General Lasalle Guerras Napoleónicas
El general Lasalle: una «estrella del rock» en las Guerras Napoleónicas
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Hola queridos lectores. Últimamente, he abandonado el confort de la Edad Moderna para adentrarme en la historia militar de otros periodos. Por azares del destino, un amigo y yo hemos empezado a jugar a un juego de estrategia del período napoleónico (1). Y, como no, empecé a documentarme para pintar las miniaturas de mi ejército, la división de caballería del general Lasalle. Madre mía, ¡menuda colección de personajes dignos de una película! Y no me refiero solo a los archiconocidos Napoleón o Wellington. Este período es una auténtica mina de anécdotas… por ejemplo las del general Lasalle…

Por ejemplo, tenemos a Cambronne, general de la guardia imperial. Un hombre que, según las descripciones de la época, estaba tatuado de arriba a abajo con cicatrices (2). O al general de Fay que, tras sufrir la amputación de una pierna y ante los lloros de su criado, dijo:

“no te quejes imbécil, ahora tienes una bota menos que limpiar”(3).

Cambronne y Fay generales guerras napoleónicas
Cambronne y Fay, dos tíos duros de verdad.

Pero, sin duda, nuestro protagonista, el General Lasalle, es el más rompedor de todos.

Una madre amazona para un hijo caballero

El general Lasalle nació en Metz (4), en el noreste de Francia. Tuvo la suerte de pertenecer a la baja nobleza y de que se le proporcionara una buena educación. Su madre fue una gran influencia, y parece que heredó de ella su carácter enérgico. La madre de Lasalle llegó a desafiar a un duelo a espada a otra mujer porque ésta le había robado uno de sus muchos amantes (5). Desde luego, fue una actitud muy poco corriente en la Francia del siglo XVIII.

General Lasalle guerras napoleónicas
Retrato del General Lasalle. Fuente

Con 11 años, Lasalle entró en el ejército, en un regimiento de infantería. Después de 5 años, fue promocionado a un regimiento de caballería, especialidad donde se forjaría su leyenda. Con el recrudecimiento de la Revolución francesa, su familia fue acusada de traición por su origen noble. Lasalle no tuvo más opción que seguir en el ejército, mientras su familia huía a París (6).

El general Lasalle y la marquesa de Sali: pasión letal

En 1796, se inició la leyenda del hombre más excesivo de Napoleón. Francia estaba guerra contra Austria, España, Reino Unido y el Reino del Piamonte. La razón era que la Revolución y su ideas amenazaban con extenderse por Europa, desafiando el orden monárquico tradicional. Al principio, la joven República francesa sufrió una serie de derrotas, pero un pequeño corso entró en escena para voltear la situación. Napoleón dirigió una campaña en Italia, con el fin de desactivar al Piamonte y a los austríacos. Este conflicto ha pasado a la Historia como la Guerra de la Primera Coalición (7).

Lasalle, ahora capitán de caballería, fue destinado a Italia. Allí se enamoró perdidamente de la marquesa de Sali, residente en la ciudad de Vincenza (8). Los austriacos había expulsado a los franceses de la ciudad, pero nuestro aguerrido protagonista estaba resuelto a volver a disfrutar de la compañía de su amada. Así que reunió a veinte hombres de escolta, atravesó las líneas enemigas y se reunió con su querida (9).

El General Lasalle y la Marquesa de Sali húsar cortejando dama
Húsar cortejando a una dama. Fuente

Unos disparos rompieron la noche de amor. Lasalle había sido descubierto y ahora tocaba huir. Ni corto ni perezoso, engañó a muchos austriacos en su huida, con su excelente alemán, y atravesó el bloqueo de un puente protegido por cien jinetes enemigos, húsares austriacos (10). Al día siguiente, Napoleón le pidió explicaciones. Lasalle, montado en un caballo austriaco robado, sucio y cubierto de heridas, le contó lo sucedido. Además, le proporcionó información sobre las tropas austriacas, que la marquesa le había dado (11). Esto le valió el ascenso a mayor.

La vida según Lasalle: fiesta, bebida y bravuconerías

Lasalle se convirtió rápidamente en el prototipo de húsar: guapo, atrevido, pendenciero, mujeriego, bebedor y jugador compulsivo. Fundó la Sociedad de los Sedientos, un club de caballeros cuyo fin era beber hasta reventar, para escándalo de la sociedad de su época. Ante la pregunta de que si quería matarse bebiendo, Lasalle respondió:

” Todo húsar que llegue vivo a los 30 años es un farsante” (12).

