Si te describo a un hombre barbudo, de peinado extravagante y lleno de tatuajes mágicos ¿en quién pensarías? Bueno puede que un hipster… ¿Y si te digo que viven en climas fríos y se dedicaban a saquear, violar y masacrar a todo aquello que se cruzaba en su paso? Exacto, estás pensando en vikingos; aunque lo cierto es que la realidad podría ser otra. Pero hoy, no vamos a hablar de simples campesinos que con el «caloret» cambiaban la azada por el hacha para echarse a la mar, sino de unos guerreros vikingos de élite que vivían por y para matar a todo lo que se cruzase en su paso, el berserker (1).
Atención SPOILER: Fragmento de la serie Vikings de History Channel donde Björn Ironside se enfrenta a un berserker.
Significado de Berserker – vivir para matar
Los berserker (también llamados ulfhednar) son descritos como guerreros vikingos que combatían semidesnudos o cubiertos de pieles de simpáticos animalitos como lobos u osos (2). Hasta aquí todo normal, un desarrapado que lucha en pelotas… cosas más raras se han visto. La esencia de estos personajes es que peleaban bajo una especie de perfil psicótico, bajo una furia ciega y sedientos de sangre, sin miedo alguno a la muerte, “poseídos” por las características de los animales cuyas pieles vestían (3).
Los berserker aparecen por primera vez en el siglo IX d.C. (4). Siempre luchando en primera fila, hacían temblar a enemigos y amigos. En su estado de furia asesina todos se convertían en objetivos a abatir. Los chicos eran impacientes y querían ser los primeros a la hora de repartirse de hostias. Sino quedaban “hombrecitos” cristianos pues le pegaban a su primo…
Estos guerreros vikingos luchaban sin atender a necesidades básicas. Muchos morían deshidratados, de cansancio o de heridas infectadas. Algunos más motivados saltaban desde los barcos antes de tiempo y morían ahogados en las heladas aguas del norte; (5) una muerte tonta y digna de capítulo de Mil maneras de morir.
Así son descritos en las Sagas:
“Sus hombres [de Odín] iban sin cotas de malla y estaban rabiosos como perros o lobos, mordían sus propios escudos, eran fuertes como osos o toros; mataban a la gente, y ni el fuego o el hierro los afectaba; eso es llamado furor de berserkr”. (6)
Tú también puedes ser un berserker, si sabes cómo – Leélo antes de hacerte ese tatuaje…
Esta manía de exterminar a todo lo que se cruzase en su camino ha generado un gran debate que intenta explicar cómo y por qué podían actuar de dicha manera. Sin embargo, la mayoría de libros y webs se repiten más que el ajo, copiando y difundiendo argumentos sin contrastar. Aquí, revelaremos la Verdad.
¡Odín es Grande! ¡Sed testigos!
Los vikingos creían que había vida después de la muerte. Una especie de paraíso donde Odín y el resto de dioses les esperaban, el Valhalla (7). Sin embargo, para conseguir vivir en el Más Allá, había que morir dejándose la piel en el campo de batalla. Una muerte en combate era la muerte más digna y valerosa. ¿Podrían tratarse los berserker de fanáticos religiosos que buscaban entrar al paraíso? No parece nada disparado. Además, en las Sagas, los berserker suelen aparecer como reunidos en grupos de “casualmente” doce miembros (8) que podían actuar como escoltas personales del rey de turno (9).
Mezclamos ambos elementos, lo agitamos en una thermomix de imaginación y el resultado es… tachán: cofradías religiosas de vikingos fanáticos de Odín (10). A su vez, aliñamos con un poquito de ritual de iniciación. ¿Contra quién podrían pelear unos señores que se creen que vestían con pieles de osos y lobos? ¡Claro que sí! Con un oso salvaje (11). Y con estos sencillos ingredientes, ya tenemos creada nuestra propia secta secreta de paganos nórdicos suicidas (12). Lástima que todo fuera inventado por unos cronistas, los cuales desconocían dicho fenómeno; ya que eran de épocas posteriores y mezclaban creencias de diferentes culturas. Nosotros nos hemos limitado a tomar literalmente sus palabras sin cuestionarnos lo que escribían… (13)
Berserker – famosos por consumir drogas alucinógenas
Sin embargo, el argumento más extendido es que los berserker vikingos actuaban bajo el efecto de sustancias alucinógenas. Es decir, que iban a hasta las cejas de drogas (14)… Pero todo natural, sin adulterar, ni cortar, ni nada: setas, hongos, cerveza envenenada… Su “colocón” los volvía inmunes al frío, al dolor, al miedo… entre otros psicotrópicos, se han señalado:
Advertencia estas sustancias pueden provocarle realizar un viaje de no retorno. Khronos Historia no se hace responsable de que sufra sus consecuencias si decide probarlas)
- La amanita muscaria o matamoscas, esas monísimas setas rojas y blancas que se comía Super Mario en los videojuegos o donde vivía David el Gnomo (15); con razón Mario se subía a lomos de un dinosaurio verde y saltaba sobre champiñones y tortugas…
- Pan, hidromiel o cerveza contaminada por el cornezuelo de centeno, con alto contenido en compuestos base del LSD (16) (los famosos tripis alucinógenos).
