Girolamo Savonarola
Retrato de Alejandro VI, por Cristofano dell'Atissimo. Leyenda
Girolamo Savonarola: el monje hereje que desafió al papa
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A día de hoy, son muy habituales las críticas al papa y a la alta jerarquía eclesiástica. Sin embargo, hace unos cuantos siglos, cuestionar las decisiones papales no estaba muy recomendado. Si no querías morir en la hoguera, claro. A pesar de ello, hubo un hombre que sí se atrevió a hacerlo. Y no a través de las redes sociales, no, sino públicamente. Su nombre era Girolamo Savonarola, y ésta es su historia.

Para ponernos en situación

En primer lugar, debemos situarnos en lo que hoy conocemos como Italia, la bella Italia. Entonces, vivía su mayor época de esplendor: el Renacimiento. Y si pensamos en Renacimiento, se nos viene una ciudad a la mente: Florencia. Esta ciudad emanaba arte, por donde quiera que algunos de sus habitantes, como Miguel Ángel, Botticelli o Da Vinci, pasearan.

Florencia estaba gobernada por los Médici (sí, los de la serie que hay en Netflix). Eran una familia noble, cuya riqueza y poder levantaba cierto recelo entre otras familias nobles (1) y la Iglesia. Paralelamente, en Roma gobernaba el papa Alejandro VI, español de pura cepa (2). Su Santidad, en vez del flamenco, la paella y las bravas, gustaba más de derrochar sumas y sumas de dinero. Y esto sería lo que, sin duda, irritaría a más de uno.

Los Médici serie netflix
Fotograma de la serie Los Médici. Fuente

Girolamo Savonarola: el monje rebelde

Girolamo Savonarola era un monje como cualquier otro, pero que acabaría dando mucha guerra. Natural de Ferrara, nuestro monje decidió dedicarse al estudio de la Teología. Durante su formación, cayó en la cuenta de que el modo de vida que llevaba la alta jerarquía de la Iglesia, distaba mucho de de los primeros cristianos. Es entonces cuando comenzaron sus críticas hacia ellos.Comparó la Roma papal con la antigua Babilonia, algo así como la ciudad de las obscenidades y del pecado.

Girolamo Savonarola Ferrara hereje
Escultura de Savonarola en Ferrara. Fuente

La orden de los dominicos, a la que él pertenecía, decidió mandarlo a Florencia, a predicar. Llevaba a cabo sus sermones en el convento de San Marcos. Este lugar era la sede del arte de la ciudad, y estaba sufragado por Lorenzo de Médici (2).

Durante su estancia en la ciudad, a sus sermones acudía más gente que cuando hay un Madrid-Barça. ¿Y eso por qué? Porque el énfasis que ponía a sus discursos despertaba tal fervor religioso, que nadie se lo quería perder. Y si a ello le sumamos las constantes críticas contra la Iglesia y el Papa, el éxito estaba asegurado. Para entendernos, era una mezcla de Pablo Iglesias y Santiago Abascal, pero en el siglo XV.

Un piquito de oro

Sus discursos estaban dirigidos a criticar la riqueza de los poderosos, la impureza del clero, los pecados del Papa, la lascivia e incluso el alcohol (4). Además, profetizaba terribles castigos, que aseguraba que Dios le había revelado. Para él, todo aquel que no siguiera su forma de vida religiosa estaba condenado al infierno. Y, obviamente, los más atemorizados por su alma seguirían su doctrina, entre ellos el pintor Botticelli.

Papa Alejandro VI
Retrato de Alejandro VI, por Cristofano dell’Altissimo. Fuente

De hecho, cuando Alejandro VI fue elegido papa de Roma, Girolamo Savonarola le dedicó unas preciosas palabras, que rezaban:

“Si el propio San Pedro volviera a la tierra y quisiera reformar la Iglesia, no podría e incluso sería condenado a muerte” (5).

Girolamo Savonarola se puso a jugar con el fuego…

Por un mal acuerdo llegado entre los Médici y Carlos VIII de Francia (6), expulsaron a la familia italiana de Florencia. Los Médici habían dejado pasar al rey francés, que pretendía conquistar Nápoles. Y a los florentinos, que veían a los franceses como a unos invasores, no les había hecho ninguna gracia. Así que mandaron a los Médici a tomar por saco. ¿Y quién era el más popular en ese momento en la ciudad? Sí, Girolamo Savonarola. De esta forma, ascendió de ser un simple monje, a ser el jefe político y religioso de Florencia.

Su gobierno tuvo un fuerte matiz religioso, de ahí que persiguiera todo aquello considerado inmoral (7). Fue una época un tanto turbia para homosexuales, prostitutas, o cualquier persona que se alejara de lo establecido por la fe católica. Confiscó objetos como cosméticos, espejos, perfumes, máscaras, juegos de mesa, pelucas, libros de dudosa moral, e incluso obras de arte (8).

¿Y qué hizo con todo ello? ¡Pues ni más ni menos que una hoguera! La llamada “hoguera de las vanidades”, que tuvo lugar el 7 de febrero de 1497. Su resultado: la primera falla no valenciana. El objetivo no era ni más ni menos que purificar la ciudad a través del fuego.

