Tras dejar Inglaterra invadida y reinada por los vikingos, la historia de esta isla va a seguir siendo movida. En menos de un siglo volverá a cambiar tres veces de dinastía. El final de los anglosajones ya se intuía. Aunque conseguirán que la era vikinga acabe para ellos [1]. Si te perdiste el artículo anterior. Invasiones vikingas de Inglaterra.

La coronación de Canuto

Canuto había acordado en Anley que si moría Edmundo Flanco de Hierro él se convertiría en rey de toda Inglaterra y así fue. El 30 de noviembre de 1016 el rey anglosajón falleció y el siguiente año Canuto sería coronado sin oposición alguna.

Eligió como lugar para la ceremonia Londres, acto innovador puesto que siempre había sido en Winchester o lugares asociados con la dinastía Wessex. Su cambio no fue en vano ya que Londres había sido un gran foco de resistencia a los vikingos y, con ello, también cortaba relación con la dinastía previa.

Primeras pasos hacia el final de los anglosajones

El rey vikingo sabía que para evitar problemas debía asegurar su posición en el trono y evitar conflictos, para lo cual, inició su reinado con una política de alianzas y limpieza interna.

A finales del mismo año de su coronación, se casó con Emma de Normandía, la viuda de Etelredo II, con lo que se aseguraba un acercamiento a Normandía al convertirse en cuñado de su rey, Ricardo II. Para evitar posibles conjuras consiguió convencer a Emma de enviar a sus hijos del anterior matrimonio a Suecia y mandó decapitar al mayor conspirador de nuestra historia, Eadric.

Descendencia de Canuto

El final de los anglosajones se empieza a gestar durante la estancia en la isla. Mientras la conquistaba, se casó con Aelfgifu de Northampton. Con ella tuvo dos hijos: Svend Alfivason y a Haroldo Pie de Liebre, ambos tomados como ilegitimados tras la coronación por el ritual danés del matrimonio.

Por su política de alianzas se casaría tras su coronación con Emma de Normandía que engendrarían a Canuto Hardeknut, Gunhilda y Githa, figuras muy importantes en su política exterior, tanto para alianzas como para guerras.

Anexiones y alianzas

Tras apegarse a Normandía y recibir el reino de Dinamarca tras la muerte de su hermano, Canuto, consiguió configurar un reino importante y poderoso. Conocedor de que su verdadero poder residía en Inglaterra, la dirigió presencialmente mientras dejaba a un regente en Dinamarca. ¡Qué listillo!

Teniendo frontera con el futuro Sacro Imperio Romano Germánico también quiso congraciarse con este y lo mostró al asistir a la coronación de Conrado II en 1027. También, aunque postmortem, se acercarían ambas dinastías al casarse Grunhilda con el futuro emperador Enrique III el Negro.

Procrear para pelear

Los vikingos nunca habían sido un grupo muy tranquilo y pese a los planes pacifistas de Canuto, las guerras les llamaban.

Últimos ejemplares

Los reyes de Suecia y Noruega viendo que Dinamarca estaba descuidada instaron a Ulf, el cuñado de Canuto, a traicionar a su rey y coronar a su primogénito legítimo, Canuto Hardeknut y, así, convertirse Ulf en regente. En cuanto se enteró, el monarca inglés acudió a su reino en 1026 y terminó expulsando a los escandinavos y ejecutando al traidor.

Unos años después, conquistó Noruega y coronó a su hijo primogénito, Svend, en 1030 con su madre de regente. Este año también saqueó Gales con ayuda de vikingos de Dublín y el año siguiente atacó Escocia, donde consiguió la sumisión de tres gobernantes.

Reino de Canuto I
Reino de Canuto I. Fuente Wikipedia.

Hacia el dominio normando

Tras la muerte de Canuto, en 1035, su poderoso reino, aunque sin unidad alguna se desmoronaría rápidamente. El mismo año de su muerte, los noruegos se rebelaron contra Svend y coronaron a Magnus el Bueno, hijo del anterior rey. Con tantos aspirantes, el final de los anglosajones era inevitable.

Canuto, que debía heredar Dinamarca e Inglaterra, fue débil y a quien coronaron fue a su hermano mayor, Haroldo Pie de Liebre. Al morir en 1040, Hardeknut pudo llegar al poder, aunque murió tras dos años y sin descendencia. Con ello finalizaría la dinastía de Canuto [2].

La vuelta de los Wessex

Al morir el último de los Canuto en 1042, los anglosajones buscaron restablecer su antigua dinastía con Eduardo el Confesor, hijo de Etelredo II y Emma. Estos años fueron pacíficos, pero su breve reinado y el matrimonio estéril le impidieron perpetuar su dinastía y tras su muerte, a principios de 1066, volverían los problemas. ¡Y tanto! Se había cumplido el final de los anglosajones

Su reinado no iba a pasar inadvertido, en estos momentos Londres se convirtió en el principal centro político y centro comercial de Inglaterra, aparte de construirse la Abadía de Westminster.

