Marco Agripa y Octavia
Marco Agripa: ¿Gran general romano? ¿Primer emperador? ¿Rey de Hispania, o qué exactamente?
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Cuando nos preguntamos quién hizo posible el Imperio Romano, pensamos en el emperador Augusto… Pero, ¿qué fue de Marco Vipsanio (1) Agripa, ¿fue un Inmaculado de Juego de Tronos a la romana? (2) ¿Pudo ser  el primer emperador, Rey de Hispania…? Patricias y legionarios, saldréis de dudas a continuación… La vida y obra de Marco Agripa.

Marco Agripa – o el Chico-Para-Todo del emperador Augusto

Marco Agripa comenzó a pisotear el mundo hacia el 64-63 a. C. (3) De origen pobretón, su aburrida vida cambió cuando fue adoptado por un patricio romano, tras lo que ascendería socialmente, convirtiéndose en el Obélix del Astérix Octavio (Augusto) (4).

Marco Agripa - Vida, familia y cónyuge
Marco Agripa en la miniserie Yo Claudio (1976), interpretado por John Paul. Fuente: I.Imgur.com

Asimismo, consiguió hacerse con una reputación como buen general repartidor-de-leña (5), venciendo en batallas como Filipos (42 a. C.) contra los asesinos de Julio César y Accio (31 a. C.), contra Cleopatra y Marco Antonio.

También favoreció la llegada al poder de Augusto (¡qué perdonavidas!), y ejerció diversos cargos políticos, siendo elegido tres veces cónsul conjuntamente con él (6), ¡para que le sigan llamando Vipsanio!

En el 18 a. C. obtuvo por cinco años la tribunicia potestas (7), pasando a ser el alter ego del Prínceps (8). A su vez, Augusto le designó como sucesor cuando éste se sintió gravemente enfermo, en el 23 a. C. (9), ¡si llega a palmarla, imagínate la que hubiese liado Agripa en el poder!

¿General romano, Casi Emperador, o primer Genio del re-NACIMIENTO?

Puso en juego una importante actuación público-administrativa levantando numerosos edificios, como el oppidum Ubiorum (10), y, ¿acaso lo dudabais? ¡El Teatro de Mérida…vamos, que ni Miguel Ángel!

Hacia el 33 a. C. fue designado edil, (o sea, un alcalde de los de hoy), cargo desde el que organizó juegos (vamos, que no les hacía falta el fútbol para entretenerse) y actuó como protector de las aguas. (11)

Además, construyó los primeros baños para todos (termas) (12) y confeccionó los saepta, una especie de Rastro de la Roma Antigua. Pero Marco Agripa también resaltó por ser un sabelotodo y un consumado pintamapas, pues llegó a configurar el Orbis Terrarum, uno de los primeros mapamundis de la historia, ¡toma esa!

Pero si por algo destacó, fue porque sus contemporáneos le vieron como a un Superultramega Dios (13), ¡qué believers, él tenía agripiers!
En definitiva, aparte de un reputado militar, y tropecientas mil cosas más, podríamos considerarlo un casi emperador (14), con una forma de actuar similar a la de los Genios del reNACIMIENTO (15), la navaja suiza de la Roma Imperial, vaya…

¿Hispania, o Agripania?

Las Guerras Cántabras: ¿las Guerras de Agripa?

Por si fuera poco, nuestro Jamie Lannister romano (16) no se conformaba con eso, con lo que decidió demostrar sus pelotas concluyendo las guerras contra los lanza-pedruscos cantabrones. (17) Pues sí, hasta tierras cántabras se fue el bueno de Marco Agripa hacia el 19 a. C., a modo de expedición para sofocar una rebelión. (18)

Marco Agripa - Vida, familia y cónyuge
Mapa acción de las Guerras Cántabras, que fueron vencidas definitivamente por Agripa en el 19 a. C. Fuente: Wikipedia

Y es que el indulgente general no tuvo piedad, acabando con la vida de casi todos sus enemigos (un holocausto cántabro en toda regla), haciendo descender de las montañas a las llanuras a los supervivientes. (19)

Los cántabros, antes que ser capturados, preferían irse al otro barrio con honor y dignidad. Por ello, optaron, o bien por el suicidio, comiéndose el fruto del tejo (20), o bien autoincinerándose, ¡para que luego se quejen los templarios! (21)

No conforme con tal genocidio, cual sargento cabreado, dio su merecido a una de sus fuerzas militares, la Legión I Augusta, tras varios fracasos militares e intentos de rebelión. La legión perdió su denominación originaria, así como su insignia, pasando a llamarse Legión I Germánica.

