Cuando el calendario marcaba el año 1894, la Tercera República Francesa (1) ya cargaba con veinticuatro años de antigüedad. Un logro que a punto estuvo de venirse abajo tras el denominado affaire Dreyfus (2). Este escándalo vino a sumarse a los problemas que el sistema republicano francés arrastró en los años finales del siglo XIX (3).  Por un lado, el boulangismo (4) en 1889, el escándalo del Canal de Panamá (5) en 1892, y la siempre presente amenaza anarquista (6), que ese año llegaría a su punto más álgido tras el asesinato del presidente Marie François Sadi Carnot (7).

Caricatura de Boulanger en Le Grelot, 2 de diciembre de 1888
Caricatura de Boulanger en Le Grelot, 2 de diciembre de 1888. Imagen.

Las elecciones del año anterior, supuestamente centradas en la cuestión social (8), terminarían por revolver el avispero francés. Los republicanos progresistas obtuvieron una victoria clara (9) superando a los republicanos radicales de Clemenceau (10), a la derecha conservadora monárquica y a los socialistas (11).

Gasolina al avispero francés

Sin embargo, el gobierno no fue sencillo, la férrea oposición de radiales y socialistas (12) obligó al presidente de la República, el progresista Félix Faure (13) y a su recién nombrado Primer Ministro Julés Meline (14), a dejar de lado la ya manida cuestión social, y centrarse en desarrollar una política de gobierno orientada al proteccionismo económico, así como a intentar romper el aislamiento internacional en que se encontraba el país con una alianza con Rusia (15).

La derrota ante Prusia escocía mucho

Por otro lado, el país vivía un momento de clara exaltación nacionalista después de la última perdida de Alsacia y Lorena (16) en el año 1871 (17). El fin de la contienda Franco-Prusiana (18), provocó una guerra de espionaje y contraespionaje entre los dos países enfrentados. Mientras los germanos buscaban información jugosa para desestabilizar a Francia, el Estado Mayor francés intentaba introducir a sus mejores agentes en las instituciones alemanas (19).

Mapa de la guerra Franco-Prusiana
Mapa de la guerra Franco-Prusiana. Imagen.

Será de ese modo como se llegue al punto de inflexión que abrirá la caja de los truenos en Francia. Ese momento ocurrirá en el otoño de 1894, cuando una espía francesa, que trabajaba en la embajada germánica en París como mujer de la limpieza, encontró un mensaje roto en seis grandes pedazos. En el papel, se podía leer una oferta para revelar a los alemanes los últimos movimientos del Estado Mayor francés (20).

El cabeza de turco perfecto: Alfred Dreyfus

Esta espía, conocida como Madame Bastian (21), entregó la nota a su enlace el coronel Hubert Henry (22) quién prosiguió la cadena de mando hasta llegar a los más altos capitostes del país. A partir de ese momento comenzaron los nervios en el gobierno francés, lo que desató una caza de brujas entre los hombres que tenían relación con los diferentes departamentos de las Fuerzas Armadas. De la docena de sospechosos, resultó elegido un joven capitán llamado Alfred Dreyfus (23).

Retrato de Alfred Dreyfus
Retrato de Alfred Dreyfus. Imagen.

¿Qué pruebas tenían contra él? Ser judío y además haber nacido en Alsacia, o lo que era lo mismo para los altos mandos militares y políticos más nacionalistas: ser alemán (24). Para los jefes del Estado Mayor francés Dreyfus era el culpable. No había otra posibilidad, pues lo ocurrido solo podía ser obra de un mal francés (25).

Dreyfus – Judío y alsaciano

Dreyfus tenía un expediente inmaculado, dato irrelevante porque era el perfecto cabeza de turco para reforzar el creciente nacionalismo galo. De paso, además, cargaron el muerto a los judíos, dando la razón a muchos franceses radicales que los consideraban una raza de traidores, y libraban al ejército de cualquier tipo de acusación de traición al Estado (26).

Las cloacas del Estado se lanzan contra Dreyfus

Incluso se decidió llevar a cabo un movimiento inaudito hasta la época: crear una campaña de prensa, totalmente manipulada, para convencer a la sociedad francesa de la culpabilidad del acusado de espionaje. Por supuesto la maniobra dio el efecto deseado, y Dreyfus fue condenado socialmente por sus compatriotas (27).

