El cura republicano que puso en jaque a los obispos facciosos de Franco

Sí, te puede sorprender, pero en España hubo sacerdotes, obispos y capellanes que se posicionaron a favor de la República. Estos, refutaron las tesis de los jefazos de la Iglesia católica española. Y es que, desde el comienzo del Golpe de Estado, la Iglesia se alineó con los rebeldes. Así, apoyaron una “guerra santa” que rompió el Estado constitucional y la defensa de las libertades. José Manuel Gallegos Rocafull  (1) fue uno de los tantos sacerdotes que se postularon a favor de la República. Con sus escritos, manifiestos y gestiones ante la curia internacional, procuró desmontar las tesis de la Iglesia española de que la Guerra Civil era una cruzada. Los golpistas y el clero faccioso se alarmaron. No podían soportar que una de las personas más formadas de la Iglesia española (2) fuese un verso suelto. Por ello, empezaron a atosigarle, a desprestigiarlo y a tomar represalias.

Gallegos Rocafull, ¿el primer cura obrero?

Llegó a la Mezquita-catedral de Córdoba con un halo de persona preparada, formada y  capaz. Vinculado a la acción social de la Iglesia, impulsó la creación de viviendas para los más pobres (3). También, participó en la construcción del sindicalismo católico-agrario (4). Y se preocupó por la situación de los obreros y jornaleros. En sus discursos, siempre que tenía ocasión, le salía la vena sindical. Así, recordaba la primera huelga femenina de España, convocada por el Sindicato de la Aguja de Valencia (5). O, con la publicación de Una causa justa, los obreros de los campos andaluces, señalaba:

«…Y este es el caso de Andalucía, … su jornada era  excesivamente larga, o el salario insuficiente, o el paro contínuo…»

¡Gallegos Rocafull no paraba! Conferencias por aquí, sus clases de teología por allá, ahora un sermón, una misa, viaje a América, a Madrid… Vamos, un cura hiperactivo.

Gallegos Rocafull, un diputado republicano

Cuando se proclamó la República, se presentó a diputado. ¡Un cura diputado! Fue en las primeras elecciones constituyentes (6), pero no consiguió el acta. Y aquí terminan sus pinitos con la política de salón. Después llegarían momentos decisivos para él en política, pero sin pretenderlo.

Gallegos Rocafull, el cura de izquierdas republicano de la Guerra Civil española
Gallegos Rocafull. Fuente

Durante la República, colaboró con Acción Católica dando conferencias por España. Además, siguió formándose, doctorándose en filosofía (7).

Estalla la Guerra Civil, con la Iglesia hemos topado

Cuando estalló la Guerra Civil, Gallegos Rocafull estaba en Madrid. Preparaba unos cursos de verano que se impartirían en la ciudad de Santander. Fue testigo de la quema de iglesias y de asesinatos del clero y de católicos. Actos que condenó encarecidamente. Pero no responsabilizó a la República, sino a la turba. El Gobierno republicano, tras la sublevación militar, decidió armar a la ciudadanía. Se crearon milicias populares y juicios sumarísimos fuera del control gubernamental. Mandaron a sacerdotes y a religiosos a la cárcel, o fueron asesinados sin formación de causa. Después del colapso, tras el golpe militar, el Gobierno no pudo, hasta meses más tarde, reducir el vendaval anticlerical  y recuperar parte de la autoridad.

A Gallegos Rocafull le aconsejaron que no saliese de casa. E incluso sus amigos le propusieron salir de Madrid, por las represalias que se podían tomar por su condición de sacerdote (8). Pero él ni caso; quería dar misa, que para eso era un cura.

Recibió  noticias de la otra zona y se quedó perplejo al ver que la Iglesia azuzaba a los golpistas contra el pueblo. Decidió, con otros sacerdotes, publicar un manifiesto, Palabras Cristianas. En él, denunciaba que la religión no podía obedecer a los intereses de los partidos políticos, y que se debía evitar la crueldad sobre la población. Se repartió por todo Madrid y fue reproducido hasta por los diarios más anticlericales (9). Ya se había señalado. Siguió publicando, esta vez en varios diarios de la zona republicana… “¿Por qué estoy al lado del pueblo?”; donde se oponía a los militares sublevados, y afirmaba que la Iglesia nunca puede acatar un Estado fascista (10).

