Es un día soleado en Dallas. La gente se lanza a la calle encantada con lo que va a ver; nada más y nada menos que al hombre del momento. Multitudes se agolpan contra la carretera mientras la policía intenta que no invadan el camino del Lincoln X-100 que lleva a la comitiva. Por fin se ve al fondo el coche acercándose pacientemente mientras el presidente Kennedy saluda a todo el público.
El tirador, en el sexto piso de un almacén de libros de la plaza Dealey, apunta al pecho del presidente y dispara (1). La gente mira alrededor sin saber que está ocurriendo. De repente, se oye un segundo disparo y el presidente se echa las manos a la garganta (2). Un par de suspiros más tarde suena un tercer disparo, la cabeza de John Fitzgerald Kennedy estalla y su mujer aterrada intenta huir del coche (3). El presidente de Estados Unidos acaba de morir.
Solo unas horas después será detenido Lee Harvey Oswald (4). Durante el tiempo que permanece detenido asegura que él no ha asesinado al presidente y que es un simple chivo expiatorio. Dos días después, durante su traslado a la cárcel del condado es asesinado y empiezan a surgir las teorías de la conspiración…

«La opsión cubana mi amol»
Unos años antes de los sucesos de Dallas, se producirá un intento de invasión por parte de exiliados cubanos con apoyo norteamericano en la bahía de Cochinos (5). Esta bahía se llama así, no es un sitio lleno de gente guarra ni nada de eso. El objetivo era crear una cabeza de puente desde donde organizar una invasión a mayor escala de Cuba y derrocar a Fidel Castro. Este plan fracasará estrepitosamente y provocará una reacción en cadena que sacudirá al mundo. Estuvimos a un suspiro de vivir una tercera guerra mundial (6). Este plan contó con el entusiasmo de Kennedy, que participó activamente en la formación del plan (7), y con la idea y dirección de Richard M. Bisell (8). Y claro, esto a Fidel no creo que le gustara demasiado.
¿Sería tan extraña la participación de Cuba después de estos hechos?
Con la mafia no se juega
¿Os acordáis del asesinato de Lee Harvey Oswald? El hombre que le mató se llamaba Jack Ruby, un conocido criminal vinculado a la Mafia. Durante el gobierno de Kennedy los tratos con las organizaciones criminales se endurecieron bastante. Hubo hasta 12 veces más intervenciones contra ellas que en el período anterior (9). Y claro, a los mafiosos que los presionen no les suele gustar demasiado y es de sobra conocido que suelen tomar el camino del medio llegados a cierto punto.
El hecho de que uno de sus miembros mate al principal sospechoso cuando se dirigía a la cárcel es cuanto menos sospechoso. Eso sí, era asegurarse que Oswald no abriera el pico nunca más. Aunque bien es cierto que podría haber actuado como mercenario de otro grupo interesado en que no se supiera nada más.
Con el dólar hemos topado
Seis meses antes de su asesinato, el presidente Kennedy firmó la orden ejecutiva 11110 (10). No era una orden cualquiera, con ella devolvía al Estado la facultad de emitir su propia moneda sin tener que depender de la reserva federal, un organismo de carácter privado. Ello significaba quitar una gran parte del control que tenían sobre la economía grandes familias de la élite estadounidense. Afectaba principalmente a unos viejos conocidos de las teorías conspiranoicas, la familia Rothschild (11). Este acto no era menor y como podréis imaginar no debió sentar nada bien a ciertos sectores.
El gran beneficiado
Unas horas después del asesinato de Kennedy ascendía al poder tal y como marcaba la ley Lindon B. Johnson. El ya presidente estaba envuelto en una serie de problemas de carácter legal que podían perjudicar las próximas elecciones. Y en política es de sobra por todos conocido que es el partido antes que la persona. Y es que esta teoría dice que Kennedy podría estar considerando no contar con él en las siguientes elecciones (12).
Un año después, el presidente Johnson se presentó a las elecciones y ganó con una aplastante mayoría. Pasó de ser alguien políticamente muerto a cumplir sus dos mandatos presidenciales.
Enemigo mío
Os habréis dado cuenta de que Oswald es un pilar fundamental en todas las teorías. Pues vamos a volver a él. Unos años antes, cuando estaba en los marines de Estados Unidos y después de un viaje a Finlandia, éste deserta a la Unión Soviética (13). Casi nada. Allí estará viviendo durante tres años, en los cuales se casará con una mujer llamada Marina Prusakova que era hija de un coronel de la KGB… Sí, el servicio secreto soviético, los de las películas de espías.

Un año antes del asesinato de Kennedy vuelven a Estados Unidos y el resto es historia.
Entonces, ¿quién demonios mató a Kennedy?
Pues probablemente sea una cosa que nunca sabremos y lo haremos dentro de muchos años, como lo de Prim (14). Pudieron ser un conjunto de actores que coincidían en deshacerse del presidente; puede ser que Oswald simplemente fuera un lobo solitario; o pudieron ser los selenitas, malditos selenitas (15)…
Hay muchas teorías de la conspiración, muchas muy descabelladas y absurdas. Aquí solo he recogido unas pocas, las que me parecían las más cabales. Puede que no sea ninguna de las expuestas o puede que sea una de las más locas. Quién sabe por qué murió. Solo sé que las circunstancias son un tanto extrañas, que había muchos intereses en juego y que Kennedy ponía incómodos a muchas personas. Hasta a los selenitas.
