Isabel de Farnesio, la reina “con más ovarios” de España

Si una reina de España merecía un artículo esa es, sin duda, Isabel de Farnesio, a la que llamaremos cariñosamente “la Farnesio”.

La Farnesio fue la segunda mujer de Felipe V de España, el nieto del francés Luis XIV, que había heredado la corona del Carlos II, el último de los austrias de España, un discapacitado mental que no sirvió ni para tener un hijo que le sucediera, lo único que tenía que hacer en toda su vida. Pues bien, fue la segunda mujer del rey, que además ya tenía un heredero, así que iba ser poco más que un florero. Sin embargo, Isabel de Farnesio fue la reina “con más ovarios” de las que ha tenido España, al menos en la Edad Moderna…

Heredar sale muy caro…

Cuando Carlos II muere deja en herencia todos los territorios de la Monarquía Hispánica a Felipe V Borbón (1). Casi nada el regalazo… Felipe pasó de ser un mindundi de segunda fila, a ser el dueño del mayor imperio del mundo.

Pero igual que ahora si recibes una herencia “te pegan un sabletazo” en impuestos, a Felipe tampoco le salió gratis. Resulta que el resto de países europeos se mosquearon bastante. Se dieron cuenta de que si España y Francia caían en manos de la misma familia, no habría quien le parase los pies; además ¡leches!, si el pastel se había quedado sin amo ¿por qué no pillar un cacho?

Así las cosas, los envidiosos ingleses, los holandeses y los alemanes metieron cizaña en España para que fuera un príncipe austríaco el que heredase, y empezaron la Guerra de Sucesión Española (2). 12 años a palos, casi nada, por toda Europa y en la Península, porque resulta que convencieron al reino de Aragon para ponerse de parte de los austríacos, mientras Castilla se quedaba del lado de Felipe… Lo que nos gustan en este país las “guerras civiles”.

Al final Felipe ganó la guerra y se quedó con todo. Bueno con todo tampoco, que tuvo que dar los territorios que España tenía en Europa a los otros para que se quedasen tranquilos… Y de camino aprovechó para quitarle algunos derechos a Aragón -y a Cataluña- por ponerse de parte de los austríacos… Y hasta nos quitaron Menorca y Gibraltar, la primera la devolvieron al acabar la guerra, menos mal, ¿donde íbamos a meter a los alemanes?; la otra se les pasó… Con una cosa y otra, España dejó de ser la gran potencia mundial… y todavía no hemos levantado cabeza.

El ultimo rey nos salió retrasado, este deficiente mental…

Felipe se había casado con su prima (3); normal que luego salieran los hijos con faltas… De este matrimonio nacieron cuatro hijos, pero solo dos serían los siguientes reyes de España (4). Fue querida por los españoles, que decían que era buena regente cuando el rey no estaba. Gobernadora eficaz y muy entregada al país; hay que reconocer que las mujeres son muy buenas administradoras, pero pocas veces las dejaban. La pena es que murió de tuberculosis en la flor de la vida y el rey se quedó con 31 años viudo.

Como no querían que cayera en la melancolía, y a esos años se está todavía con muchas ganas, le buscaron otra mujer para que se entretuviera… Porque si no, se ponía a suspirar por las esquinas como alma en pena en lugar de gobernar, que para eso estaba… Que por no hacer, ni se lavaba con la dichosa pena… (5) El obispo de Málaga (6), muy avispado -que algo pillaba también- le buscó una chavala italiana, jovencita y de muy buen ver, que además era calladita y manejable… (7) Buena muchacha, de buena familia… ¿Qué más querían? Lo malo es que les salió el tiro por la culata, porque la Farnesio resultó tener más pelotas que toda la Corte junta… ¡Enderezó al marido y a media España!

¿Una nueva reina para que entretenga a Felipe? Nos tenemos que arrepentir poco…

Isabel de Farnesio

La Farnesio, “mu lozanica”. Fuente

La candidata era Isabel de Farnesio, hija del duque de Parma -no confundir con Urdangarín, que ese es de Palma-. Con este enlace, se aseguraba un aliado estratégico para recuperar los territorios que le habían quitado en Italia; tras la paz de Utrecht, que firmaron para acabar la guerra(8).

En cuanto cogió confianza se les cayó el mito; como cuando compras por internet a China… una cosa era la “mujer florero” que habían pedido y otra la que les llegó. Con su amigo el obispo de Málaga y el mal carácter que tenía, empezó a poner orden en la Corte echando a los “lameculos” que no lamían el suyo y poniendo a sus propios colegas para tenerlo todo bien controlado. Y eso que algunos eran “peces gordos” del reino… Pero más gordo era su papo. ¡A esta no le tosía ni Dios!

Como se sabía en la Corte que el rey estaba siempre como el pico de una plancha, cosas de los borbones, se puso manos a la obra y en nada tuvo 7 hijos (9); que ya hay que tener ganas… Los suyos, más los que traía el rey de paquete… Aunque la verdad es que le importaba poco, porque como tenía servicio en Palacio y no se tenía que levantar a las tantas, ni preocuparse por los chavales, pues un poco “se la pelaba”. Que sería muy buena amante, vale, pero como madre cariñosa, dejaba bastante que desear… ¡Imagínate como madrastra!

La Farnesio toma el control de España

Cuando quisieron darse cuenta, la Farnesio, que era una hábil política, había echado a los miembros de “partido francés” (10); los consejeros que el marido se había traído de Francia se fueron a la puñetera calle… Lo que le gustó a españoles, que creyeron que pondría a algunos de los nuestros… Pobres ilusos… Se trajo italianos, ¡con dos pelotas! Para consejeros de su marido, de los suyos.