La Iglesia empieza a mover hilos. “Ni una más, Santo Tomas”

Acudió a Bélgica (11) a petición del Gobierno republicano, a participar en un congreso de católicos antifascistas (12). Allí, dio una conferencia que fue publicada en varios medios, en la que desmentía que la Guerra Civil fuera una ”cruzada”. Y pronunció unas de sus frases más recordadas:

“Os lo diré de una vez por todas, abierta y sinceramente: he elegido al pueblo.”

Por  su defensa de la República y por criticar a la jerarquía de la Iglesia española, el Gobierno belga lo invita a abandonar el país. Ya en París, le informaron que habían recibido un telegrama del obispo de Córdoba, donde lo suspendían a divinis (13) por “rojo”. Vamos que lo castigan a no poder dar misa ni otras obligaciones sacerdotales. Y solo por ser constitucionalista, republicano y no comulgar, nunca mejor dicho, con la jerarquía de la Iglesia (14). La sentencia era una suspensión perpetua y sin limitaciones. ¡Dios misericordioso ¡ ¿Dónde andas?

Jose Manuel Gallegos Rocafull. Canon of Cordova Cathedral
Jose Manuel Gallegos Rocafull. Canon of Cordova Cathedral. Fuente

Le llegó la información de que Queipo, el general de Andalucía iba despotricando por ahí, sobre sus actividades (15): “ese canónigo…que anda por París y Bruselas defendiendo la República roja”. La iglesia tampoco se quedó corta, y lo calificó de desgraciado o hijo espurio de la patria.

El general, el alcalde, el empresario, los toros, el Corpus, el Obispo y la casa de Putas

Recuerda Gallegos Rocafull que ya le tenía manía el general cuando este fue gobernador militar de Córdoba (16),y contaba esta anécdota:

Por aquel tiempo, se celebraba la procesión del día del Corpus por la tarde, coincidiendo con una corrida de toros. Por ello, el empresario taurino busco a este general, para que interfiriera ante el obispo. Quería que se celebrase el corpus por la mañana, y que así no coincidiese con el horario de la corrida. Sabiendo que el general era asiduo de una casa de putas, allá que se fue el empresario a buscarlo, con la cartera llena para juntar manteca. Dio la casualidad de que, también allí, se encontró con el alcalde. ¡Y se montó la fiesta! Corrió el champan (y más cosas), y fue tal el éxito del empresario, a costa de pesetas, que los dos buenos cristianos, de allí se fueron a ver al obispo, (aquel que suspendió a divinis a nuestro Gallegos Rocafull) a pedir que adelantaran la procesión.

Pero lo sorprendente de esta historia, es que todo el cabildo sabía de la catadura moral de estos personajes y decidieron que la procesión se adelantara a la mañana. El único que voto en contra de que se alterara el horario, fue el ingenuo de Gallego Rocafull. ¡Si es que no hacía más que buscarse enemigos!

París. A la Iglesia de Franco empieza a dolerle la cabeza

Ofició misa por primera vez, desde el comienzo de la guerra civil, en la iglesia de San Sulpicio. (Sí, la de El Código Da Vinci, Sophie Neveu y Robert Langdon). Es curioso que este santo francés sea famoso por enfrentarse al rey… Allí rezó por España, ¡ensangrentada, loca y ardiente! Y trabajó para la embajada de España en París. Se reunió con pensadores católicos y miembros del clero, para explicar su visión de la Guerra Civil Española. También, escribió gran cantidad de artículos, en inglés y francés, que fueron publicados en varios países. Y colaboró con  la revista francesa Sprit, de tendencia de la izquierda-católica.

En esta lucha internacional mass-media, los obispos de Franco también se hicieron una turné por Europa. En Bruselas, un obispo rebelde dijo:

 “Franco estaba haciendo una guerra santa y tan digna como la cruzada de San Luis…”

Pero la que tuvo más repercusión de los obispos facciosos, fue la Carta colectiva de los obispos españoles (17). El cardenal Goma, autor de la carta colectiva a petición de Franco, fue el impulsor. Y tuvo su replica por Gallego Rocafull  públicamente, con otra carta (18), que fue traducida a varios idiomas y entre otras cosas decía: ¿Son los obispos representantes de Cristo o los propagandistas de Franco? Vaya con el curita, ¿eh?