Por otro lado, como Marco Agripa era más humilde que la Madre Teresa de Calcuta, tanto en este caso como en sus demás logros, decidió no atribuirse el mérito de su viril hazaña contra aquellos brutos del Norte, delegándola en Augusto. (22)

Finalmente, tras la guerra, tal síndrome de Estocolmo le debió surgir con aquél húmedo, lluvioso y agreste en-todos-los-sentidos infierno, que optó por quedarse un poco más a caciquear por allí. (23)

Lo que está claro es que, más que Guerras Cántabras, por cómo se dieron, bien podrían haberse llamado Guerras de Agripa …

Marco Agripa en el resto de Hispania. ¿Rey de Hispania, Romanización o Agripación?

Concluidas las guerras, nuestro repartidor-de-estopa particular se dedicó a reorganizar nuevas colonias dentro y fuera de Hispania con la ayudita de sus currantes guerreros. (24)

De forma más concreta, Agripa actuó como patrono (25) (protector) de muchas de ellas, destacando esta labor en Mérida (Augusta Emérita), creada en favor de los excombatientes carcamales de las Guerras Cántabras. (26)

Marco Agripa - Vida, familia y cónyuge
Inscripción en la que figura el nombre de Marco Agripa en el Teatro de Mérida. Fuente: 2.bp.blogspot.com

Para no variar (debía aburrirse el pobre hombre, patrocinando aquí, colonizando allá…), también llegó a ser el mandamás o patrono de, entre otras colonias, Ulia (Montemayor, Córdoba) (27), Cartago Nova (28) (Cartagena), Gades (Cádiz) o Emporiae (Ampurias) (29).

Todo ello obedecía a su interés de consolidar y dar cuerpo al proceso romanizador (30), poniendo en juego varias medidas: entre ellas, una reorganización y reestructuración administrativa y viaria, convirtiendo caminos de cabras en pistas (calzadas) para los fórmula uno de la época (carros, principalmente). 

Asimismo, puso en práctica la jubilación anticipada de tropas (desmovilización), que, junto a la colonización, fueron representantes de la prolongación de la conquista (31) de los pesadísimos hispanos, que dábamos guerra hasta después del Game Over. O sea, que éramos dificilillos de vencer. Además, formó parte de la delimitación de las provincias (sí, sin los palos entre autonomías de hoy…).

Por lo tanto, más que romanización, bien podía haberse llamado agripación, pues Marco Agripa El Deseado parecía hacerlo todo él solo (¡qué egoísta!), dado que, no contento con ello, participó en la reactivación económica del territorio. (32)

En resumen, teniendo en cuenta la incontestable labor de mando, control y dirección de absolutamente todo (33) que tuvo, salvando las distancias, bien podrían haberle coronado como Rey de Hispania (34) (solo le faltó la corona, ¡cachis!), pues mandaba y rutaba más que un padre de familia cabreado escupe-bilis delante del televisor cada mediodía…

Recapitulando, ¿y si…?

Tras tanta batallita, Marco Agripa dijo adiós al mundo, enfermo de gota, ya peinando canas, con 51 años, en el 12 a. C. (35). En su honor, se erigió el Panteón de Agripa, o sea, el San Agripa del Vaticano de la época… (36)

General estrella, capaz de sofocar el derecho al pataleo de los cántabros en cero coma, colega y persona influyente en Augusto, actuó como si fuera un emperador más, llegando a compartir el caramelo del poder con él.

Sus elevadas capacidades en diferentes campos (política, economía, urbanismo, cartografía, etc…) como si fuese un genio, antes incluso que los grandes hombres del Renacimiento. Y el saber trasladarlo al ruedo hispánico, donde nos dábamos palos con todo quisqui, le confirió poderes que hubiese deseado hasta un rey.

