Desde pequeño, cada vez que oía la expresión «los más ricos del mundo» o “los empresarios más poderosos», siempre ha habido un nombre que ha destacado por encima de todos. Bill Gates (1) domina la lista Forbes (2) desde finales de los años 80, sin levantarse del trono de oro del primer puesto salvo en pequeñas ocasiones que no han llegado a los 5 años de duración. Sin embargo, para aquellos que piensen que Bill Gates siempre ha sido el “puto amo” de la Historia, aquí viene Khronos Historia para hablaros de un hombre tan jodidamente poderoso que hizo falta que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos se pusiera de acuerdo para cargárselo. Metafóricamente hablando, tranquilos. Y aun así, tampoco fueron capaces de destruir completamente a uno de los hombres más ricos de la Historia  Contemporánea, hablamos de John D. Rockefeller.

“Mamá, paso de estudiar”. Los orígenes

La verdad es que la infancia del pobre John D. Rockefeller (3)  no fue muy allá que digamos. Entre un padre ausente y una madre calvinista que no le pasaba ni una, el chavalín tenía todas las papeletas para acabar de Ni-Ni.

Pues no, contra todas las expectativas, acabaría graduándose a los 16 años. Es en este momento cuando decide dar un vuelco a su vida abandonando los estudios para emprender una carrera empresarial que pasaría a los anales de la Historia.

Tras acabar, se metió a contable en Hewitt and Turtle, dedicada al comercio de productos para el huerto. Allí comenzó a verse lo que algunos llamarían una disciplina impresionante. A modo de curiosidad, tenía un escrupuloso libro de cuentas/gastos en el que aparecía apuntado cada céntimo. Este dato ilustra sin duda el calvinismo extremo con el que John D. Rockefeller regiría toda su vida, influencia de su madre.

Gracias a su ambición insaciable,  John D. Rockefeller destacó pronto en su trabajo. Tanto, que pronto decidió fundar su propia compañía con un colega, Clark and Rockefeller. Esta compañía se dedicaría a la industria de la alimentación (algo así como una empresa de catering), la cual acabó haciéndose de oro gracias a la Guerra Civil Americana (4). Esto fue gracias a que, con su gran astucia, consiguieron el contrato de las comidas para todos los soldados de la Unión que estaban en el frente. Aun así, el joven Rockefeller aspriaba a más. Ese más que lo empujaría al Olympo sería una sustancia que se estaba convirtiendo en el sustituto del carbón, el petróleo.

John D. Rockefeller, John Rockefeller
El poderoso «coco» de John D. Rockefeller. Fuente.

El Imperio del Oro Negro

Fue un conocido de Clark, Samuel Andrews, quién decidió hablarlo con sus amigos con la idea de invertir a saco en algo que podría revolucionarlo, literalmente, TODO.

Aunque John D. Rockefeller no estaba seguro de si el petróleo iba a ser algo duradero, los tres se acabaron aliando y formando la sociedad Andrews, Clark and Company. A partir de ahí, la compañía se dedicó también al petróleo, sin dejar de lado los productos agrícolas, ya que era lo único que aseguraba moneda al negocio.

Para no matarse entre ellos, cada uno de los socios de la firma tenía asignada una tarea: Andrews se encargaba de las partes técnicas, Clark de la gestión para comprar el petróleo a los productores y contratar el transporte, y Rockefeller, el más tacaño, el que controlaba la pasta y realizaba las ventas.

Gracias a este sistema que llevaban sorprendentemente bien, la refinería lo petó hasta ser la más grande de todo Cleveland. Sin embargo, Clark se mosqueó con todo el proyecto y acabó abandonando la compañía; quedando Andrews & Rockefeller.

Vida aburrida tanto dentro como fuera del trabajo

Con todo el éxito que tenía, el joven John D. Rockefeller pensó que ya era hora de sentar la cabeza y se casó con Laura Spelman, nacida en Cleveland (5) y que como él era religiosa hasta decir basta.