El 'bordereau', la nota en la que un anónimo oficial francés ofrecía revelar secretos militares a los alemanes
El ‘bordereau’, la nota en la que un anónimo oficial francés ofrecía revelar secretos militares a los alemanes. Imagen.

Por eso mismo el juicio no se hizo esperar. Se realizó a puerta cerrada, y del sumario de la causa, supuestamente voluminoso, solo se llegó a conocer el llamado documento bordereau (28). A pesar de todos los intentos para demostrar la inocencia de Dreyfus, el joven fue condenado a cadena perpetua. Una pena que debía cumplir en la isla del Infierno (29).

Últimos ejemplares
Dreyfus en la prisión de la Guayaba francesa
Dreyfus en la prisión de la Guayaba francesa. Imagen.

Sin embargo, a pesar de la rapidez con la que se intentó cerrar el caso, o precisamente por eso mismo, no todos los altos mandos del ejército francés se creyeron la versión oficial. El coronel Georges Picquart (30) consiguió en julio de 1895 ocupar el puesto de jefe de la Sección de Estadística del Estado Mayor (31), y desde ese lugar privilegiado se puso a investigar lo que había ocurrido con el caso Dreyfus (32).

Picquart no se lo tragó

No tardó en encontrar un mensaje en el que Max von Schwarztkoppen, agregado militar alemán en París, comunicaba al comandante francés Ferdinand Walsin Esterhazy (33) su despido como informante al considerar insuficientes sus aportaciones. Seis meses después de conseguir esta prueba, que claramente beneficiaba a Dreyfus, Picquart fue destinado a un peligroso puesto en Túnez (34).

Émile Zola el caso Drefeus
Émile Zola. Imagen.

El asunto saltaría a la prensa nacional ese mismo año de 1895, de la mano de Bernard Lazare, representante de los hermanos de Dreyfus (35). En noviembre de 1897, Clemenceau, como miembro de la oposición, comenzó su lucha por la revisión del caso, convenciendo a Émile Zola (36) para que escribiera un artículo, rotundo y directo, para sacudir a la opinión pública (37).

Zola al rescate

Así fue como su famosa carta dirigida al presidente de la República, conocida por su título, «J´accuse…!», apareció en la portada del diario L’Aurore del 13 de enero de 1898 (38). El efecto fue inmediato, y aquella portada desencadenó una batalla entre los que apoyaban a Dreyfus (dreyfusards) y los que seguían viéndolo como un traidor a la patria (antidreyfusards).

Conmigo, o contra mí

El problema, cada vez más enquistado, amenazaba con deglutir a la famélica Tercera República Francesa, acusada, ya internacionalmente, de antisemita y antigermánica (39). Zola pagaría el pato de la grieta social en su propia carne, teniendo que exiliarse de su país tras tomar partido (40).

J´Accuse...! el artículo de Zola publicado en L´aurore
J´Accuse…! el artículo de Zola publicado en L´aurore. Imagen.

En agosto de 1898, el supuesto traidor, Ferdinand Walsin Esterház Esterhazy, fue expulsado del ejército francés acusado de desfalco (41). Inmediatamente fue en busca de un periodista británico, y a cambio de la suma de dinero que necesitaba para pagar sus deudas, confesó que él era el autor de la famosa bordereau (42).  Había falsificado la letra de Dreyfus por orden del coronel Sandherr (43), su superior y antiguo jefe de la Sección de Contraespionaje (44)(45).

El presidente y su muerte por felación…

Mientras esto sucedía, ocurrió un hecho tan curioso como crucial para la resolución del caso: el presidente de la República, Félix Faure, murió mientras su amante le practicaba una felación en el palacio del Elíseo (46). Aquella anécdota hizo que corrieran ríos de tinta en la prensa local, nacional e incluso internacional, por lo que, para intentar tapar las informaciones jocosas sobre las prácticas sexuales del ya desaparecido presidente, su sustituto, Émile Loubet, decidió reabrir el caso Dreyfus (47).

Nuevo juicio a Dreyfus

Así fue como Dreyfus regresó a Francia para ser juzgado por un nuevo tribunal militar que, a pesar de contar todas las pruebas exculpatorias, lo condenó por segunda vez en agosto de 1899 (48). Una afrenta para el acusado, y para una gran parte del país, que el presidente de la República solucionó diez días después al conceder el indulto a Dreyfus (49).

