Coco Chanel, ¿una espía nazi?
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Gabrielle, o Coco Chanel, como la conoce todo el mundo, es una de las diseñadoras de moda más famosa de todos los tiempos. Aquella imponente mujerona de sombreros cloché, collares de perlas y una larga boquilla. Sí señores, la mismísima elegancia en persona. Lo que no todo el mundo sabe es que, además de todos estos atributos que poseía, fue una espía nazi . ¿Cómo se os ha quedado el cuerpo? Coco pertenecía, nada más y nada menos que al servicio secreto de los nazis (1). Incluso realizó misiones en España. Pero no vamos a adelantar acontecimientos. Una historia como esta se merece un buen comienzo, así que manos a la obra.

Una pobre niña abandonada

Coco Chanel espía nazi
La imagen de la elegancia. Fuente

Aquella niña francesa, de finales del  siglo XIX, fue abandonada junto con sus hermanas en un orfanato. Por aquel entonces, todavía era Gabrielle. Pero no tardaría mucho en conseguir algo de fama. Antes de convertirse en una diseñadora de éxito, se dedicó a deleitar a los señores que frecuentaban las noches, en un vodevil. Allí conoció al primero de varios hombres acomodados con los que se juntó. Este (2) fue el responsable de convertirla en toda una señorita de la época.

Su primera oportunidad la consiguió abriendo una tienda de sombreritos muy cuquis, para las remilgadas damas francesas. Pero la cosa no quedó ahí, Coco Chanel era una mujer muy avanzada para su época. Vestía ropa cómoda, incluso se atrevía a llevar en público pantalones. Sí, pantalones, como leéis. Algo más allá de lo usual, para comienzos del siglo XX.

Coco Chanel, la modernidad hecha mujer

Nuestra Coco Chanel era una mujer moderna en toda regla, vamos. En aquella época, la figura de la mujer quedaba relegada a una especie de objeto decorativo, del cual el hombre presumía. Sin embargo, Coco Chanel supo ir más allá. Creó una nueva moda y una nueva mujer. Su gusto por la comodidad y la sencillez le llevó a confeccionar prendas que reflejasen esa personalidad arrolladora, atrevida y moderna. Vamos, que era una visionaria, sin lugar a dudas. ¡Incluso defendía la independencia de la mujer con respecto al hombre! Creía que eso sólo te lo daba la independencia económica, es decir, un trabajo. Era toda una flapper (3): vestía pantalones, salía de noche, llevaba un corte de pelo a lo garçonUna auténtica defensora del papel de la mujer en la época. Pues como ella decía:

“El acto más valiente es pensar por una misma. En voz alta”.

Una espía nazi vestida de tweed

Coco Chanel y sus amigos
Amigos. Fuente

Mezcla de fama y espionaje, una combinación explosiva, así era mademoiselle Chanel. También conocida como el Agente F-7124. Como espía nazi realizó misiones para el servicio de inteligencia nazi en Madrid y en Berlín durante la Segunda Guerra Mundial, junto con su apasionado amante (4), un oficial de inteligencia alemana.

Cuando Coco Chanel llegó  a Madrid (5), llevó a cabo una intensa labor de información, a favor del ejército alemán. ¡Qué mujer tan polifacética! Se cree que Coco Chanel aceptó esta misión como espía nazi con el fin de liberar a su sobrino, preso por los nazis. Un pacto con el diablo.

Durante su siguiente misión (6) quería ponerse en contacto con su amiguete Churchill, a través de la embajada de Inglaterra en Madrid. El objetivo era conseguir un armisticio con los alemanes. No sabemos qué fue lo que la llevó a aceptar esta misión. Algunos creen que quería acabar con la guerra que estaba destruyendo la ciudad del amor, el París de su alma.

Lo cierto es que Coco, además de sus dotes como espía nazi, escondía un profundo sentimiento antisemita. Por aquel entonces tenía como socio a un judío (7); así, aprovechando las leyes antisemitas, intentó arrebatarle la empresa Bourjois, que comercializaba el tan famoso perfume Chanel nº5.

La niña bonita de Winston Churchill

Coco Chanel y Churchill
Chanel y Churchill. Fuente

Cuando se produjo el final de la ocupación alemana de París (8), comenzó la persecución de todo el que hubiera colaborado con los nazis. Coco Chanel fue arrestada e interrogada pero, finalmente, la dejaron marchar. No se indagó más sobre esto. La historia de su pasado como espía nazi cayó en el olvido. Ello se debió a su relación con Churchill. ¡No hay nada como tener contactos! Vamos, ¡que se fue de rositas la tía! Se marchó a Suiza con su amado alemán, donde vivió durante diez años. Cuando regresó a París reabrió su taller de alta costura. Poco a poco, acabó alcanzando la fama mundial otra vez.

Como si de una princesa de sangre azul se tratara, murió a los 88 años de edad, en su suite del Hotel Ritz, con la elegancia que la caracterizaba: vestida, maquillada y peinada.

¿Espía nazi o toda una revolucionaria?

No sabremos nunca con certeza cuales fueron las intenciones que tenía Coco Chanel, realmente, para colaborar con el Tercer Reich. Lo que sí sabemos es que fue una luchadora y una revolucionaria. Además, sirvió de ejemplo para muchas damas de la época. Fue un torbellino convertido en elegancia, que agitó el París de las primeras décadas del siglo XX. En cuanto a su lado oscuro, como dice el diseñador actual de la casa Chanel (9):

“La verdad no nos concierne. Una leyenda es una leyenda. Prefiero mi fantasía a los detalles históricos […]. Lo que importa no es la realidad, sino la idea que tenemos de las cosas y las personas. Para mí, Chanel es una idea y eso es lo que yo desarrollo”.

Sea como fuere, lo cierto es que Coco ha pasado a los anales de la historia como una de las diseñadoras más fabulosas. Su faceta de colaboradora nazi ha quedado completamente soterrada. Y vosotros, ¿por qué os decantáis? ¿La fantasía o la realidad? ¿Empaña este pasado, afín a los nazis, la imagen de la espléndida y emblemática Coco Chanel?


Biliografía y referencias

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