Abadía de Westminster actual
Abadía de Westminster actual. Fuente: Loving london

El final de los anglosajones

Harold Godwinson

Poderoso conde anglo-danés de Wessex que ya sea por sí mismo o vasallaje controlaba un tercio de la isla, nombrado sucesor en el lecho de muerte de Eduardo y con una buena hoja de servicios contra los galeses. La mayor desventaja es que carecía de sangre real y había sido exiliado años atrás.

Guillermo, duque de Normandía

Hijo ilegítimo del conde de Normandía que por méritos propios en el territorio consiguió aliarse mediante matrimonio con Flandes y conquistar territorios colindantes llegando a establecer un poderoso dominio en la zona, fue apodado Guillermo el Conquistador.

Harald Hardrada

Rey de Noruega, sucesor de Magnus I, apodado como el Despiadado. Se autoexilió y sirvió en la Guardia Varega de Constantinopla. Al volver, intercambió con su sucesor la mitad del territorio noruego por su fortuna y poco a poco fue apoderándose de toda Noruega mientras también luchaba por la corona danesa.

El primer asalto: La venganza del hermano pequeño

Poco después de ser coronado Harold, empezaron sus contratiempos. Su hermano, Tostig, contactó con el conde de Flandes, quien le proporcionó una flota para atacar al recién nombrado nuevo rey.

Harold ya había preparado un ejército para los posibles ataques de sus competidores y pese a no esperarse este ataque y sufrir el saqueo de Kent y de la isla de Wight consiguió vencerle en Northumbria. Tostig terminó huyendo al norte sin olvidar este odio fraternal.

Segundo asalto: y llegan a Noruega

El hermano derrotado se asentó en el norte de la isla y envió un emisario a Harald para aliarse con él. El rey noruego desembarcó en Inglaterra y conquistó las Shetland y Orcadas, posteriormente, llegó hasta York la cual cayó rápidamente. Estos avances militares fueron apoyados por Tostig desde su acoplamiento en Tynemouth.

Habiendo conquistado York y recaudado las reclamaciones de su rendición Harald se retiró al este de York, en concreto a Stamford Bridge, en el río Derwent, esperando refuerzos. Mientras, Harold, no se había quedado de brazos cruzados, se dirigía hacia el norte con el ejército en la flota real.

Tercer asalto: Batalla de Stamford Bridge

La flota de Harold desembarcó en Tadcaster, al sudoeste de York, y se prepararon para la batalla apresuradamente para pillar desprevenidos a los invasores.

El 25 de septiembre los de Harald pillaron por sorpresa a los noruegos en el puente y mataron a un gran número de ellos. Un berserker, en medio del puente, les retuvo y consiguió que los noruegos pudiesen preparar una mejor defensa. La gran actuación le serviría para ser llevado al Valhala, pero no para ganar la batalla [3].

Tras horas de lucha y sin Harold ni Tostig al pie de cañón, muerto y herido, respectivamente, la batalla terminó por decantarse hacia los ingleses, aunque no sin sufrir cuantiosas bajas.

Berserker de Stamford Bridge
Berserker de Stamford Bridge. Fuente:

Cuarto asalto: Batalla de Hastings

En estos primeros asaltos nos ha faltado uno de los aspirantes: Guillermo de Normandía. Había estado observando, tranquilamente, como uno de sus enemigos se desvanecía y el otro se debilitaba. En cuanto los vientos se lo permitieron, dirigió a su flota hacia Pevensey, desembarcando el 28 de septiembre de 1066.

Harald dirigió a la misma flota que los había llevado al norte hacia el sur para repeler al nuevo invasor. Pero con los hombres cansados y el ejército mitigado lo que recibió fue la muerte y la derrota de su ejército.

Despertar normando y ocaso vikingo – El final de los anglosajones

Una vez cumplido el final de los anglosajones y tras la victoria de Guillermo y la muerte de Harald, la resistencia inglesa mermó rápidamente y terminaron coronando a Guillermo en Navidad de 1066.

El reinado de Guillermo, descendiente de vikingos pese a estar totalmente afrancesado, sería uno de los puntos de inflexión más importantes de la historia inglesa. No solo la convirtió en un estado satélite cultural y político de Francia, sino que también consiguió que las pretensiones vikingas por su reino desapareciesen tras acabar brutalmente con unos nuevos aspirantes daneses. Así se dio el final de los anglosajones



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Referencias y bibliografía

Referencias

[1] Lo que no quiere decir que se acabasen también todos los ataques.

[2] De las descendientes de Canuto solo quedaban vivas las hijas las cuales ya estaban casadas, una con Enrique III y la otra con el Conde de Kent.

[3] Los ingleses tuvieron que enviar a un soldado a su retaguardia para que le abatiese con una lanza.


Bibliografía

  • Swaton, M. (traductor) Anglo-Saxon Chronicle (Londres,1996).
  • Haywood, John (2015). Los hombres del nortes. La saga vikinga (793-1241). Ariel. Bacrelona. p. 339-368.
  • Wheaton, Henry (1810). History of the Northmen, Or Danes and Normans: From the Earliest Times to the Conquest of England by William of Normandy. Londresp.
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Estudiante de Doble Grado de Historia y Economía en la URJC. Madrid.