- Cerveza con beleño negro, una planta alucinógena que causa sensación de ligereza, furia, violencia e incluso delirios (17).
¿Los berserker consumían drogas u orina?
Todas estas sustancias podrían haber provocado un subidón de energía a los berserker, y decimos «podría», porque no existen evidencias reales que atestigüen el consumo de dichas sustancias. entre los vikingos. Esta teoría fue afirmada por un señor en el siglo XVIII. Desde entonces, la mayoría de estudios se limitan a repetir dichos argumentos, sin examinar si existen pruebas al respecto. Incluso algunos han defendido que, sin evidencias, solo un berserker consumiría las setas alucinógenas y el resto bebería su orina para evitar algunos de sus efectos secundarios (18).
Imagínate a un guerrero de dos metros, desnudo y hasta las manillas de setas… Yo también me hubiera cagado encima. Eso sí, si me alcanzaba, ya que los efectos secundarios de dichos alucinógenos son bien conocidos: mareos, náuseas, falta de coordinación y equilibrio… no parece muy práctico comerse un «tripi» en mitad de un combate cuerpo a cuerpo. Además de la inutilidad de cuatro desarrapados pegando hachazos sin ton ni son en un ejército como el vikingo; que usaba multitud de tácticas militares: muro de escudos, hocico de verraco… (19) Otro tópico más, el creer que los vikingos luchaban de forma individual y caótica.
Berserkergang – que el ritmo no pare
Entonces, si los vikingos berserker no eran fanáticos, ni consumían «setas de la risa». ¿Cómo se explica el estado frenético en combate? La respuesta está en la propia mente: el berserkgang (20), es decir, el furor de los berserk; una palabra muy bonita y que se está perdiendo. Este furor, o estado de la conciencia alterado, se produciría como reacción fisiológica del sistema nervioso en el momento previo al combate (21). En las Sagas, sin ir más lejos, se nos habla muy a menudo de episodios de berserkgang más que de descripciones de individuos berserker.
Por lo que ante una situación de estrés elevado, y la percepción de eminente peligro o amenaza, el sistema nervioso sufre una proceso conocido como reacción de lucha o huida, una respuesta automática en la que el cuerpo se prepara para luchar o escapar, al igual que ocurre en el resto de animales (22). El organismo incrementa los niveles de adrenalina, cortisoles y dopamina. En cristiano: la adrenalina nos proporciona más fuerza y agilidad, y los cortisoles reducen la repuesta de nuestro sistema inmunológico, lo que provoca una disminución o eliminación del dolor. Una vez pasado este estado, nuestro cuerpo estará exhausto, la fatiga será brutal y llegará todo el dolor que no sentíamos (23).
Esto encaja a la perfección con lo descrito en las Sagas:
“Se dice que las personas que tomaron las características de los animales o se volvieron berserk, llegaron a ser tan fuertes en ese estado que nadie era rival para ellos; pero también que justo después de que desapareciera se quedaron más débiles de lo habitual” (24).
Hasta tal punto, estos guerreros berserker quedaban agotados tras dicho frenesí, que muchos no se recuperaban y morían al poco tiempo después (25); le dije que ese hachazo en la yugular a la larga le traería problemas…
Se acabó la rave ¿El fin de los berserker?
Más allá de tópicos literarios, podemos afirmar que existieron unos guerreros de élite vikingos que fueron llamados berserker, reconocidos en sus días por su valentía y osadía en el campo de batalla. Luchando sin cota de malla y en un estado de trance y frenesí que causó pavor entre enemigos y amigos. (26) De ahí, que parte de la leyenda de los hombres lobos partiera de dichos guerreros y esas supuestas conductas tan normales como aullar y morder sus escudos… (27). A más de uno nos ha pasado un sábado noche.
Tal era su furia incontrolable, que estos guerreros maniáticos se convirtieron en marginados sociales. La palabra berserker adquirió una gran cantidad de connotaciones negativas. El berserker, un guerrero profesional, no supo adaptarse a la nueva forma de vida cristiana, alejada de pillajes y saqueos (28). El paz y amor de Cristo no casaba con sus propensos arrebatos y sus ganas de buscar “berenjenales”, ¡que sosos estos cristianos! (29). Se convirtieron en una pesadilla diaria en Noruega o Islandia. Y hasta se crearon leyes que prohibieron sus conductas y buscaron erradicarlos (30), castigándolos con el destierro. A los parroquianos tampoco les gustaba mucho que cometieran excesos sexuales que hacían llorar al niño Jesús, como raptar y violar a hijas, esposas y criadas… (31). Eso sin contar su vinculación al pagano dios Odín, por lo que rápidamente fueron acusados de realizar prácticas mágicas (32).
El significado de los berserker hoy
Su leyenda ha alcanzado nuestros días inspirando videojuegos, canciones, películas y multitud de estudios… Eso sí, salpimentados con elementos de ficción modernos que alimentan los tópicos y prejuicios que siempre han existido sobre esta desarrollada civilización, y que nada tiene que ver con su verdadero pasado. Ya es momento de que una mentira repetida mil veces, siga siendo eso, una mentira.