¡Que él no apoyaba a Franco, leñes!

Viajó varias veces a España, donde se reunió con un ministro vasco-católico, al que le propuso un plan para normalizar el culto en la zona republicana (19). Sabía que la Guerra estaba perdida. Y estaba al tanto de los asesinatos de sacerdotes vascos por un pelotón de fusilamiento por parte de Franco, por estar junto a la República y sus fieles. Lo que confirmaba los planteamientos defendidos por él: que los fascistas solo respetaban a los religiosos y católicos porque eran serviles a sus intereses (20).

seminaristas instrucción militar franquismo
Curas haciendo instrucción. Fuente

Exilio en México: editor, profesor, cura por fin y traductor. Nadie es profeta en su tierra…

Finalizada la Guerra, tuvo que salir por patas, rumbo a México. Allí, se gano las habichuelas trabajando en una editorial (21). Además, fue profesor de varias universidades. De hecho,  en la Facultad de Derecho de la UNAM, existe una placa conmemorativa donde aparece Gallegos Rocafull, con otros ilustres intelectuales españoles forzados al exilio:

«En homenaje a los maestros españoles que nos trajo el mar…«(22)

Además de aportar sus mejores obras a México, dejó una gran impronta en sus alumnos (23). Aún lo recuerdan hablando de Córdoba, de la República, de Machado, de los artesanos y campesinos de su tierra. Lo recuerdan sonriendo, siempre con corbata, sin aparentar ser cura. Y recuerdan sus eternas tertulias, en su casa o en la cafetería. Y es que fue un profesor celebre e insigne.

Por fin consiguió dar misa, gracias a la mediación con Roma del episcopado mexicano (24). Aquellas misas se hicieron muy populares y muchos se desplazaban de toda la ciudad, a escuchar sus homilías. Tantos creyentes, como ateos (25). Y es que no se sabía dónde terminaba su clase magistral y comenzaba la homilía.

Sin duda, se alegró del pontificado de Juan XXIII y del Concilio Vaticano II. Y es que  muchas de sus ideas, aparecen en este concilio. Además la aparición, décadas después, de la teología de la liberación en Hispanoamérica, en algunos aspectos, lleva su sello. Así como la colaboración entre cristianos y marxistas.

El cura rojo y comprometido con la sociedad

Muchos piensan que Jesús de Nazaret estuvo del lado de los obreros y campesinos. Gallegos Rocafull, tal vez, también. Pero siempre rehusó mezclar lo divino con lo humano (las guerras). Aunque la propia Biblia dice que Dios es monárquico a regaña dientes; vamos, que prefiere la República (26).

En México es donde más creció  intelectual y creativamente hablando. Hizo una gran contribución a la filosofía americana y a la teología. Murió en Guadalajara, a principios de los años sesenta (27). Estaba dando clases en la Universidad y sufrió un infarto. Murió como vivió, de pie. AMEN, perdonad, quiero decir, adiós.


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Referencias y bibliografía

Referencias

(1) José Manuel Gallegos Rocafull nació en Cádiz, el 21 de agosto de 1895 y falleció en México, en 1963. Fue un eclesiástico español, canónigo  de la Mezquita-catedral de Córdoba, teólogo, escritor, traductor y filósofo.

(2) Algunas de las obras más significativas de Gallegos Rocafull:

  • La evolución del dogma, Córdoba, 1921.
  • Una causa justa. Los obreros en los campos andaluces, Córdoba, 1929.
  • La organización obrera, Madrid, 1934.
  • El orden social según la doctrina de Sto. Tomás de Aquino, Madrid, 1935.
  • La religion dans l´Espagne de Franco, París, 1937.
  • Edición y prólogo a las obras de San Juan de la Cruz, su primer trabajo en México, 1942.
  • La nueva criatura. Humanismo a lo divino, México, 1943.
  • Tratados morales de Séneca. Introducción, versión y notas, Tomo I, México, 1944.
  • Tratados morales de Séneca. Introducción, versión y notas, Tomo II, México, 1945.
  • Breve Suma de Teología Dogmática, México, 1945.
  • El hombre y el mundo de los teólogos españoles de los siglos de Oro, México, 1946.
  • El pensamiento mexicano de los siglos XVI y XVII, México, 1959.
  • La Pequeña Grey, Testimonio religioso sobre la Guerra Civil Española, publicado en México, 2005 y en Barcelona, 2007. (Ver Gallegos Rocafull, 2007).