En un baile de gala, no tuvo otra ocurrencia que entrar con su caballo, ante la estupefacción de los presentes. Sin embargo, hizo bailar a su montura al son de la música, ganándose una ovación (13).

Napoleón era muy permisivo con él. Siempre que se le informaba de un nuevo escándalo, contestaba que ya se le pasaría. Una vez, el general Lasalle, al no ser invitado a una fiesta por el prefecto de Agen (14), decidió tomarse la justicia por su mano. Irrumpió en mitad de la celebración con sus hombres, azotó al prefecto con un látigo y tiró todo el banquete por la ventana. Cuando el prefecto preguntó por qué Napoleón no disciplinaba a Lasalle por su conducta, Napoleón respondió:

“Sólo me costó la firma de una pluma el crear un prefecto, pero se tardan veinte años en hacer un Lasalle” (15).

Un loco en las pirámides

Napoleón, ahora un famoso general gracias a sus victorias en Italia, deseaba estrangular el comercio inglés con la India. Inglaterra, en esta época, era la única potencia hostil a Francia. El plan de Napoleón era tomar Egipto y Siria para, desde ahí, cerrar el comercio a los ingleses. Además, Napoleón podría imitar a su admirado Alejandro Magno. El general Lasalle participó en la célebre campaña egipcia de Napoleón, y se distinguió en la batalla de las pirámides, donde fue ascendido (16).

El avance francés llegó a Siria, la campaña iba viento en popa, pero había que romper la resistencia de los mamelucos (17). Este pueblo llevaba controlando la zona durante 700 años y no iban a renunciar tan fácilmente a sus dominios. Lasalle, durante el combate contra los mamelucos, perdió su sable en un choque. Ante el asombro de sus hombres, descabalgó, evitó tres o cuatro ataques, recogió el sable y se montó en marcha en su caballo (18).

Campaña egipcia napoleónica batalla de las piramides
Batalla de las pirámides. Fuente

Posteriormente, salvó al futuro mariscal Davout (19) cortándole las dos manos a un mameluco de un solo golpe. Desde entonces, el general Lasalle usó los amplios pantalones rojos de los mamelucos como una distinción más (20). En 1803, por consejo de este mariscal, Lasalle contrajo matrimonio con Joséphine d’Aiguillon, divorciada del ministro de la Guerra y jefe de Estado Mayor. Para sorpresa de todos, el general Lasalle sería un marido locamente enamorado de su esposa (21).

El general Lasalle, el diablo a caballo

A principios del siglo XIX las hostilidades hacia el Imperio napoleónico no cesaban. La Guerra de la Cuarta Coalición estalló, y un nuevo actor entró en liza: Prusia. Tras la derrota de los austríacos, los prusianos temían el creciente poder de la maquina de guerra francesa. Lasalle, ahora general de brigada, dirigía dos regimientos de húsares. En la localidad de Prentzlau cargó en inferioridad numérica contra la guardia personal de príncipe de Prusia. Contra todo pronóstico, logró hacer huir a éstos y consiguió que el príncipe se rindiese. Por su agresividad y temeridad, la brigada del general Lasalle pasó a ser conocida como la brigada infernal (22).

combate contra los mamelucos guerras napoleónicas prototipo húsar Lasalle
Lasalle con sus pantalones de mameluco. Fuente.

En el mismo año, y presionando las líneas prusianas, llegó a la fortaleza de Stettin, en la actual Polonia. Con sólo 800 jinetes, trazó un loco plan para capturar una guarnición de 5.000 hombres y 281 cañones. Ordenó talar árboles, pintarlos de negro y disponerlos como si de artillería se tratase. Mandó un mensaje al fuerte, pidiendo la rendición. Al recibir una negativa, contestó que, si no se rendían, arrasaría, asaltaría y tomaría el fuerte. Los prusianos se tragaron el farol y rindieron el fuerte, para comprobar que el mentiroso francés les había engañado (23).

La suerte se acaba

La guerra fue una constante para nuestro protagonista. Participó en la guerra de la Península, cuando Francia expandió sus fronteras y tomó España. En la batalla de Medellín, destruyó un ejército español con una espectacular carga de caballería. Pero las guerras en Europa volvieron a reclamar la atención del general Lasalle: la Guerra de la Quinta Coalición había estallado. Austría, aliada con Reino Unido, pretendía recuperar lo perdido de los anteriores conflictos con Napoleón. En junio de 1809, tuvo lugar la batalla de Wagram donde se decidió el resultado de la guerra.