Portada ilustrada de Le Petit Journal en la que se muestra el proceso de degradación de Dreyfus.
Portada ilustrada de Le Petit Journal en la que se muestra el proceso de degradación de Dreyfus. Imagen.

Aunque el proceso de rehabilitación no finalizaría hasta el año 1906, cuando en el mismo patio de armas en el que se le habían arrebatado las armas y las insignias muchos años antes, el vilipendiado Dreyfus fue ascendido a teniente coronel (50) al mismo tiempo que era condecorado con la Legión de Honor (51).

Cruz de la Legión de Honor francesa
Cruz de la Legión de Honor. Imagen.

A pesar del tiempo, la manipulación y corrupción política, militar y judicial que supuso el caso Dreyfus, sigue siendo una pesada losa en la historiografía francesa.



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Referencias y bibliografía

Referencias

(1) La tercera República fue el primer régimen francés que se impuso durante un largo periodo de tiempo, concretamente desde 1780 hasta 1949. Tras la caída del Antiguo Régimen, Francia experimentó en ochenta años siete regímenes políticos: tres monarquías constitucionales, dos repúblicas efímeras y dos imperios. Estas dificultades contribuyen a explicar la indecisión de la Asamblea Nacional a la hora de apoyar abiertamente el republicanismo en el país. Por ello, la discusión que se abrió en este periodo, para renunciar definitivamente a la monarquía y crear la tercera constitución republicana, se demoró nueve años: de 1870 a 1879.

(2) Birnbaum, 1994, p. 88.

(3) Birnbaum, 1994, p. 89.

(4) Fue un movimiento político francés de finales del siglo XIX (1886-1891) que constituyó una amenaza para la Tercera República Francesa. Su nombre deriva del general Georges Boulanger, militar que, convertido en ministro de Guerra, alcanzó gran popularidad por sus reformas e inquietó al Gobierno por sus discursos bélicos. El Gobierno lo depuso como ministro de Guerra en 1889, lo que provocó que Boulanger declarara la lucha a la Tercera República. En ese momento, Boulanger se volvió el portavoz de los grupos descontentos de la sociedad. Formó una coalición de grupos heterogéneos bajo la bandera de un nacionalismo fanático y de su persona. Para evitar que Boulanger llegara legalmente al poder, el Gobierno modificó el derecho electoral e inició un proceso jurídico contra él y sus seguidores. Ante esta situación, Boulanger huyó a Bélgica y el movimiento, privado de su líder, se desmoronó. En 1981 Boulanger se suicidó.

(5) Fue un caso de corrupción, relacionado con el intento fallido de construcción del Canal de Panamá, que salpicó a muchos políticos e industriales franceses durante la Tercera República Francesa y arruinó a decenas de miles de ahorradores. El escándalo estuvo ligado a las dificultades de financiamiento de la Compañía Universal del Canal Interoceánico de Panamá, sociedad creada por Ferdinand de Lesseps para reunir los fondos necesarios y llevar a buen puerto el proyecto.

(6) Sanoja Hernández, 2002, p. 80.

(7) Conocido simplemente como Sadi Carnot (1837-1894), fue un político francés, presidente de la Tercera República de Francia de 1887 hasta su asesinato en 1894.

(8) Es una expresión acuñada en Europa en el siglo XIX, en la que se intentó recoger las inquietudes de políticos, intelectuales y religiosos frente a múltiples problemas generados después de la revolución industrial, entre ellos la pobreza y mala calidad de vida de la clase trabajadora.

(9) Se hicieron con 317 bancadas de las 581 en juego.

(10) Georges Benjamin Clemenceau (1841- 1929) fue un médico, periodista y político francés que alcanzó el cargo de primer ministro y jefe de gobierno durante el régimen de la Tercera República Francesa. En noviembre de 1917, en mitad de la Primera Guerra Mundial, el presidente de la República Raymond Poincaré lo llamó para ser nuevamente jefe de gobierno, acumulando los cargos de primer ministro (presidente del Consejo) y ministro de la Guerra.

(11) Reinach, 1924, p. 251.

(12) Birnbaum, 1994, p. 102.

(13) François Félix Faure (1841–1899). Fue el 6.° presidente de la Tercera República Francesa desde 1895 hasta su muerte en 1899.

