5 claves historia God of War 4 - Kratos
5 claves que debes leer antes de jugar a God of War 4
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Hace poco más de un mes que salió a la venta God of War 4 No te pierdas las 5 claves para entender el nuevo ambiente en que se mueve Kratos y a los dioses nórdicos.

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Kratos ha vuelto: con Zeus muerto, vamos a por Odín- Claves de God of War 4

Muchos ya os habréis pasado el God of War 4, mientras que otros seguiréis paseando (y sembrando la destrucción) por los Nueve Reinos. Evidentemente, también habrá aquellos que estéis esperando una rebajita buena, que setenta pavos no veáis como duelen por un jueguecito.  ¡Pero qué jueguecito, copón! Kratos ahora es un madurito con experiencia, pero no ha perdido ni un ápice de su capacidad.

Pues bien, en Khronos hemos decidido hacer una pequeña guía histórico-mitológica (¡¡¡sin spoilers!!!), para que tengamos más o menos claro que hostias tienen entre manos el dios del rayo y sus preciosos hijitos. Kratos parece que no sabe exactamente dónde se ha metido en God of War 4.

1.- Éramos pocos, y parió la abuela-Dioses de la mitología nórdica

Si por algo se caracteriza la mitología nórdica, es por la guerra constante entre dioses. Había dos bandos: los Æsir y los Vanir. Los primeros eran dioses de la guerra, y podrían ser denominados como Odín & Friends. Entre los Æsir encontramos a personajes como los siguientes:

God of War 4, Kratos y los dioses nórdicos

Odín, el bad motherfucker del lugar. Rey de los dioses, y no uno precisamente benevolente. Ha puteado a una infinidad de compañeros divinos, imponiendo castigos de lo más variopintos. Por ejemplo, nos encontraremos a Mimir, el hombre más sabio del mundo, completamente atrapado en un árbol por viejas rencillas con Odín.

No puede faltar el Vengador Thor, primogénito de Odín, mucho menos simpático —y guapo— que en su versión Marvel. Coinciden en el martillo y poco más. Dios del trueno, es la fuerza personificada, pero su amor por la botella le vuelve peligroso e impredecible. Así te salva la vida como te la destroza.

Baldur (segundo hijo de Odín), destaca por ser completamente inmune a todo tipo de ataques. Esto se debe a que su madre Frigg hizo prometer a todos los objetos y seres vivientes que no herirían a su preciado hijo. Al crecer se volvió un cabroncete, dado que poco le importa que le crucen la cara. Kratos va a sufrir contra alguien que además de peligroso, es un vacilón.

Frigg (esposa de Odín). Es reina y madre, y además tiene el poder de la profecía, pese a que se lo guarda todo para ella. Es la única con derecho a sentarse en el trono de Odín.

No todos los dioses nórdicos son unos cabrones

En el bando contrario encontramos a los Vanir. Estos eran los dioses majos, por lo que eran los que recibían un mayor culto por parte de la población. El líder era Njörðr, dios de las tierras fértiles y las aguas marinas.

Njörðr tenía dos hijos, Frey y Freya (pese a ser un dios no tenía mucha imaginación para los nombres).

God of War 4, Kratos y los dioses nórdicos

Frey era dios de la fertilidad y de la lluvia y el Sol; Freya era diosa de la sexualidad y el amor, así como también de la guerra, la muerte, la magia, la profecía y la riqueza.

Este grupo de dioses era el más liberal de los dos, lo importante era pasarlo guay. Entre otros vicios, el incesto estaba a la orden del día. Ya sabéis lo que dicen, más vale tirarse un Vanir hermano que un cabrón Æsir.

2. Declaración Universal de los Derechos del Dios y Ciudadano de Asgard

Pues bien, la guerra entre los dos bandos de dioses no tiene un origen claro. Aun así, la mayoría de fuentes proclaman que fue originada por las reclamaciones presentadas por los Vanir tras la tortura que realizaron los Æsir a la diosa Vanir Gullveig. Como le tenían manía por su extraña forma de ser, la mataron tres veces tirándola a la hoguera, y tres veces fueron las que resucitó. Ante tal situación, los Æsir hasta le cambiaron el nombre a Heiðr (“la que brilla”, que cachondos). La cuestión es que de tal trauma que cogió la pobre diosa, pasó a ser una diosa malvada y los Vanir, pues normal, se sintieron ofendidos y pidieron una compensación. Los Æsir dijeron que no iban a soltar un duro, así que estalló la guerra.

God of War 4, Kratos y los dioses nórdicos

Como es normal en una lucha entre dioses, la cosa se alargó. No se sabe si unos años, unos siglos, unos eones… La cuestión es que los dioses nórdicos al final se cansaron de estar luchando toda la eternidad, así que quedaron para firmar la paz. Decidieron intercambiar dioses entre ellos, para que así el roce hiciera el cariño y acabara habiendo solo un grupo de dioses nórdicos.