La cuestión es, ¿¿¿qué hubiera sido del Imperio y de España si no llega a existir Agripa??? Viendo lo visto, juzgadlo vosotros mismos… 


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Referencias

(1) El nomen (segundo de los tres nombres que tenían los romanos, tras el praenomen –primer nombre- y el cognomen -tercer y último nombre-). Vipsanio era de origen humilde, algo que el propio Agripa no soportaba, de ahí que prefiriese ser llamado Marco Agripa. Castán, 2013, p. 201, obtenido de (Tac. Ann. 1.3.).

(2) Los “Inmaculados” de la novela y serie televisiva Juego de Tronos son militares altamente adiestrados, como lo fue Marco Agripa, de ahí la comparación. También, como él, eran disciplinados, implacables, letales y muy efectivos.

(3) No está claro si Marco Agripa nació en un año u otro. Más información, en (Suet. Aug. 5.1.) Matizar también que nació en la región de Iliria-Dalmacia, al este de Italia y del Adriático.

(4) Partiendo de lo estipulado por Castán, 2013, p. 200, sabemos que llegó a ser un amigo muy leal de Augusto. Por ello, hacemos una comparación entre su amistad y la existente entre Astérix y Obélix en los cómics de René Goscinny y Albert Uderzo, con el fin de que el lector se haga una idea de la fuerza que tenía su vínculo.

(5) Fue considerado el mejor de los generales y almirantes de su tiempo. Syme, 1939, p. 238.

(6) Seguimos a Castán, 2013, p. 200, donde dice que a Marco Agripa “se le otorgaron privilegios y poderes constitucionales casi tan amplios como al emperador, pero que siempre estuvo un paso por detrás de él”, en Everitt, 2008, p. 246. Por su parte, los cónsules constituyeron un cargo de gobierno similar al de un presidente, o incluso un rey, solo que en vez de reinar uno solo, había dos al mismo tiempo. Más información sobre los cónsules romanos, en el siguiente blog: [En línea] Disponible en https://elhistoriadores.wordpress.com/2017/12/16/cuales-eran-las-funciones-del-consul/ [16 de junio de 2019].

(7) Pinna-Nieto, 1998, p. 20. Por otro lado, al margen de lo señalado por Pinna-Nieto, la tribunicia potestas es la potestad tribunicia, es decir, concede la capacidad de actuar como un tribuno de la plebe, pero sin la necesidad de serlo al mismo tiempo.

(8) Meyer 1965, p. 12. Por otra parte, con alter ego, nos referimos a un “igual” del emperador Augusto. No es que lo fuera en realidad (siempre mostró su subordinación a él sin discusión), pero en teoría, habría tenido poderes y atribuciones similares a él, que no en la práctica.

(9) Stroch. [En línea] Disponible en www.muyhistoria.es/h-antigua/articulo/marco/marco-vipsanio-agripa-y-sus-decisiones-de-gobierno-491463039221# [16 de junio de 2019].

(10) Nos referimos a Colonia (Alemania), cuya fundación corrió cargo del propio Marco Agripa en el 38 a. C.

(11) Cargo relacionado con su cometido en materia de aguas. Más información, en (Front. De aquae. 98.1-2).

(12) Mandó construir unas termas de dimensiones gigantescas para su época, las primeras de tal tamaño abiertas al público.

(13) Habicht 2005, p. 242. Habicht señaló, en este sentido, que “in several cities Agrippa was venerated as benefactor and savior […] by the […] Lycian Confederacy and in the Lycian city of Myra”. En otras palabras, fue visto como una personalidad casi divina en algunos lugares del Imperio, como Licia, al SO de la actual Turquía.

(14) En ningún caso consta que fuese emperador, pero sus poderes, su influencia sobre Augusto, su polivalencia, su autoridad y sus diferentes cargos políticos a lo largo de su vida en numerosos ámbitos, dan a entender que podría haber sido, si no un majestuoso, sí un más que digno emperador romano.

(15) Con esta expresión, nos referimos a que, como el Renacimiento cultural y artístico parte de la Antigüedad Clásica, que tuvo uno de sus períodos de máximo auge durante la civilización romana imperial, el hecho de que Marco Agripa promocionase y construyese edificios y obras artísticas, fuese ingeniero, etc., al mismo tiempo, nos favorece a la hora de buscar similitudes con los grandes genios (artísticos) del Renacimiento, que también eran muy polifacéticos como Da Vinci, Miguel Ángel y Rafael. Aunque más centrados en el arte estos últimos.

