Tumba de Yaba reina asiria en el Palacio de Nimrud
La tumba de Yaba. Dos reinas y una maldición
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El cuerpo de la reina asiria Yaba pasó enterrado más de 2.200 años bajo el Palacio de Nimrud. Esta mujer puede presumir de que su tumba no llegó a ser saqueada por ladrones de tumbas. La impresionante ciudad de Nimrud la creó Assurnasirpal II. La ciudad se encuentra a 35 km de Mosul, en la actual Iraq (1).

Mapa Mesopotamia. Fuente

¿Quién es Yaba? La misteriosa reina asiria

Palacio de Nimrud
Palacio de Nimrud. Fuente

Poco se sabe de nuestra protagonista, quizás, por eso, el descubrimiento de su tumba no fue una noticia muy sonada. Nació en Jerusalén y se casó con un rey asirio (2).

A través de la vida de otras reinas podemos tener una visión sobre la vida que llevaban las mujeres en la Corte asiria. Cuando estaban solteras vivían con su familia bajo la autoridad de su padre. Desde que eran pequeñas, su matrimonio ya estaba concertado por las dos familias, algo que hoy en día, sigue pasando. La familia del novio recibía la dote de su futura y joven esposa; la mujer, la riqueza de la familia que la acogía. El matrimonio solo era válido cuando los recién casados se iban a vivir juntos. ¿El fin del enlace? Todos nos lo podemos imaginar… La esposa pasaría a ser una especie de “conejo” para procrear herederos varones que continuaran el linaje.

El descubrimiento de la tumba de Yaba en el Palacio de Nimrud

Como ya he comentado, la tumba de la reina Yaba se encontraba bajo el Palacio de Nimrud. Es muy curioso el porqué se comenzó a excavar en este lugar. Todo fue de forma casual y fortuita. Un grupo de arqueólogos iraquíes se dio cuenta de las irregularidades en el suelo de una habitación (3). No estaban nada equivocados. Bajo el suelo se abría una cripta que daba lugar a una de las tumbas del palacio (4).

Cuando los arqueólogos llegaron a la tumba de nuestra reina asiria, le pusieron el nombre de Tumba II (5). Para acceder a ella, tuvieron que pasar por un pequeño hueco. La puerta principal se encontraba sellada con puertas de doble piedra. En su interior había un total de 157 objetos de oro. Este tesoro hizo que fuera la tumba más rica del Próximo Oriente. Lo del oro está muy bien, al fin y al cabo era una reina asiria, joyas tenía que tener. Pero nadie se esperaba lo que iba a salir a la luz a continuación.

Tumba de Yaba reina asiria en el Palacio de Nimrud
Tesoros de Yaba. Fuente.

La inesperable maldición de Yaba, la reina asiria

¡¡Allí estaba!!, en un pequeño nicho de la pared, una tablilla de piedra con una inscripción redactada en lengua acadia y escrita en cuneiforme. Menos mal que para esa época ya estaba descifrado este tipo de escritura y pudieron poner voz a lo que tanto tiempo llevaba sellado bajo tierra.

Cuando traducen la inscripción, se dan cuenta de que están pronunciando una maldición escatológica (6). La reina asiria, antes de morir, ordena redactar esta maldición donde encarga a los anunnaki, los dioses del inframundo, que castiguen a los violadores de su tumba de esta manera:

“Quién, en el futuro, ya sea una reina que se sienta en el trono o una dama del palacio que es una de las concubinas del rey, me saque de mi tumba, o coloque a alguien más conmigo, o ponga mis manos sobre mi joyas con malas intenciones, o rompa el sello de esta tumba, dejad que su espíritu ande sediento en el campo abierto (…) Grandes dioses del inframundo, imponed a su cadáver y su inquietud espiritual por toda la eternidad”.

Tablilla con la maldición de l tumba de Yaba reina asiria en el Palacio de Nimrud
Maldición. Fuente.

Si alguno de nosotros encontráramos algo así sacaríamos la misma conclusión: la tumba de la reina se preparó para no ser profanada. Como se suele decir, la realidad supera la ficción. Y, como si de una película de Indiana Jones se tratase, al abrir el sarcófago de piedra, aparece otra gran sorpresa.

Dos o tres reinas en el mismo sarcófago…

En el interior encontraron dos esqueletos femeninos, uno encima del otro. Tenemos que preguntarnos, y es algo que harían los arqueólogos del momento, si la maldición indica expresamente, que no se coloque a nadie más en su interior, ¿ quiénes se encuentran en éste sarcófago?

Hay que decir que lo más difícil se lo dejaron hecho. El nombre de la dueña de la tumba se puede leer entre las líneas de la maldición completa. Por lo tanto, no hace falta ser Einstein para saber que Yaba tenía que ser la que llevaba más tiempo enterrada. ¿Quién es la propietaria del segundo cuerpo? Un vaso situado junto a la difunta tenía grabado el nombre de una mujer llamada Atalia (7).

Parece un caso resuelto pero la arqueología, a veces, nos lo pone bastante difícil. Siguen buscando dentro del mismo sarcófago. Aparece otro vaso con una inscripción que pone el nombre de Banitu (8). Pero nosotros nos vamos a centrar solo en las dos primeras, que ya bastante tenemos.