(3)   Gallegos Rocafull,  por el sistema de oposición, consiguió una de las canonjías de la catedral de Córdoba; Casas, 2013, p. 18. Impulsó la construcción de más de 100 viviendas  sociales. El  obispo  Perez Muñoz lo nombra consiliario de la Casa Social Católica de Córdoba, colaborando con el prelado en la gestión del patronato La Solariega Cordobesa, que edificó cerca de cien viviendas sociales en terrenos de la Avda. de  las Ollería, igualmente en Campo Madre de Dios  y Puerta de Plasencia.

(4) En Córdoba y provincia potenció la creación del sindicalismo de corte católico, que no se implantó como el sindicalismo socialista o anarquista, con la exención de la zona de Montilla.

(5) En Valencia quedaba legalmente constituido, el 16 de mayo de 1912, el Sindicato de Obreras de la Aguja de la Virgen de los Desamparados; Casas, 2013, p. 29.

(6) Se presentó  por Acción Nacional. Ver Córdobapedia, s.f.

(7) Defendió su tesis doctoral en filosofía en la Universidad Central de Madrid, donde fue profesor de dicha especialidad, ante un tribunal compuesto entre otros por Ortega y Gasset y José Gaos. Obtuvo la calificación de sobresaliente con una tesis sobre El orden social según la doctrina de santo Tomás de Aquino.  Casas, 2013,  p. 56.

Notas a pie de página de José Gaos sobre la tesis: “indicadora del sesgo ulterior de la obra de su autor, abierto a los problemas del día y promulgador de soluciones conciliadoras de lo inalienable de la tradición cristiana para un creyente y de las reformas indispensables para toda persona sensible a la incontenibles revoluciones de su tiempo”; Casas, 2013,  p. 61.

(8) Tras el golpe de Estado, en la zona republicana empezaron las represalias anticlericales.  Gallegos Rocafull, 2007, pp. 8-9.

Para tener una idea más clara sobre la persecución religiosa, ver  Casas, 2013, pp. 78-81.

(9) Ante la situación, se plantó ante uno de los ministros de origen vasco; la antesala estaba llena de curas y seglares que querían salir de la zona republicana. Habló con el ministro para que cuanto antes se restableciera el culto. Ponía de ejemplo el País vasco, que allí los católicos estaban con la República, o a los católicos catalanes (que igualmente apoyaban la República), estando de acuerdo el ministro: lo que le urgía era salvar vidas de sacerdotes y seglares, mientras durara el vendaval anticlerical. Fue a verlo con dos compañeros, seguramente fueron los mismos que firmaron «Palabras cristianas» (Leocadio Lobo y Enrique Monter). Gallegos Rocafull, 2007 p. 17. “Palabras cristianas”, fue un documento firmado por el Padre lobo, gallegos Rocafull  y Enrique Monter, el 12 de octubre de 1936, día del Pilar. Es repartido por todo Madrid y días después es publicado por la prensa republicana. Gallegos Rocafull, 2007, pp. 211-217.

(10) Publica en el diario de Jaén, en el diario de Barcelona y en nacional de México

(11) Acudió a Bélgica con el Padre Lobo: Leocadio José Lobo Canónigo, (Batres 9 de diciembre de 1887- Nueva York 11 de julio de 1959). Fue un religioso católico español conocido por su apoyo al Gobierno republicano durante la Guerra Civil Española, fue vicario de la iglesia de san Ginés de Madrid, se exilió en los Estados Unidos​ y ejerció de nuevo como sacerdote en Nueva York. Falleció el 11 de julio de 1959. ​

(12) No existía tal congreso, fue una manera honrosa para sacarlos de Madrid en aquellos momentos difíciles;  Gallegos Rocafull, 2007, p. 34.