(14) Jules Ferry (1832-1893). Fue ministro de Instrucción Pública (1879-1881 y 1882) y presidente del Consejo de Ministros (1880-1881 y 1883-1885). Estableció con las llamadas Leyes de Jules Ferry un sistema de enseñanza pública laica, obligatoria y gratuita. Durante su ministerio, la cartografía de la época presentaba a Alsacia y a Lorena pintadas de negro en el mapa de Francia: se trataba de aquellos territorios cedidos por Francia al Imperio alemán en el tratado de Fráncfort luego de la guerra franco-prusiana de 1870-1871. Con esos mapas (llamados «mapas de Ferry») se instruía a los niños. Así, esa generación de estudiantes fue educada bajo la idea de vengar la afrenta de 1870, derrotando a los alemanes. Jules Ferry reguló además la ley de divorcio y las libertades de prensa, reunión y asociación.

(15) Duclert, 2006, p. 113.

(16) Tras la guerra Franco-Prusiana de 1870, y la firma del Tratado de Fráncfort, la mayor parte de Alsacia junto con parte del territorio de Lorena, más tarde constituido en el departamento de Mosela, fueron anexionadas al Imperio Alemán, conformando el Territorio imperial de Alsacia y Lorena.

(17) Todd, 2012, p. 121.

(18) La guerra Franco-Prusiana es la etapa final de la unificación alemana se logra a través de un tercer conflicto bélico, cuidadosamente preparado por Bismarck. Culminó así la política belicista iniciada por este después de la derrota de Dinamarca. Napoleón III que estaba enfermo, y fuertemente influido por su esposa Eugenia de Montijo y sus allegados, desarrolló una peligrosa política frente a la creciente fuerza prusiana. En 1870 fue fácilmente arrastrado a una guerra para la que su país no estaba preparado. La debacle francesa también trajo el fin del Segundo Imperio de Napoleón III y, con la caída de este, la subordinación temporal del papel de Francia en comparación con los otros poderes de las familias europeas. El fin de la segunda época imperial de Francia significó el inicio de la Tercera República Francesa, que —en tamaño e influencia— se convirtió en el régimen republicano más importante entre los que entonces existían en el continente.

(19) Baumont, 1959, p. 233.

(20) Birnbaum, 1994, p. 138.

(21) No se conocen muchos más datos sobre esta mujer, salvo que los germanos la contrataron por su condición de analfabeta. Sin embargo, no precisó leer ni escribir para convertirse en agente de la Sección de Estadística del Estado Mayor (eufemística denominación del servicio de espionaje francés).

(22) Hubert-Joseph Henry (1846-1898). Sargento mayor en 1870, fue dos veces hecho preso y dos veces consiguió fugarse durante la guerra Franco-prusiana, por lo que obtuvo por méritos de guerra los galones de teniente. En 1875 accede al cargo de ordenanza del general de Miribel, jefe del Estado Mayor, que se convirtió en su protector. Fue destinado al Ministerio de Guerra en 1879, a la sección de estadísticas (contraespionaje). Será allí donde coincide con Esterhazy, quién será más tarde reconocido como el verdadero traidor del Caso Dreyfus.

(23) Alfred Dreyfus (1859 – 1935). Nació en el seno de una acaudalada familia de origen judío dedicada a la fabricación de textiles, que abandonó Alsacia cuando esta región fue anexionada por Alemania tras la Guerra Franco-Prusiana (1871). En 1872 optó por la ciudadanía francesa y decidió dedicarse a la carrera militar, con el deseo de ver reintegrada Alsacia a Francia. Este amor por Francia no le salvó de convertirse en uno de los mayores ejemplos de corrupción institucional y militar del país galo.

(24) El exacerbado nacionalismo francés, nacido de la perdida de los territorios de Alsacia y Lorena, convirtió a muchos franceses nacidos en aquellos territorios en una especie de parias. A pesar de que muchos de ellos decidieron, tras el fin de conflicto, mantener la nacionalidad francesa.

(25) Birnbaum, 1994, p. 213.

(26) Arendt, 2018, p. 169.

(27) Arendt, 2018, p. 169.

(28) Una carta, supuestamente escrita de puño y letra por Dreyfus, que tenía como destinatario al agregado militar alemán en Francia, el señor Max Von Schwartzkoppen, y en la que supuestamente se ofrecían nombres e información secreta del Estado Mayor francés.