Mientras, John D. Rockefeller continuaba con su imparable ascenso a la cima. Laura, acorde con las costumbres puritanas de la familia, se dedicó a tener hijos como una coneja, dándole a John cuatro hijas y un niño, el pequeño Johnny Jr., que acabaría por ser el heredero de papá en la empresa.

Dominando ya la producción del petróleo, el siguiente paso fue controlar el transporte  haciendo piña con 22 de las 25 empresas dominadoras del petróleo en ese momento. Así nació el consorcio de Standard Oil, una de las empresas más potentes de la historia de la humanidad. Por si fuera poco, se hizo aliado del dueño absoluto del transporte estadounidense en ese momento, Cornelius Vanderbilt (6), convirtiendo a Rockefeller en dueño de la extracción y transporte de crudo en Estados Unidos.

Standart Oil
El monstruo de la Standard Oil tocando todos los aspectos de la sociedad americana. Fuente.

Actuando como auténticos matones de película, la Standard Oil consiguió expandirse por todo Estados Unidos y controlar el 90% de todo el petróleo a nivel nacional. Aunque John D. Rockefeller acabaría yéndose del negocio, la máquina de guerra ya había sido iniciada. La compañía seguía dándole beneficios incluso después de su retirada. Su fortuna llegó a cerca de los mil millones de dólares.

Cuando John D. Rockefeller ya fue molesto para EE.UU…

Al Gobierno de los Estados Unidos no le molaba nada que la Standard Oil se cargase a la competencia a base de billetes. Por eso, decidió crear la Ley Sherman (7) de antimonopolios de 1911,  la cual ilegalizaba a la Standard Oil. John D. Rockefeller no se quedó quieto e intentó dar por saco todo lo que pudo, recurriendo la sentencia hasta las máximas instancias. Tras años de juicios, finalmente la Standard Oil se disolvió en 35 empresas.

Al final, una ley acabaría por romper la mayor maquinaria económica de la Historia. Una entidad que, gracias al crudo, había llegado a controlar la Tierra.


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Referencias y bibliografía

Referencias

(1) Bill Gates, cofundador de Microsoft. Este año perdió la primera posición de la lista Forbes de los más ricos del mundo con Jeff Bezos.

(2) Clasificación de la riqueza de los mayores empresarios mundiales. Empezada en 1987.

(3) Verdadero nombre John Davidson Rockefeller, a partir del nacimiento de su hijo varón se le añadió el Sr.  Goñi Mendizábal y Extabe Iruretagoiena.

(4) 1861 – 1865.

(5) Ciudad del Estado de Ohio (Estados Unidos), con la Standard Oil vivió un boom petrolero sin precendentes.

(6) Magnate estadounidense que hizo su fortuna gracias al transporte en ferrocarril y barco.

(7) La Sherman Antitrust Law de 1890, reguladora de competencia entre empresas; durante el mandato de Benjamin Harrison; acabó con la Standard Oil. Chernow, 1998.


Bibliografía

  • Chernow, R., 1998, Titan: The Life of John Rockefeller Sr., Penguin Random House, New York.
  • Goñi Mendizábal, I. y Extabe Iruretagoiena,I., 2014, John D. Rockefeller, Sr. y Jr., Asociación Española de Historia Contemporánea, Universidad País Vasco, Bilbao.
  • Herrera, A., 2006, John Davidson Rockefeller, el instinto para los negocios, Historia y Vida, Nº 460.
  • Monzón, A., 2017, «Rockefeller, el hombre que transformó el petróleo en poder», ElIndependiente.com, 20 de mayo. Disponible en: https://www.elindependiente.com/economia/2017/05/19/rockefeller-hombre-transformo-petroleo-poder/ (19 de febrero de 2019)
  • Ochoa, J. L., 2016, «Rockefeller. Los secretos del hombre más rico de la historia», Vanguardia.com, 6 de noviembre. Disponible en: https://vanguardia.com.mx/articulo/rockefeller-los-secretos-del-hombre-mas-rico-de-la-historia (19 de febrero de 2019).