Los cuerpos de Yaba y Atalia

Una cosa está clara. Las dos personas son mujeres que murieron aproximadamente a la misma edad, entre los 30 y los 35 años. Sin embargo, el estado de descomposición de los cuerpos nos indica que no murieron en el mismo momento. El cuerpo de Yaba ya estaba bastante descompuesto cuando se introdujo el segundo al menos 20 y, como mucho, 50 años después (9).

Otro dato que llamó mucho la atención fue que los huesos de Atalia se calentaron a temperaturas de 150-250 grados durante varias horas. Esto puede indicar algún tipo de desecación para deshidratar o ahumar el cadáver. Todavía no se sabe si se trataba de una práctica mortuoria especial para preservar el cuerpo. Si hubiese sido así, posiblemente, lo hicieran como preparación para un largo viaje hasta el lugar de descanso final.

Una maldición con pocos efectos

Por suerte, la maldición de Yaba, la reina asiria, no se cobró ninguna vida como sí lo hizo la maldición de Tutankamón. Este caso es curioso… ¿Por qué? Porque no se conoce una maldición física. Sin embargo, la sucesión de muertes extrañas dio lugar a una serie de especulaciones y teorías sobre una maldición similar a la de la reina Yaba (10). Howard Carter, quien descubrió la tumba, asegura que se encontró un ostracón de arcilla (11) donde se podía leer: “La muerte golpeará con sus alas a aquel que turbe el reposo del faraón”. Al parecer así lo hizo, ya que todas las muertes estaban relacionadas con personajes que estuvieron presentes en la apertura de la tumba (12).

Para los más supersticiosos, decir que la tumba de Yaba se abrió por primera y última vez en el año 1989. En el año 1990 se libraba la primera guerra del Golfo (13). Desde entonces, el gobierno iraquí prohibió la continuación de las excavaciones en las tumbas del Palacio de Nimrud. Al parecer, la maldición no hizo daño de manera inmediata pero lanzó su efecto unos cuantos siglos después.

Como podéis comprobar, esta tumba nada tiene que envidiar a otros descubrimientos de la Antigüedad, sin embargo, no ha tenido el reconocimiento que merecía.

La maldición fue pasada por alto. Pero, no hay que dejar de preguntarse: ¿ qué temor tenía esta reina asiria a la alteración de su descanso eterno?


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Referencias 

(1) Actualmente se encuentra hecha pedazos por los ataques sufridos de parte del Estado islámico. Su destrucción comenzó en el año 2014 donde se martillearon, dinamitaron y arrasaron los vestigios de la antigua ciudad Nimrud, la capital del Imperio asirio.

(2) Tiglatpileser III, importante rey asirio que reinó desde el año 744 hasta el 727 a.e.c.

(3) La primera excavación se realizó en el año 1988 en la parte noroccidental del palacio. Llevado a cabo por el Departamento Iraquí de Antigüedades y Patrimonio. Liderado por el Dr. Sayid Muzahim Mahmud Hussein. Oates, 2004, p. 22.

(4) En el palacio de Nimrud se encontraban enterradas cuatro cámaras.

(5) Esto fue en abril de 1989. En 1990 apareció la cuarta. 

(6) Derivado de ‘escatología’: se trata del conjunto de creencias y doctrinas referentes a la vida de ultratumba. 

(7) Documentada en la cronología real como mujer de Sargón II, soberano que gobernó el Imperio entre los años 721 y 705 a.e.c.

(8) Sobre este nombre tenemos dos hipótesis entre las que se encuentran divididos arqueólogos e investigadores. Unos, defienden que los restos orgánicos pueden encontrarse en el interior de una jarra de alabastro. Otros, afirman que, Yaba y Banitu son la misma persona. Éstos últimos se apoyan en que, Yaba y Banitu significan lo mismo “bella”, el primero escrito en semítico y el segundo, en acadio. Banitu también aparece como la mujer de Salmanasar V que gobernó entre los años  726 y 722 a.e.c. Oates, 2004, pp. 82-84.

(9) Esto se ha podido saber por una investigación microscópica. Schultz y Künter, 2002, p. 140. 

(10) Hay que dejar claro que Tutankamón y Yaba no tuvieron ninguna relación ni en espacio ni en tiempo.

(11) Pieza de cerámica u otros materiales de poco valor que, en la Antigüedad, contenía inscripciones de carácter práctico.

(12)  Se dice que en 1929 habían fallecido unas 16 personas relacionadas con Carnarvon y Carter. 50 minutos.es

(13) Conflicto bélico liderado por Estado Unidos contra Iraq, por haber invadido el Estado de Kuwait. 


Bibliografía 

  • Ares, N., 2014, “La maldición de Yaba, la reina asiria”, nachoares.com. [En línea] Disponible en: https://nachoares.com/articulos/la-maldicion-de-yaba/ (24 de julio de 2018)
  • Mahmoud Hussein, M., 2000, Nimrud the Queens tombs, The Oriental Institute, Chicago.
  • Müller-Karpe, M., Kunterm, M., and Shultz, M., 2002, New Light on Nimrud. Proceedings of the Nimrud Conference 11th-13th March 2002. London,British Institute for the Study of Iraq, Londres. 
  • Oates, D., and Oates, J., 2004, Nimrud, an Assyrian Imperial City Revealed, British school or archaeology in Iraq, London.
  • 50minutos.es, 2018, Tutankamón. El niño faraón egipcio. Historia 50minutos.es

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