(29) La llamada Isla del Infierno, es la más pequeña de las tres islas de la Salvación. Localizada a 11 km de la costa de Guayana Francesa y con unas catorce hectáreas de terreno. La isla fue utilizada como un asentamiento penal de Francia, y es recordado por la inhumanidad con la que eran maltratados los prisioneros.

(30) Marie-Georges Picquart (1854 – 1914). Militar y político francés. Desempeñó un papel importante en el Caso Dreyfus descubriendo los indicios que acusaban al comandante Ferdinand Walsin Esterhazy. Informó sobre eso a sus superiores, lo que lo condujo a ser destinado a un nuevo puesto en Túnez con consigna de no revelar sus informaciones. Picquart fue rehabilitado el mismo día que Dreyfus y nombrado general de brigada en 1906. Se convirtió en ministro de Guerra tres meses después, en el primer gobierno de Georges Clemenceau (1906-1909).

(31) Ese era el nombre que recibía la institución dedicada al espionaje y al contraespionaje durante la Tercera República Francesa.

(32) Duclert, 2006, p. 215.

(33) Marie Charles Ferdinand Walsin Esterházy (1847-1923). Militar francés de origen húngaro, involucrado en el Caso Dreyfus como uno de sus más importantes actores. Fue el responsable de las actividades de espionaje a favor de Alemania por las que se acusó injustamente al oficial Alfred Dreyfus. Por motivos corporativistas fue absuelto por un tribunal militar de todos los cargos, pese a las abrumadoras evidencias que recaían sobre él. El origen aristocrático de Esterházy, así como su virulento antisemitismo, le ayudaron a ganar el favor de los círculos antisemitas más extremos de Francia, cuyos contactos con la élite militar impidieron que fuera condenado por traición. Cuando las pruebas halladas por Picquart forzaron a las autoridades militares a reabrir el caso de Dreyfus en 1897, Esterházy fue aconsejado por sus superiores para que negase toda evidencia. No obstante, tuvo que enfrentarse a un consejo de guerra el 10 de enero de 1898. Juicio del que quedó absuelto, pues de nuevo sus protectores consiguieron amañarlo. Después de esto se marchó Gran Bretaña, donde vivió el resto de su vida.

(34) Arendt, 2018, pp. 169-170.

(35) Baumont, 1959, p. 262.

(36) Émile Zola (1840 – 1902) Novelista francés, teórico y máximo representante del naturalismo. Émile Zola fue el impulsor de la «novela experimental», es decir, de una narrativa planteada como un experimento sociológico destinado no a reflejar la realidad contemporánea (como la novela realista), sino a explicar las causas de los males sociales desde postulados positivistas (la herencia, el medio) con el fin de contribuir a su reforma y progreso. De ahí que la novela naturalista se centrase a menudo en el examen de las lacras sociales (alcoholismo, prostitución, delincuencia) sin rehuir la sordidez, con el consiguiente escándalo para la sociedad biempensante. La influencia de sus ideas y de su praxis narrativa marcó la literatura europea durante al menos las dos décadas de auge del naturalismo (1880-1900).

(37) Medina Arjona, 1999, p. 7.

(38) Fue un periódico republicano francés fundado en 1897 por Ernest Vaughan. No debe ser confundido con su homónimo L’Aurore fundado en 1944. El político Georges Clemenceau lo utilizó para lanzar sus denuncias. En su edición del 13 de enero de 1898 publicó la carta abierta de Émile Zola dirigida al presidente de la República en el momento del caso Dreyfus, titulándolo «J’accuse…!», con una tirada de 300.000 ejemplares. El periódico mantuvo su línea editorial del lado de los intelectuales, contra el antisemitismo, a lo largo del proceso. Dejó de editarse en el año 1914.

(39) Birnbaum, 1994, p. 244.