En Bruselas, en noviembre de 1936, había dado una conferencia en francés, intitulada Réflexions d’un prétre sur la guerre d’ Espagne, que concluía así:

¿Guerra santa? ¿Cruzada? No, evidentemente. La religión es demasiado sagrada, demasiado divina como para meterse en este caos de razones sin duda justas, pero también de intereses demasiado humanos. ¿Abstenerse en la más estricta neutralidad? Muy difícil para todo el mundo; casi imposible para los españoles, al menos la neutralidad de la indiferencia, pues todos se ven en la obligación de intervenir en la medida de sus posibilidades para reprimir los excesos e imponer a la guerra y a la retaguardia el respeto de las leyes ya que no de la fraternidad, sí de la humanidad. ¿Condenar la guerra? Indudablemente, y nunca nos lamentaremos lo bastante de que haya comenzado y jamás nos esforzaremos lo bastante para que termine. ¿Tenemos el deber de inclinarnos por alguno de los dos bandos por razones religiosas? En lo más mínimo, pues todos estamos en plena libertad, mientras el Episcopado español o la Santa Sede no impongan una línea de conducta. Una sola aspiración debe ser común a todos los católicos: que la guerra termine cuanto antes y que, durante la misma, no se cometan excesos abominables, indignos de cualquier hombre civilizado y todavía más de cualquier cristiano”.

(13) Una de las penas tradicionales de la Iglesia es la suspensión. Se encuadra entre las censuras, y a diferencia de las otras dos censuras (excomunión  y entredicho) esta solo puede imponerse a un clérigo. Se podría definir la suspensión como la pena medicinal o censura (canon 1312) que impide al clérigo el ejercicio ordinario de la potestad de orden. Es por ello que el antiguo derecho denominaba suspensión A divinis a esta pena.

(14) El obispo auxiliar de París, monseñor Chaptal, comunica a Gallegos Rocafull el telegrama recibido del obispo de Córdoba monseñor Perez Muñoz donde retiraba las licencias ministeriales a causa de sus actividades políticas. El propio monseñor Chaptal reconoce días después ante el propio Gallegos Rocafull que ha leído el discurso pronunciado en Bruselas y editado en varios medios que no dice nada contrario a la fe, ni opuesto a la moral. Gallegos Rocafull, 2007, pp. 72 y 75.

(15) Un amigo desde Córdoba le envía un recorte de periódico de un discurso radiado en Sevilla por el general Queipo de Llano, donde además añade varias mentiras de notas radiadas desde Moscú, donde ya hacía tiempo le habían retirado las ordenes sagradas. Gallegos Rocafull,  2007, pp. 73.

(16) Queipo de Llano fue gobernador militar de Córdoba y en ese periodo coincidió con el obispo Pérez Muñoz. Gallegos Rocafull, 2007, p. 75.

(17) La carta colectiva del Episcopado español a los obispos del mundo entero fue un documento de los obispos españoles, cuyo objetivo era informar a los católicos de fuera de España de la postura que había tomado la Iglesia en la Guerra Civil Española. Llevaba fecha de 1 de julio de 1937, cuando se cumplía casi un año del inicio de la guerra, pero no se divulgó hasta mediados de agosto «con la intención de obtener la firma de los pocos obispos recalcitrantes, y también para que los obispos de todo el mundo, a los que la carta se dirigía, la hubieran recibido cuando la prensa la diera a conocer al gran público».​ Fue redactada por el cardenal primado de Toledo Isidro Goma a instancias del «generalísimo» Franco que la pidió al cardenal el 10 de mayo de 1937.

(18) La carta es publicada y tuvo una gran repercusión en varios medios: “… Los obispos españoles no le temen a la servidumbre porque desgraciadamente hace tiempo que viven en ella. Durante todo el tiempo de la monarquía fueron los aliados incondicionales de un estado corruptor que, a cambio de un presupuesto de culto y clero, les exigía sumisión y silencio. Fue en esos años en los que se apartaron del pueblo…» Gallegos Rocafull, 2007, p. 140.