El Ragnarök

El problema de esta paz es un destino que está sellado desde los orígenes del mundo, el Ragnarök. El Ragnarök será el final de todos los dioses nórdicos, fallecidos en una gran guerra que enfrentará a dioses, gigantes y monstruos. Pero no solo morirán todos ellos, si no también casi todo el universo. Y lo bueno de todo esto es que los propios dioses nórdicos lo saben todo, saben a quién van a matar y quién va a acabar con ellos. Y claro, ¿qué paz se puede mantener conociendo toda la oscuridad que está por llegar?

3. Un dios de la guerra griego entra en escena

El problema que surge en esa paz conseguida entre Æsir y Vanir, es que en la línea temporal que nos plantea Sony Santa Monica en God of War 4, por esas tierras del norte ha aparecido un dios que conocemos bien, Kratos. Favorito de Ares en su día, la cosa no terminó muy bien y nuestro amigo calvorota acabó convirtiéndose en dios de la guerra. Creo que no hace falta explicar qué pasó con el pobre Ares.

God of War 4, Kratos y los dioses nórdicos

El problema fue que Kratos no acabó de encontrarse a gusto en el Olimpo. Pese a la simpatía y alegría que todos conocemos que tiene Kratos, por alguna razón no acabó haciendo amigos por allí arriba. Tras las historias contadas en los diferentes juegos, al final Kratos se acabó quedando más solo que la una. Y claro, si ser dios de la guerra ya era complicado y le quitaba mucho tiempo libre, imaginemos a Kratos intentando arreglar las vacantes en sabiduría, fertilidad, belleza, mares, infierno… Visto lo visto, lo mejor era marcharse y probar suerte con otros dioses más competentes. Y bueno, parece que no le fue mal, porque cuando le encontramos vemos que ahora, en God of War 4,  está acompañado por un mini Kratos, su hijo Atreus.

La Senda que va a devolver a Kratos a su estatus natural

El problema es que la madre del hijo de Kratos, de la cual sabremos más conforme vayamos avanzando en la historia, acaba de morir. Así que Kratos y Atreus emprenden el camino para poder cumplir la última voluntad de su madre y amada, lanzar sus cenizas desde la montaña más alta de todos los Nueve Reinos. Y claro, se van a encontrar a todo tipo de personajes y dioses nórdicos que les van a ir poniendo en situación.

4. Otros personajes mitológicos invitados

En God of War 4, no puede faltar personajes como los enanos Sindri y Brok, hijos de Ivaldi, los mejores herreros del mundo entero, que nos ayudarán mejorando nuestra arma, el Hacha Leviatán. También fueron los responsables de la lanza que nunca falla de Odín y del famoso martillo de Thor. Curiosamente, el Hacha Leviatán fue fabricada precisamente para contrarrestar el poder que habían conferido a los dioses nórdicos con sus armas.

La serpiente del mundo Jormundgandr, el último gigante vivo, también está invitada a la aventura. Pese a lo que pueda parecer, tiene una gran conversación. El problema es que Kratos no habla muy bien el “gigante”.

Y, por supuesto, no podemos olvidarnos de Loki. El semidios de las travesuras seguro que tiene algo que decir al espartano. Veremos qué tal se llevan.God of War 4 , Kratos y los dioses nórdicos

Además de todo esto, no pueden faltar las diferentes criaturas de los Nueve Reinos. Los elfos de Alfheim, los enanos de (cágate lorito) Svartálfaheimr, dragones obsesionados con tesoros… Todo esto en un mapa inmenso y creado con muchísimo cariño.

5. Final complicado

Lo que va a quedar claro es que justamente lo que no se necesitaba en esas tierras nórdicas es un dios de la guerra griego acompañado por, presumiblemente y aunque sea un chavalín, otro dios. Al fin y al cabo, todos los dioses están acojonados con la llegada del Ragnarök, y cualquier desequilibrio lo puede desencadenar.

Lo cierto es que un calvo albino marcado a rojo, hinchado a batidos de proteínas y teniendo entre manos un hacha bumerán helada, no es que sea el mejor de los invitados. Por lo tanto, podemos esperar todo tipo de hostilidades hacia nuestro amigo y su hijo. Habrá que dedicar un tiempo (más de 40 horas) a explorar los Nueve Reinos para saber cómo acaba la historia en God of War 4. De manera pacífica, con dioses de por medio, seguro que imposible.


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 Bibliografía

  • Lanceros, P., 2001, El destino de los dioses, Trotta, Madrid.
  • Lecoteux, C.,1995, Pequeño Diccionario de Mitología Germánica, José J. de Olañeta, Palma de Mallorca.
  • Niedner, H., 1997, Mitología Nórdica, Edicomunicación, Barcelona.
  • Sturluson, S., 1987, Textos Mitológicos de las Eddas, Miraguano Ediciones, Madrid.

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