Ese día, el general Lasalle tuvo un presentimiento: llamó a su ayuda de campo y dijo que no iba a sobrevivir. Le entregó una carta para Napoleón, haciéndole prometer que se ocuparía de su familia, y partió al campo de batalla (24). La pugna se decantó para el bando francés. El general Lasalle ordenó una carga contra los austríacos para apoyar al 1º regimiento de coraceros, la caballería pesada francesa. Las balas volaban, los hombres gritaban y atravesaban la formación; se giraron y vieron que su general había recibido un disparo entre los ojos.

Arco del Triunfo París General Lasalle
Arco del triunfo de París, el nombre de Lasalle tiene una línea debajo, la marca de caído en combate. Fuente.

El final del osado Lasalle

Lasalle murió con 34 años, sobrepasando los 30 años a los que todo buen húsar debía morir. La noticia golpeó al ejército francés, que se quedó huérfano de uno de sus líderes más carismáticos. Napoleón le enterró en Los Inválidos, una bello complejo de edificios para soldados retirados, con todos los honores. Napoleón, actualmente, está enterrado en ese mismo lugar.

Es difícil distinguir el personaje del hombre, pero Lasalle es el exponente máximo del general de primera línea. Osado, temerario y adorado por sus hombres. Vivió la vida al máximo, bajo sus propias reglas. De hecho, la última carta a su esposa define a la perfección su persona:

“Amor mío, mi corazón siempre será tuyo, mi sangre del Emperador y mi vida del honor” (25).

Cómo siempre, os dejo algo de música. Si tenéis curiosidad sobre algún tema, dejad un comentario en cualquiera de nuestras redes sociales. Un saludo y hasta la próxima.


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Referencias

(1) El juego al que estoy empezando a jugar es el Black Powder de Warlord games. Se trata de un juego de batallas campales, con ánimo de recrear las más icónicas batallas entre el año 1700 y 1900. Los jugadores se ponen de acuerdo que batalla recrear y confeccionan ejércitos, tratando de ser históricamente fieles. Cada jugador controla una división compuesta por 450 miniaturas, que representan a unos 10.000 soldados.

(2) Uffindel, 2003, p. 19.

(3) Uffindel, 2003, p. 19.

(4) Su nombre completo era Antoine-Charles-Louis-Lasalle. Nació el 10 de mayo de 1775.

(5) Uffindel, 2003, p. 57. La madre del General Lasalle se llamaba Suzanne Dupuy de la Garde. Poca información existe sobre ella. Nacida en 1740, se desconoce la fecha de su muerte. Se casó con Pierre de Lasalle y, aparte de su famoso hijo, tuvo una hija, Marie Thérèse Suzanne de Lasalle. Su duelo fue todo un escándalo no sólo por la lucha en si: ambas mujeres se batieron a torso desnudo en las murallas de Metz, comparándose a las amazonas de la antigüedad clásica. Por lo que parece, terminó sus días recluida en un convento. Para rastrear este personaje, recomiendo este excelente trabajo genealógico.

(6) Hourtoulle, 1979, p. 65.

(7) McNab, 2009, p. 21.

(8) Uffindel, 2003, p. 58.

(9) Uffindel, 2003, p. 58.

