Las tetas gozan de renombre, tanto por ser objeto de deseo de muchos y muchas, como por ser parte de las discusiones médicas y de salud pública. Hoy en día, se relacionan con múltiples temas y, dependiendo de la cultura, están más o menos presentes en debates, televisión, vida cotidiana y un larguísimo etcétera. Pero, ¿fue esto siempre así? ¿Fueron las tetas siempre símbolos eróticos? Y, en ese periodo que se cree de represión y oscurantismo, ¿se quemaba a las mujeres que mostraran sus senos? Bueno, pues de un poco de eso van los siguientes párrafos, de las tetas en la Edad Media.

Las tetas y su atractivo en la Edad Media

Hablar de las tetas en la Edad Media no es fácil. No es que la gente de esa época le diera por hacer encuestas sobre cómo la gente prefería las tetas o cómo las veían. Pero no todo son malas noticias, sí tenemos algunas ideas.

Durante gran parte de la Edad Media las tetas no eran un símbolo erótico. De hecho, parece que se prefería las tetas bien pequeñas (1). Las operaciones estéticas no tendrían mucho éxito en esta época. Es que debemos entender un poco el tiempo. Las mujeres se casaban a los trece o catorce años. Y, tan pronto se casaban, se esperaba que empezaran a tener hijos y así hasta el final de sus días, que, seamos sinceros, normalmente no eran muchos.

tetas en la Edad Media
Abelardo y Eloísa. Fuente: supercurioso.

Hoy llamaríamos niñas a esas mujeres que, por su misma edad, no tenían senos grandes. Por eso mismo, el atractivo de los senos no era su tamaño, sino su virtud. Las tetas sí eran importantes, pero como representación de nutrición (2). Es decir, por su función alimentadora. Poco erotismo hasta el momento.

Las tetas que amamantan

Las tetas, en gran parte de la Edad Media, eran para amamantar. Una gran prueba de esto son las imágenes y esculturas donde la Virgen María amamanta al niño Jesús. Para sorpresa de muchos, estas imágenes muestran, sin ninguna pena, las tetas de la virgen. No hay censura, se habla o representan las tetas sin problema (3), porque como dije, las tetas no tenían una carga erótica o pornográfica: la gente las veía como un simple acto común y corriente.

No os voy a engañar, esta idea de las tetas como alimentadoras, símbolos de fertilidad y dadoras de vida no era algo nuevo o único de la Edad Media. Muy al contrario, parece que viene incluso del mundo egipcio en la antigüedad. No es extraño que la imagen mariana amantando sea muy similar a la de diosa Isis amamantando a Horus (4). Esto, más que una casualidad, fue una inspiración, como muchos otros elementos que la cultura cristiana tomó de la antigüedad y sus dioses.

La Virgen María amamantando como arquetipo de las tetas en la Edad Media

Otra de las razones por las que las tetas no tenían un carácter erótico era justamente esta asociación con las imágenes de María amamantando, pues creó una asociación con virtudes como bondad, amor maternal, caridad, misericordia e incluso con el lado femenino de la deidad cristiana (5), que difícilmente caben en la cabeza cuando se piensa en erotismo puro y duro.

Virgen María amamantando
Virgen María amamantando. Fuente: bebesymas.

Otra muestra de esto era la ropa que se usaba para cubrir los senos. Las mujeres usaban, básicamente, una camisa sin más ni más. O, en el mejor de los casos, una prenda de tela muy parecida a los sujetadores de hoy en día, pero que resultaba totalmente práctica y permitía a las mujeres hacer todas sus actividades diarias (6). Algo muy diferente a los corsés que se pusieron de moda siglos después, en los que se perdió toda la practicidad de la prenda en favor del erotismo.

Las tetas sensuales o eróticas

Ojo, no todo es tan virtuoso. Las tetas, por un gran periodo de tiempo, no tenían una carga erótica, pero sí una sensual. Lo sensual de las tetas se hace evidente en las mismas representaciones de la Virgen. La desnudez de la virgen también mostraba un momento de intimidad, de cierta corporalidad de la deidad. Estas imágenes de la Virgen María y de los senos se reforzaban con pasajes bíblicos del libro de Cantar de los Cantares, que no disimulaban el lado sensual de las tetas (7). Las tetas se movían en un equilibro entre los sensual y lo virtuoso.