(16) Jamie Lannister, importante personaje de la saga de libros Juego de Tronos, ofrece unas cualidades y un cometido (militar) muy similares a los de Marco Agripa (de ahí la comparación).

(17) Con “guerras contra lanza-pedruscos cantabrones”, nos referimos a las Guerras Cántabras, desarrolladas entre el 29-19 a. C, que supusieron la consolidación del emperador Augusto en el poder, y, por tanto, el inicio de la reafirmación del Imperio. Por otro lado, siguiendo a Dion Casio (Dion Casio, Historia Romana, 54, 11), sabemos que las guerras cántabras acabaron en el 19 a. C. Es la fuente más fiable sobre este período, y especialmente sobre la figura de Marco Agripa en dicho conflicto. Es por ello por lo que, a continuación, lo citamos en numerosas ocasiones, en lugar de a otros autores o fuentes clásicas.

(18) (Dion Casio, Historia Romana, 54, 11.).

(19) Según Dion Casio, Marco Agripa “destruyó a casi todos los enemigos que estaban en edad militar, privó al resto de sus brazos, y los obligó a bajar de sus fortalezas y vivir en las llanuras”, en (Óp. Cit. Dion Casio, 54, 11).

(20) Al parecer, «los cántabros y astures antes de caer en manos del enemigo, se suicidaban con un veneno extraído del tejo. Y es que sus hojas contienen un potente alcaloide, la taxina. Y esta muerte […] era considerada un alto honor social, y todo un ritual militar funerario», en [En línea] Disponible en http://laluzdelmedievo-mercedesyzquierdo.blogspot.com/2014/05/de-cantabros-tejos-y-simbolos-romanicosa.html [29 de junio de 2019].

(21) Nos referimos al trágico final que tuvo la Orden de los Caballeros Templarios hacia el final de la Edad Media (principios del siglo XIV), cuando el rey de Francia Felipe IV “El Hermoso”, en connivencia con el Papa Clemente V, decidieron acabar con la orden, quemándolos en la hoguera. Su líder, Jacques de Molais, fue el caso más representativo.

(22) Según Dion Casio, tras el conflicto, “(Agripa) no envió ninguna comunicación sobre ello al Senado y no aceptó el triunfo, aunque (éste) fue votado por orden de Augusto, pues mostró moderación en estos asuntos, como era su costumbre”, en (Óp. Cit. Dion Casio, 54, 11). Según Peralta, “el gesto de moderación de Marco Agripa estaba destinado a afirmar la superioridad de Augusto sobre el Senado y a servir de ejemplo para que, a partir de entonces, los generales diesen cuenta de sus victorias únicamente ante el emperador […]”.  Peralta, 2008, p. 268.

(23) Según Bravo, “en el 16 a. C. Agripa tuvo que sofocar una nueva rebelión de los cántabros”, lo que legitima que Marco Agripa pudiera estar más tiempo en Cantabria del que se sospechaba. Bravo, 2011, p. 142.

(24) En dichas fundaciones y reorganizaciones de colonias, es decir, de nuevas ciudades y asentamientos de población; participación principalmente de las siguientes legiones: la Legión III Macedónica, la X Gémina y la V Alauda, sobre todo en la fundación de Emérita Augusta (Mérida), y Caesaraugusta (Zaragoza).

(25) El poder y autoridad de Augusto en Hispania fueron refrendados gracias a Agripa y a partir de su patronato en numerosas urbes hispanas.

(26) Roddaz, 1993, p. 117.

(27) La inscripción de Ulia, reza lo siguiente: “M (arco) Agrippae / patrono”, [En línea] Disponible en http://eda-bea.es/pub/record_card_2.php?refpage=%2Fpub%2Fsearch_select.php&quicksearch=marco+agrippa+ulia&rec=2414 [15 de junio de 2019] Hispania Epigraphica online.

(28) Para Rodá, “la mayor parte de lingotes de plomo producidos en los siglos II y I a. C. proviene de la zona Cartagena-Mazarrón […]”. En definitiva, será en Cartagena donde  Marco Agripa se vincule con la societas plumbaria Carthaginensis, legitimándose así que también hizo acto de presencia en dicha colonia. Rodá, 2004, p. 1018.