(19) Se reunió con el ministro vasco-católico Irujo. En el Gobierno que formó el socialista Juan Negrín, el católico y nacionalista vasco Manuel Irujo ocupó el ministerio de justicia que era el departamento que tradicionalmente en España se ocupaba de los asuntos religiosos. El encargo que recibió Irujo de Negrín fue que normalizara la vida religiosa. Gallegos Rocafull, 2007, p. 158.

(20) Así lo vio el embajador estadounidense Claude G. bowers: “los únicos sacerdotes, por lo que he podido saber, muertos a sangre fría por la autoridad y no por la turba fueron los quince sacerdotes vascos que cayeron bajo los pelotones de ejecución fascista”. Casas, 2013,  p. 83.

(21) Como miembro de la Junta de Cultura Española trabaja en la editorial Séneca, creada con fondos  del SERE (organización de ayuda a los republicanos españoles, presidida por el doctor José Puche Álvarez, director general de Sanidad durante la Guerra).

(22) Serrano Migallón, 2003, p. 149.

(23) Entre ellos, el filósofo, narrador y dramaturgo Hugo Hiriart. Hugo Hiriart estudió Filosofía en la Universidad nacional Autónoma de México y pintura en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado (La Esmeralda). Su labor literaria la ha compaginado con la de guionista, director y productor de cine y televisión, las artes plásticas y el periodismo, colaborando en numerosos periódicos y revistas. Su obra literaria ha recibido numerosos premios. Ha sido director del Instituto Mexicano de Cultura, y agregado cultural en la embajada de Nueva York.

Escribió Hiriart sobre Gallegos Rocafull: «…Bruscamente, ya no estaba con nosotros el hombre que nos había hecho, tan limpiamente, a nosotros, los ateos elementales, dudar.
Este retrato del padre Gallegos es muy parcial y limitado. El papel de maestro, tal vez el menos importante o revelador de los que él desempeñaba, ocupa todo el espacio. Aparece sólo oblicuamente el sacerdote, su rol central, y no figura para nada el pensador ni el teólogo ni el historiador de las ideas. No se mencionan siquiera sus libros, muchos, variados, ilustres todos en forma (Gallegos escribía y hablaba con gran arte) y contenido. Pero en cambio, es testimonio veraz y de primera mano. Vaya una cosa por otra.  El padre Gallegos era alto, delgado, pero no flaco, de rostro grave y alargado.
Se conservaba bien, no parecía un anciano, sino un viejo vigoroso. Vestía siempre trajes oscuros y bien cortados. Nunca lo vi sin corbata. Lo recuerdo, sobre todo, sonriendo«. Hiriart, 2000.

(24) A México se desplazó el Obispo Fray Alvino, para que regresara a España y renunciara a lectoral de la Mezquita-catedral de Córdoba, a lo que se negó; años después en 1950 renuncio a lectoral de la Mezquita-catedral de Córdoba. Ver Córdobapedia, s.f.

(25) Es imposible saber que parte de las homilías de Gallegos Rocafull estaban motivadas por su obligación sacerdotal y que parte pertenecían a sus lecciones universitarias.

(26) Primer Libro de Samuel, versículos del 5 al 22:

«Cuando Samuel envejeció, estableció a sus hijos como jueces de Israel. 2 El mayor se llamaba Joel y el menor, Abiya; gobernaban desde Bersabé. 3 Pero sus hijos no siguieron su ejemplo, se dejaron seducir por el dinero, y en vez de hacer justicia aceptaban cohechos. 4 Todos los ancianos de Israel se congregaron en la casa de Samuel en Ramá. 5 Le dijeron: «Te has vuelto viejo y tus hijos no siguen tus pasos, ya es tiempo de que nos des un rey para que nos gobierne como se hace en todas las naciones»»

«6 Disgustó a Samuel que dijeran: « ¡Danos un rey para que nos gobierne!» Samuel se dirigió entonces a Yavé. 7 Pero Yavé dijo a Samuel: «Atiende a todo lo que te dice este pueblo, porque no es a ti a quien rechazan sino a mí. Ya no quieren que reine sobre ellos. 8 Actúan contigo como lo han hecho siempre conmigo, desde el día en que los saqué de Egipto, cuando me abandonaron y sirvieron a dioses extranjeros. 9 Acoge su demanda, pero diles bien cómo mandará el rey que los gobernará»».