Cimon and Pero, de Rubens
Cimon and Pero, de Rubens. Fuente.

Por otro lado, tenemos a los poetas y escritores. Quiénes sino ellos para darnos una idea de lo que las tetas eran en el mundo medieval. Hay narraciones medievales que hablan de los senos y su papel en el juego romántico, pero es curioso que en una de estas narraciones, el amante primero besa los senos y luego los ojos y la boca (8). Justamente, porque su carga sensual era mucho menor que la de los ojos o los labios. En este mundo medieval los ojos, la boca o incluso el cabello tenían componentes eróticos más importantes.

De hecho, en el juego del coqueteo, estas narraciones románticas dicen que las mujeres sacaban sus tetas y se las mostraban a su chico como acto de coqueteo y seducción (9). Acto nada sutil podríamos pensar, pero se entiende en un mundo en el que los senos no tienen una connotación tan sexual como en los siglos XX y XXI.

Tetas en la Edad Media: lo que cambió todo

Si has prestado atención te habrás dado cuenta de que siempre digo que esto fue así durante gran parte de la Edad Media. Es que durante las últimas décadas de este periodo las cosas empezaron a cambiar. La economía mejoró montones y ahora las mujeres de la élite podían tener nodrizas para amantar a sus bebes, lo que les permitía a ellas poder quedar embarazadas más rápido (10).

Virgen de Melun Jean Fouquet
Virgen de Melun. Jean Fouquet. Fuente: minimosymaximos.

Esto parecerá algo sin importancia, pero, en realidad, cambió todo. Las pequeñas tetas, virtuosas, íntimas, empezaron a dejar su función que las hacia ver de esta forma. No tardaron mucho los debates sobre que mostrar los senos era pecaminoso, hasta que, ya en el silgo XVI, se empezó a condenar incluso las imágenes de la Virgen amantando (11). Al final de la Edad Media, el erotismo empezaba a llegar a las tetas, pero, en una sociedad cada vez más conservadora, también llegaba la censura y la condena.



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Referencias y bibliografía

Referencias

(1) Kreimer, 2005, p. 1.

(2) Kreimer, 2005, p. 1.

(3) Cátedra García, 1986, p. 50.

(4) Pöppel, 2020, p. 174.

(5) Pöppel, 2020, p. 175.

(6) Lobell, 2012.

(7) Pöppel, 2020, p. 179.

(8) Carmona Fernández, 1982, p. 175.

(9) Carmona Fernández, 1982, p. 175.

(10) Cabrera, 2014, pp. 16-26.

(11) Pöppel, 2020, p. 179.


Bibliografía

  • Cabrera, S. A., 2014, Crecer en la Edad Media. Un acercamiento médico y religioso a los primeros cuidados infantiles a través del arte bajomedieval, Universidad Complutense de Madrid, Madrid.
  • Cátedra García, P. M., 1986, “La mujer en el sermón medieval ( a través de textos españoles)”, La condición de la mujer en la edad media : actas del coloquio celebrado en la Casa de Velázquez, Universidad Complutense de Madrid, Madrid.
  • Carmona Fernández, F., 1982, Narrativa románica a finales de la Edad Media: historia y tradición, Universidad de Murcia, Murcia.
  • Kreimer, R., 2005, «Reportaje a Marilyn Yalom: ‘Historia del pecho I'», IntraMed, 26 de abril de 2005. [En línea] Disponible en https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=34280 (24 de junio de 2022).
  • Lobell, J., 2012, “Medieval Fashion Statement”, Archaeology, vol. 65, nº 6, Nov–Dic. de 2012.
  • Pöppel, H., 2020, “El seno desnudo de María. La Virgen de la leche en el arte del Siglo de Oro español”, Hiergeist, T. y del Olmo, I. (coord.), Christian Discourses of the Holy and the Sacred from the 15th to the 17th Century, pp. 173-195, Peter Lang, Berlín.
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Historiador. Candidato a doctor en Antropologia, especialidad en Antropología Histórica. Máster en Historia Medieval y en Sociología Histórica. viviendo en Praga.