…y con fuego se quemó

Sin embargo, no todo iba a ser bueno para Girolamo Savonarola. Su conflicto con el Papa llegó a tal punto, que el Sumo Pontífice excomulgó al monje y le declaró hereje. Esto a los florentinos no les hizo mucha gracia, por lo que fueron perdiendo credibilidad en su líder (9). Y si a esto le sumamos las conspiraciones de las familias ricas de Florencia, y un brote de peste, pues el fin de Girolamo Savonarola estaba cerca. Interpretación de los florentinos: nuestro líder ya no cuenta con la bendición de Dios.

Ejecución de Girolamo Savonarola
Ejecución de Savonarola. Fuente

De esta forma, arrestaron a Girolamo Savonarola y, tras duros interrogatorios, lo declararon culpable de herejía y, por tanto, lo condenaron a la hoguera. Así, el 23 de mayo de 1498, frente al Palazzo della Signoria, ahorcaron a Girolamo Savonarola y después lo llevaron al fuego (10). Arrojaron sus cenizas al río Arno, para evitar que cualquiera pudiera rendir culto a sus restos (11).

¿Y qué pasó a continuación?

Una vez muerto Girolamo Savonarola, costó años que la ciudad volviera a la normalidad. Los Médici consiguieron volver al poder de la ciudad, borrando toda huella que había dejado el monje en Florencia. Aún así, numerosos seguidores de Girolamo Savonarola seguían propagando sus ideas.

La conclusión que cabe ofrecernos es que, antes de que Martín Lutero y toda su reforma se hicieran conocer, ya en el siglo XVI, hubo alguien que sí alzó la voz contra el Papa. Un hombre que, con mayor o menor razón, sí se atrevió a denunciar las injusticias de su época, y que todavía, a día de hoy, es recordado por muchos.


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Referencias

(1) Los Pazzi, otra familia poderosa de Florencia, intentaron atentar contra la vida de Lorenzo de Médici en el año 1478, durante la celebración de una misa. Lorenzo no sufrió apenas daños, pero su hermano, Giuliano, resultó muerto.

(2) Natural de Valencia, su nombre de pila era Rodrigo de Borja. Fue elegido papa en el año 1492. Dado su origen, resultaría favorable a los intereses de los Reyes Católicos durante su mandato como sucesor de san Pedro.

(3) Lorenzo de Médici, el más famoso mecenas del arte de todo el Renacimiento. Bajo la protección de su familia, trabajaron algunos de los más importantes artistas del momento. Algunos de ellos fueron Donatello, Botticelli, Miguel Ángel y Leonardo da Vinci.

(4) García Jurado, 2015, p. 24.

(5) Dall’Aglio, 2017, p. 100.

(6) Carlos VIII de Francia quería hacerse con el reino de Nápoles, al sur de Italia. Para evitar ser atacado por el camino, decidió acordar con la familia Médici que se le permitiera pasar. Sin embargo, los florentinos, que veían a los franceses como unos invasores, protestaron contra este acuerdo. Su última consecuencia fue la expulsión de la familia Médici de Florencia.

(7) Saralegui, 2010, p. 169.

(8) Según algunos testigos, el propio Botticelli, como seguidor de las ideas de Savonarola, arrojó al fuego algunas de sus obras que consideraba como impuras.

(9) Se amenazaba también a todos los habitantes de Florencia, ya que si el monje estaba excomulgado, no podría oficiar los sacramentos y, por tanto, los florentinos morirían en pecado. Cervera, 2018.

(10) Según algunos testigos, Miguel Ángel grabó en un muro de la piazza el rostro de Savonarola en la horca. Un rincón poco visitado por los miles de turistas que visitan cada año Florencia.

(11) Dall’Aglio, 2017, p. 109.


Bibliografía

  • Cervera, C., 2018, “El trágico destino del monje hereje que desafió a un Papa español con su quema de obras de arte «impuro»”, ABC, 18 de abril de 2018. [En línea] Disponible en: https://www.abc.es/historia/abci-tragico-destino-monje-hereje-desafio-papa-espanol-quema-obras-arte-impuro-201804122218_noticia.html (4 de febrero de 2019).
  • Dall’Aglio, S., 2017, “Apocalipsis en Florencia: Savonarola, ¿enviado de Dios o hereje?”, Historia National Geographic, nº 164, agosto de 2017, pp. 98-111.
  • García Jurado, R., 2015, “República o democracia: la Florencia de Maquiavelo y Savonarola”, Estudios 114, vol. 13, otoño de 2015, pp. 7-35. [En línea] Disponible en: https://biblioteca.itam.mx/estudios/114/000265162.pdf (4 de febrero de 2019).
  • Saralegui, M., 2010, “Jerónimo Savonarola, Tratado acerca del régimen y gobierno en la ciudad de Florencia”, Revista Ingenium, nº 3, enero-junio de 2010, pp. 166-171, Universidad Complutense de Madrid. [En línea] Disponible en: http://revistas.ucm.es/index.php/INGE/article/view/INGE1010120166A/0 (4 de febrero de 2019).
  • Savonarola, G., 2000, Tratado sobre la república de Florencia, Catarata, Madrid.

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