(10) Los húsares constituían una unidad de caballería ligera de origen húngaro. «Esta unidad de caballería ligera surgió en Hungría en el siglo XV, cuando el rey Matías Corvino luchaba contra los jenízaros otomanos. Armados con sables, carabinas y pistolas, llevaban llamativos uniformes, diferentes para cada regimiento. Eran capaces de cargar una pistola mientras galopaban en la oscuridad o bajo una cortina de lluvia«. La Dame Masquée, 2018. Eran «soldados de caballería, famosos por sus vistosos uniformes multicolor, sus plumas y sus colbacs de pelo de oso. Son una de las visiones más típicas de los soldados napoleónicos. El origen está en Hungría, Polonia y Moldavia y de hecho, se suele decir que iban vestidos a la húngara. Pero lo curioso reside en el nombre: Húsar. Esta palabra deriva de los vocablos húngaros «husz» y «ar». «Husz» significa veinte y «ar» significa renta. Y es que cuando nacieron en el siglo XVI, estas unidades se formaban a partir de los terratenientes. Cada terrateniente debía aportar a la caballería ligera un hombre por cada veinte («husz») que tuviera a su cargo o del que recibiera renta («ar»)«. Curistoria, s.f. «En sus primeros tiempos, el equipo del húsar constaba de un sable de caballería, una lanza y una armadura ligera. Su principal forma de ataque consistía en una carga compacta a la lanza contra tropas de infantería. Fueron empleados igualmente para misiones de reconocimiento y para efectuar incursiones de aprovisionamiento para el ejército en marcha. En el combate su función consistía en hostigar al enemigo, apoderarse de baterías de artillería o perseguir a las tropas en retirada. Con tiempo, se convirtieron en tropas de élite, luciendo un vistoso uniforme. Su armamento dejó de ser la lanza, para ser sustituido por una carabina ligera y pistolas; el sable fue conservado, y es un elemento característico del húsar cuando ha descendido del caballo. Cuelga, en efecto, llegando hasta muy abajo por detrás de las piernas, y las correas que lo sostienen se encargan también de matener el portapliegos, un pequeño zurrón liso adornado con el emblema del regimiento. Más tarde los húsares fueron readaptados a unidades de honor o a unidades acorazadas. Hoy, los ejércitos francés, británico y belga conservan dichas unidades en sus fuerzas blindadas«. Nico_a7x, 2010. Durante las guerras napoleónicas, los húsares conservaron su rol de hostigadores, exploradores y cazadores de artillerías enemigas. «Fueron los húsares franceses de la época napoleónica, tan aficionados a embriagarse como el resto, quienes originaron la tradición del “sabrage” (sableado), abriendo las botellas de champán con un sable«. La Dame Masquée, 2018. «Los húsares se labraron una reputación de ser los más osados de todo el ejército. Se caracterizaban por sus súbitos y rápidos ataques, para los que se requería extremado valor, rayano en la inconsciencia. Su rudeza dio origen a la expresión francesa “à la hussarde”, que podríamos traducir por “sin contemplaciones”, aplicado a una acción brusca y precipitada, llevada a cabo sin ninguna consideración«. La Dame Masquée, 2018.

(11) Bukhari, 1978, p. 67.

(12) Hourtoulle, 1979, p. 68.

(13) Bukhari, 1978, p. 67.

(14) Uffindel, 2003, p. 60.

(15) Thoumas, 1890, p. 19.

(16) El 21 de julio de 1798, se desarrolló la que sería conocida como la batalla de las Pirámides. De camino al Cairo, los franceses se toparon con dos ejércitos mamelucos a 15 Kilómetros de las pirámides. Los mamelucos tenían una poderosa caballería pero, a pesar de ser superiores en número, estaban equipados con una tecnología primitiva, tan sólo tenían espadas y arcos y flechas. Napoleón contaba con 21.000 hombres, divididos en seis divisiones de 3.000; 15000 de caballería y un millar de artillería con una cuarentena de piezas. Ante la imposibilidad de sobrepasar a un enemigo más móvil ordena formar a su infantería en cuadros, así, la caballería no podría arrollar a sus infantes. Tras lanzar su famosa frase: «Desde lo alto de estas pirámides, cuarenta siglos os contemplan», la batalla comienza. Los mamelucos cargan y rapidamente se dan cuenta que el fuego de mosquetes y cañones de los franceses es devastador. Durante una hora cargan repetidas veces sin éxito. Los mamelucos pierden 5.000 hombres entre muertos y prisioneros. Los franceses sufren 300 bajas de las cuales sólo hubo 40 muertos. Los mamelucos se retiraron a Siria y Napoleón pasó a controlar el Cairo y con ello el bajo Egipto. Villatoro, 2016.

(17) Los mamelucos fueron esclavos guerreros, en su mayoría de origen eslavo, circasiano y, principalmente, turco, islamizados e instruidos militarmente, que en sus inicios sirvieron como soldados a las órdenes de los distintos califas abásidas. Más tarde constituirían en 1250 un sultanato en Oriente Próximo con centro en Egipto, que en el momento de ser conquistado por los otomanos (1517) se extendía por Palestina, Heyaz y Siria.​ Este sultanato, que fue el más perdurable de todos los estados mamelucos hasta ese momento. Ver Guerreros de la Historia, s.f.

(18) Uffindel, 2003, p. 59.

