Lenin, el arma secreta del Káiser, que le explotó en la cara

Millones de proyectiles se lanzaron durante la Primera Guerra Mundial, pero nadie diría que lo más peligroso fue un tren, que marcaría el devenir de la historia. Llevaba escondido, como si de un camión de contrabando fuera, a los revolucionarios más peligrosos del siglo, liderados por Lenin. Con permiso y ayuda germanas, cruzó Alemania facilitándoles la vuelta a Rusia, dónde harían saltar, hecho añicos, el orden establecido hasta entonces y apartarían a este gigantesco país del este, de la guerra.

Representación de la llegada de Lenin a Petrogrado después de su exilio
Representación de la llegada de Lenin a Petrogrado después de su exilio en Suiza. Fuente

El año 1917 fue un año crucial para el devenir de la Primera Guerra Mundial. Alemania había empezado a dar muestras de agotamiento, lo que llevó al Káiser a declarar la «guerra total submarina» contra Inglaterra. El bloqueo resultó ser un tiro por la culata puesto que provocó que los Estados Unidos se unieran a la lucha en favor de los ingleses. Con la mosca detrás de la oreja, los alemanes planearon acabar con Francia antes de que llegasen a Europa un montón de «yankees» para darles una paliza. La nueva estrategia germana sólo podía ser viable si se utilizaban los soldados destinados a combatir a los rusos en el Este.

Pese a que el ejército del Zar dejaba mucho que desear, todavía era una fuerza a tener en cuenta. Rusia, protegida por las anchas estepas, obligaba al ejército alemán a destinar al frente del Este enormes cantidades de soldados y recursos. Para poner en práctica su ataque a Francia, los alemanes necesitaban urgentemente la rendición de Rusia, pero ésta no se podría conseguir militarmente en un plazo breve.

El zarismo estaba en horas bajas. El zar Nicolás II había demostrado ser un político torpe y profundamente impopular. En 1917 había estallado una huelga antizarista que recibió el apoyo del ejército. A raíz de esta crisis, la burguesía, que controlaba el parlamento, la Duma, consiguió hacerse con el poder y obligó al zar a dejar su silla. Rusia se convirtió en una república, pero se comprometió a continuar la guerra contra Alemania. El mantenimiento de la guerra llevó a los bolcheviques, una escisión extremista de los socialistas rusos, a retirar su apoyo a la Duma y a preparar una segunda revolución.

La Duma rusa derrocada por Lenin
El presidente de la Duma (círculo rojo) junto a miembros del gobierno provisional de la república de Rusia después de la abdicación de Nicolás II. Fuente

Lenin, que se encontraba exiliado en Suiza, era vital para liderar a los bolcheviques porque sin él carecían de la capacidad de organización necesaria para enfrentarse al gobierno. Ahora bien, Lenin no podía llegar a Rusia a través de Francia e Inglaterra porque los submarinos alemanes hacían la ruta marítima hacia Rusia muy peligrosa. La imposibilidad de llegar a Rusia y la inacción de sus camaradas bolcheviques dentro del país hacían que Lenin se desesperara.

Alemania sabía que Lenin era la pieza más importante de su estrategia para apartar a Rusia de la guerra. Lenin sería capaz de liderar a los bolcheviques en una segunda revolución que pusiera fin al gobierno de la Duma. Además, para afianzar su régimen, los bolcheviques necesitarían cierta estabilidad, o sea, que necesitarían la paz. Un gobierno ruso en manos de Lenin sería mucho más proclive a rendirse. Así pues, el régimen del Káiser se puso en contacto con Lenin para proponerle un viaje seguro hacia Rusia.

Lenin en Estocolmo
Lenin en las calles de Estocolmo durante su viaje de regreso a Rusia. Fuente

Lenin se sorprendió por la oferta de los alemanes, pero su olfato político (y su desesperación) le hizo comprender que realmente aquel «tren» solo pasaría una vez. Aunque al principio contó con la oposición de algunos compañeros que no se fiaban del régimen alemán (con razón), y se temían una trampa, finalmente acabó convenciéndoles con estas palabras:

Cuando la revolución está en peligro no podemos caer en tontos prejuicios burgueses. Si los capitalistas alemanes son tan cándidos como para llevarnos a Rusia allá ellos. Por mi parte, acepto el ofrecimiento. ¡Iré!

Así pues, los bolcheviques que residían en Zurich, con Lenin a la cabeza, tomaron un tren alemán. Era un tren precintado del cuál no podían salir hasta que abandone tierras alemanas, puesto que las autoridades temían que estos revolucionarios rusos entraran en contacto y radicalizaran al creciente socialismo de Alemania. El tren cruzó Alemania, después un barco los trasladó hasta Suecia; Lenin y sus compañeros acabaron cruzando la frontera rusa en Finlandia por medio de trineos y llegando después a Petrogrado en otro tren; usaron más trasportes que Willy Fog, pero al final se plantaron en Rusia.

Ruta seguida por Lenin para llegar a Rusia
Ruta seguida por Lenin para volver a Rusia. Fuente

La noticia de la llegada de Lenin supuso un terremoto para toda la geografía rusa. Con su mera presencia consiguió recuperar la autoridad sobre los bolcheviques; este movimiento, indeciso, caótico y confuso, se convirtió en poco tiempo en una engrasada maquinaria capaz de conquistar en medio año el poder del Estado más grande de Europa. Una vez alcanzado el poder, Lenin inició rápidamente las negociaciones con los alemanes para retirarse de la guerra y concentrarse en los problemas que castigaban Rusia. La estrategia alemana había tenido éxito, pero los alemanes habían abierto la caja de Pandora del comunismo.


Referencias y bibliografía

Bibliografia

  • Corfe, T., 1991, Las revoluciones rusas, Akal, Madrid.
  • Merridale, C., 2017, El tren de Lenin. Los orígenes de la Revolución Rusa, Crítica, Barcelona. 
  • Zweig, S., 2014, Momenots estelares de la humanidad, Juventud. Madrid.
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Gerson Pastallé Milià
Historian/Archivist. Redactor en Khronos. Interesado en la Hª Contemporánea en general y en las relaciones internacionales. "Si la Historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia, la verdadera"

4 COMENTARIOS

  1. La revolución social en Rusia zarista y en en una China invadida,no fue por ideología política,fue por hambre e identidad,son aspectos geográficos,sociales y culturales disímiles, entrelazados por la revolución industrial y la Santa alianza,compartían un principio filosófico que intentaba dar sentido humano que quiebra todo lo establecido en la Sociedad de su tiempo,esto es visto por analistas como Marx,no es una forma contraria de ver una nueva sociedad,es criterio humano para un equilibrio,esto lo hace complementario no antagónicos, un concepto para entender la revolución industrial, como entender esta utopía es la forma general que confunde una sociedad mil años. El pensamiento conceptual es el sentido espiritual y sensato, las emociones inducidas te alejan del carácter humano,ser propio es verdad del principio.