Como encima el Rey estaba siempre depresivo, más para allá que para acá, y no hacía mas que dar por culo… Porque no gobernaba, no gobernaba, pero tonterías y manías tenía miles… Se ponía a gritar en medio de la noche, o hacía las reuniones a las 2 de la mañana, o no se cambiaba de camisa por si lo envenenaban… (5) Completamente falto… El aguante que tuvo la Farnesio para ella queda. La cosa es que ella pudo hacer y deshacer a su antojo.  Ysi le hacía falta la firma del rey, sabía como persuadirlo… El rey era un dependiente emocional y un salido. Además, según se decía en la Corte, ella era una “maquina sexual” que lo ponía fino (11). Sobre una reina española y el sexo, ya hemos hablado antes.

El punto verdaderamente fuerte de la Farnesio fue la política exterior, ahí sí que disfrutaba ella “como una enana”. Como era italiana, estaba empeñada en recuperar los territorios que había perdido España por allí, al precio que fuera. Y eso ya empezó a cabrear a los españoles; que el bolsillo duele, y más después de tanta guerra. Así que empezó a caerles malamente y la llamaron la Parmesana, como el queso, porque los dos eran de Parma.

Yo, por mis hijos ¡mato!

La Farnesio no quería ser simplemente la mujer del rey. Ella quería un “puestecillo” en la Historia, y está claro que en la época no había otra forma que a la sombra de un hombre. Ella, que era muy lista, no tuvo más empeño que elevar a su hijo a rey, y a tomar por culo los hijos de la otra. Así, si su niño gobernaba, ella tendría un trocito de poder; no fuese a ser que de gobernar el de la otra la mandaran a la residencia. Así que dedicó su tiempo y esfuerzo a las intrigas palaciegas y políticas -ya que no le prestaba atención a sus hijos, le sobraba-.

familia de Isabel de Farnesio

La Familia Real de Felipe V haciendo como que se aguantaban. Fuente

Con los hijastros se llevaba a matar -habría unos “chusmerios” en Palacio…-; ¡que eran el obstáculo entre su niño y la Corona! ¡Leñes! De hecho, cuando el Príncipe la palmó le echaron la culpa de haberlo infectado de viruela (12). Hay que ver que mala es la envidia y que larga tiene la lengua la gente; aunque es verdad que influenciaba al chaval… ¡A saber!

Un príncipe algo más despierto que cala a la Farnesio…

Otra cosa era el segundo de los hijos de Felipe (13), quien desconfiaba de su madrastra y no la dejaba arrimarse a él. Tanto coraje le tenía que cuando lo coronaron la echó de la Corte… ¿Ves? Si es que esto es lo que ella se olía… Como era una madrastra entrometida el rey no la quería cerca de su esposa, Barbara de Braganza, infanta portuguesa, por si le “calentaba la cabeza” con sus chismes para “arrimar el ascua a su sardina”. (14) Pero con la Farnesio siempre sale todo errado… Al final se las ingenió para que la pareja se viera poco, muy ocupados cada uno en sus cosas.

En el fondo Isabel de Farnesio tenía miedo de que por medio de la nueva reina accedieran al rey los contrarios a ella, casi todos del antiguo partido francés”, y perdieran fuerza los que ella había dejado en la Corte, que estaban de su parte. –Se cree el ladrón que todos son de su condición, y en realidad en la Corte lo son-. Normal, ¡tras la patada que les dio!

Menos mal para ella que Felipe estaba cada día más “chocho”. Así siguió manejando la Corte y se salió con la suya de nuevo. Consiguió con las intrigas que el nuevo rey no tuviera hijos. Cuando el rey murió, poco después de hacerlo su esposa, no había dejado ningún heredero. ¡Al fin! Ya le tocaba por orden de sucesión a su hijo… Qué trabajo le había costado… Gastar más suela de zapato correteando pasillos de Palacio…

Objetivo cumplido pero final inesperado

Al fin logró lo que tanto había “trabajado en las sombras”. Su hijo mayor alcanzaría el trono de España. Aunque, de todas formas, ya había logrado que Felipe le dejase al muchacho los reinos de Nápoles y Sicilia. Que no es poca cosa… Pero España entera -con América y demás- está mejor. Lo malo fue que no se llevaba bien con su nuera y como “dos tetas tiran más que dos carretas”, su hijo Carlos III, el nuevo rey, se puso de parte de su mujer y la echó de la Corte, a donde ya no volvería (15). Desde luego, de desagradecidos está el mundo lleno, que madre no hay más que una…

Así fue la vida de la Farnesio, una mujer que no dejó indiferente a nadie. Consiguió las metas que se propuso, a pesar de que tenía muchas cosas en su contra. Inteligentemente manejó el poder desde las sombras. Triunfando sobre el machismo de la época que la quería relegar a “mujer florero”, cuando ella era una líder, una mujer de “armas tomar”.


Bibliografía y referencias

Para consultar la bibliografía y referencias utilizadas en este artículo: https://khronoshistoria.com/bibliografia-referencias-i/

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Sergio Gutiérrez Cantero

Graduado en Geografía e Historia por la UNED. Especializado en Historia Moderna de España y en Historia Militar del siglo XVIII. Apasionado de la Historia y del conocimiento de nuestro pasado. Deseoso de poder demostrar que la divulgación de la Historia no es algo de señores mayores trajeados con discursos pesados y aburridos.

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