(40) Zola fue contemplado como un héroe por unos, mientras que para el otro grupo de exaltados no fue más que un agente al servicio de intereses contrarios al país. Fue juzgado en dos ocasiones, vilipendiado por el gentío antes de declarar, destrozado en las habituales caricaturas de la prensa contraria a Dreyfus y exiliado por voluntad propia a Londres a la espera de un descenso de la marea. Tras el indulto a Dreyfius Émile Zola regresó a Francia, publicó una novela en clave sobre el caso, titulada Verité. Falleció en su domicilio una noche de 1902, ahogado por los malos humos de una chimenea taponada. Su muerte fue considera más bien extraña y solo en el año 1928 Henri Buronfosse, un deshollinador antisemita, confesó la autoría del crimen contra el escritor. Su cuerpo fue trasladado al Panteón Nacional, donde debía recibir sepultura en paz, pero durante la ceremonia Louis Gregori disparó contra Alfred Dreyfus, presente en el entierro, hiriéndole en el brazo. El pistolero fue absuelto al declarar en el juicio que no atentó contra el hombre, sino contra la causa. El caso Dreyfuss seguía dando problemas y enfrentando a la mitad del país contra la otra mitad.

(41) Sus amplias deudas, su talante racista y su tren de vida demasiado elevado como para justificarlo con su sueldo, eran conocidos por todos sus compañeros, pero nadie se atrevió a declarar en su contra debido al poder de sus protectores.

(42) Arendt, 2018, p. 170.

(43) Coronel Nicolas Jean Robert Conrad Auguste Sandherr (1846-1897) fue un oficial militar francés. Nombrado mayor en 1885, se unió a la “Sección de Estadística” del estado mayor del ejército, el nombre inofensivo utilizado para disfrazar el servicio de contraespionaje del ejército francés. En 1887 asumió el mando de la Sección. Ascendido a teniente coronel en 1891. No vivió para ver el final del caso Dreyfus, donde su honorabilidad y profesionalidad quedaron más que cuestionadas.

(44) Arendt, 2018, p. 170.

(45) Poco después se produjo la aparición de otra misteriosa misiva donde se reforzaba la culpabilidad de Dreyfus. La nueva carta acusatoria había sido redactada por Hubert Henry (nunca se supo a ciencia cierta cuales fueron sus motivaciones), en un intento por parar el peligroso cariz que estaban tomando los acontecimientos. Poco tiempo después, el coronel Hubert Henry, miembro del mismo departamento que había dirigido Sandherr, fue detenido y tras confesar haber falsificado un gran número de los documentos usados en el dossier por el que se condenó a Dreyfus, se suicidó.

(46) Granados, 2011, p. 187

(47) Baumont, 1959, p. 287.

(48) La ueva condena impuesta a Dreyfus fue de diez años de prisión, pero esta vez, con «circunstancias atenuantes».

(49) Baumont, 1959, p. 288.

(50) Reinach, 1924, p. 272.

(51) La Orden Nacional de la Legión de Honor es la más conocida e importante de las distinciones francesas. Fue establecida por el emperador Napoleón I de Francia en 1804. La orden se concede a hombres y mujeres, ya sean franceses o extranjeros, por méritos extraordinarios realizados dentro del ámbito civil o militar en ese país.


Bibliografía

  • Arendt, A, 2018, Los orígenes del totalitarismo, Alianza editorial, Madrid.
  • Baumont, M, 1959, Aux sources de l´affaire, Les productions de París, París.
  • Birnbaum, P, 1994, L´affaire Dreyfuss. La République en péril, Gallimard, París.
  • Duclert, V, 2006, L´affaire Deyfrus, Hatier, París.
  • Granados, A, 2011, La historia más curiosa, Aguilar, Madrid.
  • Medina Arjona, E, 1999, Zola y el caso Dreyfus: cartas desde España (1898-1899), Servicio publicaciones Universidad de Cádiz, Cádiz.
  • Reinach, T, 1924, Histoire sommaire del l´Affaire Dreyfuss, Ligue des droits de l´home, París.
  • Sanoja Hernández, J, 2002, Diccionario de Terrorismo, Quirón, Caracas.
  • Tood, E, 2012, Después del imperio, Akal, Madrid.
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Villalpando (Zamora-1985) Estudió Historia del Arte en la facultad de filosofía y letras de Valladolid. Gracias a una beca cursó estudios de historia y antropología en la facultad de letras de Lisboa. Tras vivir varios años en Madrid, Dublín y París, realizó un Máster en Estudios Hispánicos en la universidad de Cádiz, donde también se doctoró en Historia Contemporánea y Constitucionalismo, consiguiendo la mención internacional por su estancia doctoral de investigación en la Universidad Nacional de la Plata (Buenos Aires). En la actualidad vive en Oporto, donde entremezcla su labor investigadora con la divulgación cultural de la historia portuguesa, y en su tiempo libre, sobre todo de madrugada, con la literatura.