trata de explicar los fenómenos arqueológicos en términos de difusión desde Oriente.

(9) Es la expresión contraria que explica los fenómenos arqueológicos pero difundidos desde Occidente.


Bibliografía

  • Aramburu-Zabalo Higura, F. J.,1995, “Talayots a Mallorca”, Revista de arqueología, nº 173, pp. 18-27.
  • Aramburu-Zabalo Higura, F. J.,1994, “Hacia un modelo espacial de la cultura de los talayots de Mallorca”, Sagumtum: papeles de laboratorio de Arqueología de Valencia, nº 27, pp. 125-136.
  • Bellido Blanco, A.,1996, “Megalitismo y rituales funerarios”, Complutum Extra, nº 6 (1), pp. 141-152.
  • Del Canto Fresno, C., 2005, “Investigación y patrimonialización de la cultura nurágica, Cerdeña: una estrategia para el desarrollo de las áreas rurales”, Complutum, vol. 10, Extra 0, pp. 203-221.
  • Eiroa García J.J, 2000 y 2009, Nociones de prehistoria General, Ariel, Barcelona.
  • Gomes Hachero, S., 2016, Sociedad y cambio en menorca: sistematización de los contextos arqueológicos de las navetas funerarias entre el 1400-850 Cal ANE, Tesis Doctoral UAB.
  • González Alfredo et all, 2004, “Territorio nurágico y paisaje antiguo en la meseta de Pranemuru, Cerdeña”, Bienes culturales, revista del instituto del patrimonio Histórico español, nº 3, pp. 161-170.
  • Lomba Maurandi, J.,1999, “El megalitismo en Murcia, aspectos sobre su distribución y significado”, Quaderns de prehistòria i arqueologia de Castellò, nº 20, pp. 55-82.
  • López de Calla Cámara, C. et all, 2005, “El megalitismo” en Arrúe Ugarte, B. y Moya Valgañón J. G. (dirs.), De la historia a la antigüedad tardía vol. 1,  nº 61 (5), pp. 27-44.
  • Mas Cornellá, M., 2013, “Megalitismo” en Menéndez Fernández, M. (coord), Prehistoria reciente de la Península Ibérica, pp. 143-170.
  • Muñón Amilibia, A. M. , 1996, “Reflexiones en torno al Megalitismo, Espacio, tiempo y forma”, Serie 1, Prehistoria y arqueología, nº  9, pp. 281-290.
  • Pons i Homar, G., 1997, Anàlisi espacial del poblament pretalaiòtic al Talaiòtic I de Mallorca (s.s XIX-VII a.C), Universitat de Barcelona.
  • Torres Ortiz, M., 2005, “La cronología de la cultura nurágica y los inicios de la Edad del Hierro y las colonizaciones históricas en el mediterráneo centro-oriental”, en Ruíz-Gálvez Priego, M. (coord.) Territorio nurágico y paisaje antiguo: la Meseta de Pranemuru (Cerdeña),  pp. 169-194.
  • Veny, C., 1974,  “Anotaciones sobre la cronología de  las navetas de Menorca”, Trabajos de prehistoria, vol. 31, nº 1, pp. 101-142.

1 Comentario

  1. Después de leer este gran artículo creo que he obtenido los conocimientos necesarios para construirse un chalecito. Enhorabuena a khonos por contar con la excelexcelente arqueóloga Quirós.

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