(19) El Mariscal Davout estudió en la Real Escuela Militar de Auxerre, y luego en la Real Escuela Militar de París. Al término de sus estudios Davout entró como subteniente en el regimiento de la Real-campaña de caballería en el 1788, con tan solo 18 años. Algunos años después ascendió a jefe del batallón del 3ª regimiento de voluntarios de Yonne; entre el 1793 y el 1795 alcanzó la calidad de general de brigada en los conflictos de Mosela y del Rin, donde destacó por su valentía y su audacia. Sus talentos y su intrepidez lograron que el general Jean Victor Marie Moreau le confiara órdenes importantes, especialmente en el paso del Rhin, el 20 de abril de 1797. Participó en la campaña de Napoleón en Egipto acompañado por Desaíx, donde contribuyó enérgicamente en la victoria de Aboukir. De vuelta a Francia fue nombrado general de división. Napoleón en el 1802 le confió la orden principal de los granaderos de guardia consular; y le nombró mariscal del imperio en 1804. En 1805, recibió la orden de tercer cuerpo del Grande Armeé, con el que consiguió grandes victorias en las batallas de Ulm y Austerlitz. Un año después obtuvo su victoria más brillante en la batalla de Auerstädt, donde con sólo las fuerzas de su III Cuerpo de ejército derrotó, en inferioridad numérica, al grueso del ejército prusiano, el cual estaba comandado por el duque de Brunswick (quien murió en batalla), y el rey de Prusia Federico Guillermo III en persona. Esta victoria fue premiada por el emperador concediendo el privilegio de ser el primero en entrar en Berlín. En 1812, obtuvo una victoria sobre los rusos en Mohiev, pero no pero no llegó a derrotar al ejército de Bragation totalmente, a causa de la lentitud de Jerónimo Bonaparte, encargado del ala derecha del gran ejército. En el 1813, fue encargado del ala izquierda del ejército francés en Hamburgo, Alemania, y era por entonces uno de los pocos generales, que nunca había sido derrotado en batalla. Se retiró durante la Primera Restauración en Francia, en sus tierras de Savigny-Sur-Orge. Durante los Cien Días aceptó el Ministerio de Guerra y después de la batalla de Waterloo recibió el mando del ejército francés de París, pero a pesar de contar con un número de batallones superior al de el aliado, se vio obligado a firmar el armisticio con las potencias aliadas invasoras el 3 de julio de 1815. En el 1822, fue nombrado alcalde de la localidad de Savigny-Sur-Orge. Davout murió el 1 de junio de 1823, por un problema respiratorio. Fue enterrado en París en el cementerio del Père-Lachaine, en una sepultura preparada por sus familiares. Raso, 2012.

(20) Uffindel, 2003, p. 59.

(21) Uffindel, 2003, p. 61.

(22) McNab, 2009, p. 113.

(23) Uffindel, 2003, p. 62.

(24) Thomas, 1890, p. 31.

(25) Thomas, 1890, p. 20.


Bibliografía

  • Bukhari, E., 1978, Napoleon´s Hussars, Osprey publishing, Londres.
  • Curistoria, s.f., «¿Qué es un húsar?», Curistoria: curiosidades y anécdotas históricas. [En línea] Disponible en: https://www.curistoria.com/2008/01/qu-es-hsar.html (7 de mayo de 2019).
  • Guerreros de la Historia, s.f., «Mamelucos, los esclavos guerreros», guerrerosdelahistoria.com. [En línea] Disponible en: https://guerrerosdelahistoria.com/mamelucos/ (7 de mayo de 2019).
  • Hourtoulle, F., 1979, Le général comté Charles lasalle, 1775-1809, Copernicus Diffusion, Paris.
  • La Dame Masquée, 2018, «De húsares, duelos y batallas», De Reyes, Dioses y Héroes: Un recorrido por el tablero de la Historia, 30 de octubre de 2018. [En línea] Disponible en: http://themaskedlady.blogspot.com/2018/10/ (7 de mayo de 2019).
  • McNab, C., 2009, Armies of the Napoleonic Wars, Osprey publishing, Londres.
  • Nico_a7x, 2010, «Húsares Alados Polacos», lacomarcahot.blogspot.com, 22 de noviembre de 2010. [En línea] Disponible en: http://lacomarcahot.blogspot.com/2010/11/ (7 de mayo de 2019).
  • Raso, N., 2012, «Mariscal Davout», Frikis Napoleónicos, 22 de noviembre de 2012. [En línea] Disponible en: http://frikisnapoleonicos.blogspot.com/2012/11/mariscal-davout.html (7 de mayo de 2019).
  • Thoumas, C., 1890, Les grands cavaliers du premier empire, Wentworth Press, London.
  • Uffindel, A., 2003, Great generals of the napoleonic wars and their battles 1805-1815, Spellmound, Staplehurst.
  • Villatoro, M. P., 2016, «Cuando las falanges de Napoleón aniquilaron a la caballería más letal de Oriente frente a la Gran Pirámide«, ABC, 19 de octubre de 2016. [En línea] Disponible en: https://www.abc.es/historia/abci-cuando-falanges-napoleon-aniquilaron-caballeria-mas-letal-oriente-frente-gran-piramide-201610180130_noticia.html (7 de mayo de 2019).

1 Comentario

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