(29) En Emporiae (Ampurias) se halló, hace algún tiempo, una placa fragmentaria que ha sido asumida como “la primera inscripción que usa […] como soporte el mármol”. Rodá, 2005, p. 321.

(30) La romanización consistió en “la asimilación de los diversos aspectos de la cultura romana por parte de los pueblos conquistados por Roma, entre ellos los de la Península Ibérica, en este último caso entre los siglos II a. C y V d. C”. [En línea] Disponible en https://historicodigital.com/romanizacion-de-hispania.html [15 de junio de 2019].

(31) Roddaz, 1993, p. 116.

(32) Dicha reactivación, en gran medida, tiene que ver con la probabilidad de que Agripa dirigiese explotaciones mineras, como la de La Serena (Badajoz). Ramírez, 2010, p. 401.

(33) Marco Agripa está considerado como el instigador ideológico de las redes de control, mantenimiento y poblamiento de la Hispania romana altoimperial, reafirmando en dicho territorio la llegada de la Pax Romana augustea, a la que contribuyó debido a sus grandes dotes en casi todos los ámbitos (militar, político, administrativo, económico, ingeniería, cartográfico, etc.) mencionados con anterioridad.

(34) No fue rey de Hispania ni de España, pero todos los cargos que aglutinó, las habilidades que demostró, su autoridad y su firmeza a la hora de tomar y ejecutar sus decisiones, entre otros aspectos, nos llevan a realizar esta pertinente comparación.

(35) La fecha no está clara, pero sabemos que fue en torno al mes de marzo del 12. a. C. (Liv. Perioch. 138.); (Tac. Ann. 1.3.) Dion Cass. (=DC.) 54.28.3.

(36). Con este símil, nos referimos a que fue, a nivel arquitectónico y artístico, uno de los edificios más importantes de la época, como lo fue la Basílica de San Pedro del Vaticano en la de su construcción.


Bibliografía

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• Castán, S., 2013, “Marco Agripa y Augusto. Poder, “Imperium Maius” y problema sucesorio en el contexto de las tensiones República-Principado”, RIDROM: Revista Internacional de Derecho Romano, nº 10, pp. 196-290.
• Everitt, A., 2008, Augusto. El primer emperador de Roma, Ariel, Barcelona.
• González, Gutiérrez, J. A (dirigido por Marcos Sánchez, M. M.), “Historia Social y Política de Roma: Agripa en Hispania”, (Trabajo de Fin de Grado), 23 de junio de 2013, Santander.
• Habicht, C. 2005, “Marcus Agrippa Theos Soter”, Hyperboreus, vol. 11, Fasc. 2, pp. 242-246.
• Inscripción epigráfica hallada en Ulia (Montemayor, Córdoba): “M (arco) Agrippae / patrono”. [En línea] Disponible en http://eda-bea.es/pub/record_card_2.php?refpage=%2Fpub%2Fsearch_select.php&quicksearch=marco+agrippa+ulia&rec=2414 [15 de junio de 2019] Hispania Epigraphica online.
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• Pinna-Nieto, J. M., 1998, Diccionario de Personajes Históricos Griegos y Romanos, Istmo, Madrid.
• Ramírez Sádaba, J, L, 2010, La Fundación de Augusta Emérita: Primeras Manifestaciones Públicas y Privadas, Museo Nacional de Arte Romano, Mérida.
• Rodá, I, 2004, “Agripa y el Comercio del Plomo”, Mastia: Revista del Museo Arqueológico de Municipal de Cartagena, nº 3, pp. 1017-1020.
• Rodá, I. 2005, “La Figura de Agripa en Hispania”. En Rodá, I. (ed.) Arqueología Militar Romana en Europa, Junta de Castilla y León, Salamanca, pp. 319-332.
• Roddaz, J.M., 1993, “Agripa y la Península Ibérica”, Anas, nº 6, pp. 111-126.
• Stroch, J., “Marco Vipsanio Agripa y sus decisiones de gobierno”, en MuyHistoria, [En línea] Disponible en: www.muyhistoria.es/h-antigua/articulo/marco/marco-vipsanio-agripa-y-sus-decisiones-de-gobierno-491463039221# [16 de junio de 2019]
• Syme, R., 1939, The Roman Revolution, The Clarendon Press, Oxford.