«10 Samuel transmitió a la gente que le había pedido un rey todas las palabras de Yavé. 11 Y les dijo: «Miren cómo mandará el rey que reinará sobre ustedes: tomará a los hijos de ustedes para que cuiden de sus carros y de sus caballos y corran delante de su carro. 12 Los tomará como jefes de mil y jefes de cincuenta, los tomará para que trabajen sus campos, para que cosechen su trigo, para que fabriquen sus armas de guerra y los arneses de sus carros. 13 Tomará a las hijas de ustedes para que sean sus perfumistas, sus cocineras o sus panaderas. 14 Tomará lo mejor de los campos, de las viñas y de los olivares de ustedes y se lo dará a sus servidores. 15 Cobrará el diezmo de sus cosechas y de su uva para dárselo a sus eunucos y a sus servidores. 16 Tomará lo mejor de sus sirvientes, de sus sirvientas, de sus jóvenes, de sus burros y los empleará en sus trabajos. 17 Les cobrará el diezmo de su ganado y ustedes pasarán a ser sus esclavos. 18 Entonces se lamentarán a causa del rey que se eligieron, pero ese día Yavé no les responderá».»

«19 El pueblo no quiso hacerle caso a Samuel. Le dijeron: «No importa, queremos un rey. 20 Así seremos como todas las naciones, nuestro rey nos gobernará; irá al frente de nosotros y comandará nuestras guerras».»

«21 Samuel oyó todas las palabras del pueblo y las transmitió a Yavé. 22 Yavé dijo entonces a Samuel: «Hazle caso a ese pueblo y dale un rey». Y Samuel dijo a los hombres de Israel: «Váyase cada uno a su pueblo».»

En este capítulo y en los siguientes, puede advertirse fácilmente dos tendencias o relatos: una monárquica (1 Sam 9; 1-16; 11) y otra antimonárquica, no favorable a la institución de la realeza (1 Sam 8; 10, 17-24). VV.AA., 1976, pp. 321-313.

(27) 12 de junio 1963.


Bibliografia

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  • Córdobapedia, s.f., «José Manuel Gallegos Rocafull», cordobapedia.wikanda.es. [En línea] Disponible en: https://cordobapedia.wikanda.es/wiki/Jos%C3%A9_Manuel_Gallegos_Rocafull (11 de septiembre de 2018).
  • Cortés Fabela, Mª A., 2005, «Antropología filosófica» de José Manuel Gallegos Rocafull (Tesis doctoral), Universidad Iberoamericana, México. [En línea] Disponible en: http://www.bib.uia.mx/tesis/pdf/014588/014588.pdf (11 de septiembre de 2018).
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  • Gallegos Rocafull, J. M., 2007, La pequeña Grey, Testimonio religioso sobre la guerra civil, Ediciones Península, Barcelona.
  • Hiriart, H., 2000, «Mi padre Gallegos Rocafull», letraslibres.com, 31 de enero. [En linea] Disponible en: http://www.letraslibres.com/mexico/mi-padre-gallegos-rocafull (11 de septiembre de 2018).
  • Janacua Benites, J., 2015, «120 años del nacimiento de José Manuel Gallegos Rocafull», CEFIME, 21 de agosto de 2015. [En línea] Disponible en: https://filosofiamexicana.org/2015/08/21/120-gallegos-rocafull/ (11 de septiembre de 2018).
  • Marco Sola, L., 2010, «El factor cristiano. Católicos y sacerdotes antifranquistas en los medios republicanos», El Argonauta español, 15 de enero. [En línea] Disponible en: http://journals.openedition.org/argonauta/421 (11 de septiembre de 2018).
  • Serrano Migallón, F. (coord.), 2003, Los maestros del exilio español en la Facultad de Derecho, Editorial Porrua, México.
  • VV.AA., 1976, La Santa Biblia, Ediciones Paulinas, Madrid.
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Francisco Ramírez Corrales
Divulgador, apasionado de la Historia, me interesan la Historia Contemporánea, el siglo XX, Historia de las religiones, Historia de América, la geopolitica, en definitiva dar a conocer aspectos de la Historia de una manera mas amena . Aficionado al séptimo arte, la lectura, charlar con los amigos, el medio ambiente y la justicia social....